Nunca vuelvas a comprar salsa César: la receta de pasta en Thermomix con pollo que triunfa en redes

Con la Thermomix, la pasta, el pollo al vapor y la salsa César casera se preparan en un solo proceso y en menos de una hora. Atrévete con los picatostes crujientes: el toque final que te hará olvidar las versiones de bote.

Has abierto el bote de salsa César industrial y has sentido ese regusto metálico, ese dulzor artificial que te deja la lengua pegajosa. Me ha pasado más veces de las que recuerdo. Hasta que un día, con la Thermomix delante y cuatro anchoas olvidadas en la nevera, decidí probar a hacerla yo. El resultado fue tan bueno que tiré todos los botes sobrantes. En menos de una hora tienes un plato completo, con una salsa César que no tiene nada que envidiar a un restaurante y con el pollo tierno cocinado al vapor mientras se cuece la pasta. Esta receta me la anotó una amiga de ThermoRecetas y la he adaptado a mi día a día para que sea aún más rápida y sin pasos extraños.

El secreto del éxito

  • La salsa César de verdad: usamos anchoas en aceite, yema de huevo, parmesano rallado al momento y aceite de girasol. Nada de almidones ni estabilizantes; emulsiona en segundos y sabe a queso y a mar en perfecto equilibrio.
  • Cocción al vapor en el Varoma: el pollo se coloca en la bandeja superior y se cocina con el propio vapor de la pasta. Queda jugoso, sin grasa extra y sin tener que encender otra sartén.
  • Picatostes crujientes caseros: un puñado de pan duro salteado con ajo y aceite convierte el plato en una textura adictiva. Si tienes airfryer, quedan en un par de minutos sin ensuciar.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 400 g de pasta tricolor de espiral (se puede usar cualquier pasta corta)
  • 3 solomillos de pollo
  • Sal, pimienta negra molida, pimentón, curry y ajo en polvo (al gusto para marinar)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para el marinado)
  • Agua y 2 cucharadas de aceite de oliva para la cocción
  • 120 g de queso parmesano en trozo (recién rallado, nada de polvo preenvasado)
  • 2 yemas de huevo
  • 1 latilla pequeña de anchoas en aceite
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de vinagre blanco
  • 3 cucharaditas de salsa Perrins
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijón
  • 180 ml de aceite de girasol (o de oliva suave)
  • Pan para picatostes (2 rebanadas del día anterior bastan)

Marina los solomillos de pollo con sal, pimienta, pimentón, curry, ajo en polvo y un chorrito de aceite de oliva. Mezcla bien y deja reposar mientras preparas el resto. El curry es un toque personal que le da un fondo cálido sin protagonismo; si prefieres, puedes omitirlo y quedarte solo con el pimentón.

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Para la salsa César, ralla el parmesano en el vaso del Thermomix. Ponlo a golpes de turbo, varias veces a velocidad 8, hasta que tengas un polvo fino. Retíralo y resérvalo. En el mismo vaso, sin lavar, echa las yemas, los dientes de ajo pelados, las anchoas con algo de su aceite y el zumo de limón. Programa 30 segundos a velocidad 6 y verás una crema pálida y homogénea.

Bajamos los restos de la mezcla hacia abajo del vaso con la espátula, cerramos y programamos velocidad 4, sin tiempo. Por el bocal, añade los 180 ml de aceite de girasol en un hilo fino y constante mientras la máquina emulsiona. Cuando todo el aceite se haya integrado —se nota porque la salsa espesa de golpe—, para la máquina. Añade entonces la salsa Perrins, el vinagre, la mostaza y el parmesano rallado. Mezcla 10 segundos a velocidad 4. Ya tienes lista la salsa César más cremosa que hayas preparado. Pásala a un bol y tapa con film transparente; aguarda en la nevera mientras sigues.

Salsa César de verdad, pollo tierno y pasta al dente, todo en 55 minutos y sin ensuciar media cocina.

Llena el vaso con un litro y medio de agua, añade un poco de sal y programa 7 minutos, 100º a velocidad 1. Cuando termine, coloca el cestillo con la pasta dentro del vaso, tapa y pon encima la bandeja Varoma con los solomillos de pollo marinados. Cierra con la tapa del Varoma. Programa entre 8 y 10 minutos (justo lo que indique el envase de la pasta), 100º a velocidad de cuchara. Pasado ese tiempo, saca el cestillo con cuidado y escurre la pasta. Vuelve a colocar el Varoma sobre el vaso sin retirar la pasta ya cocida y programa 15 minutos más a 100º y velocidad de cuchara para que el pollo termine de hacerse con el vapor residual. No temas pasarte: el vapor controlado de la Thermomix impide que el pollo se seque.

Cuando acabe, retira el Varoma, deja que el pollo temple unos minutos y córtalo en rodajas o tiras. Mezcla la pasta con la salsa César —no tengas miedo a ser generoso—, añade el pollo y corona con picatostes crujientes. Para los picatostes, saltea cuadraditos de pan duro en una sartén con un diente de ajo y un chorrito de aceite hasta que doren, o mételos en la airfryer a 180 ºC un par de minutos. El contraste crujiente es lo que hace que este plato se recuerde.

salsa césar thermomix

Variaciones y maridaje

Esta receta admite todos los pases que quieras darle. Para un maridaje cómplice, elige un vino blanco con cuerpo: un albariño o un godello joven resaltarán la cremosidad de la salsa sin tapar las anchoas. Si prefieres cerveza, una lager bien fría funciona.

¿Sin Thermomix? Puedes hacer la salsa con batidora de mano y el mismo orden de incorporación, y cocer la pasta de manera tradicional mientras el pollo se dora en una sartén con un poco de aceite. No queda igual de vaporoso, pero sigue siendo excelente. La versión vegetariana es inmediata: suprime el pollo y añade dados de tofu ahumado salteados o unas lascas de setas shiitake doradas. Para una opción sin gluten, sustituye la pasta por una de maíz o arroz y verifica que la salsa Perrins no contenga trazas (suelen ser libres).

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La salsa César casera aguanta hasta 4 días en un frasco hermético en la nevera; solo tienes que removerla antes de usar. El pollo cocido sobrante, si te sobra, se conserva 2-3 días en frío y se puede calentar en el microondas tapado con un papel húmedo para que no se reseque.

Un último consejo: si estás apurado, puedes saltarte el marinado del pollo y simplemente salpimentarlo antes de colocarlo en el Varoma. La salsa es tan potente que disimula, aunque el curry y el pimentón le dan una profundidad que vale la pena esperar esos 10 minutos. Ahora dime, ¿a qué esperas para despedirte de los botes industriales?