Felipe VI invita a comer al estudiante que diseñó una app

El Rey comparte mesa con Leo Duaso, estudiante de informática, en un gesto que subraya la atención de la Corona a la innovación digital. La app Backtolife, ya con 40.000 descargas, neutraliza los mecanismos adictivos de las redes sociales.

Diez años después de la coronación de Felipe VI, la monarquía busca nuevas formas de conectar con una generación que apenas recuerda aquella mañana de 2014. Ayer, en el décimo aniversario de la Fundación Hermes, el Rey compartió mesa con Leo Duaso, un estudiante de informática con pinta de no llevar nunca corbata, que ideó Backtolife: una aplicación que blinda al usuario de las técnicas más adictivas de las redes sociales.

La escena, en una de las torres de la Castellana, tenía algo de simbólico. El monarca de 58 años, que se dirigió a la audiencia con un discurso de calado, escuchaba al joven de veintipocos como quien escucha una confidencia generacional. Backtolife neutraliza el scroll infinito y las sugerencias algorítmicas, esos mecanismos diseñados para atrapar la atención sin que el usuario lo perciba.

Una comida en la Castellana que rompió el protocolo

La invitación, confirmada por la Casa del Rey, no figuraba en la agenda oficial del día. Leo Duaso relató a este periódico que él mismo se sorprendió al recibir la llamada: “No me lo creía; pensé que era una broma”. El monarca, de hecho, dedicó buena parte del almuerzo a interesarse por el funcionamiento técnico de la herramienta y a preguntar por los hábitos digitales de los jóvenes españoles.

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El gesto rompe con la imagen más rígida de la monarquía. No hay desplante, sino cercanía medida. Felipe VI, que inculca a sus hijas la prudencia en las redes, parece haber encontrado en este tipo de encuentros una vía para humanizar la institución sin abandonar la solemnidad.

La Fundación Hermes, que cumple una década trabajando por unos derechos humanos en el entorno digital, fue el anfitrión. Enrique Goñi, su presidente, trazó la diferencia entre patriotismo digital y fascismo digital: “Cuando los ciudadanos reivindican el Estado y desean formar parte de él, es patriotismo; cuando pertenecen al Estado, es fascismo”. Una frase que resonó en la sala.

En la monarquía del siglo XXI, escuchar a un joven que combate el algoritmo con código dice más de la Corona que una decena de discursos.

El discurso del Rey: la primera posición definitoria de la Corona sobre la IA

Antes del almuerzo, el monarca había pronunciado la que muchos analistas consideran su alocución más contundente sobre tecnología. Arrancó con Eleanor Roosevelt y la pregunta de dónde comienzan los derechos humanos para situar la urgencia: “Todos sabemos que la interacción constante con el mundo digital comporta un precio”. Felipe VI describió la huella digital como “la radiografía de nuestros miedos, nuestros recelos, nuestras expectativas y nuestras aspiraciones”.

El texto, cuidadosamente medido, fue a la vez una advertencia y un respaldo a la innovación. El Rey evitó el tono apocalíptico y defendió la necesidad de “acompasar la expansión de la inteligencia artificial con la protección del usuario”. No fue una arenga ludita, sino una llamada a regular sin frenar.

comida con el Rey

La app que devuelve la soberanía digital: 40.000 descargas en tres meses

Backtolife permite usar las redes sociales sin que operen las técnicas de manipulación. El usuario decide qué ve y cuándo, eliminando los vídeos cortos y las recomendaciones automáticas. Leo Duaso la creó junto a una amiga después de percibir su propia dependencia. “Me di cuenta de que estaba enganchado; lo viví como un proceso de desintoxicación”, explicó en la mesa.

En apenas tres meses, la aplicación ha alcanzado 40.000 descargas. Una cifra modesta en un ecosistema dominado por gigantes, pero significativa como síntoma de un movimiento creciente: ciudadanos que quieren recuperar el control sobre su tiempo y sus datos.

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Como subrayó Goñi, el problema no es la tecnología sino quién se apropia de la intimidad ajena. “Cada vez que pedimos un taxi, escuchamos un pódcast o encendemos la calefacción con el móvil regalamos información que circula sin nuestro control”, reflexionó. El estudiante, con su app, ha dado un paso para que los ciudadanos recuperen el poder sobre su privacidad.

Un gesto que no es casual: la estrategia de la Corona con la juventud y la tecnología

El almuerzo con un estudiante de informática es más que una foto simpática: es la constatación de que la Casa del Rey ha entendido que el debate sobre los derechos digitales es una cuestión de Estado. La Princesa de Asturias, que en unos meses alcanzará los 21 años, forma parte de una generación hiperconectada. La monarquía no puede vivir ajena a esa realidad. El gesto de ayer conecta a la institución con el debate sobre la soberanía digital uno de los campos de batalla del siglo. En un momento en que las grandes tecnológicas acumulan un poder casi todopoderoso, la Corona elige estar del lado de los que piden transparencia y protección de la intimidad.

Pero el poder de un monarca es blando. No puede vetar algoritmos ni multar a las plataformas. Sí puede, en cambio, poner el foco mediático en quienes construyen alternativas. Al compartir mesa con Leo Duaso, Felipe VI ha lanzado un mensaje tan potente como el que escondía su discurso: la innovación no debe hacernos esclavos, sino ciudadanos más libres.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: El almuerzo, no incluido en la agenda oficial, se celebró el mismo día en que Felipe VI pronunció un discurso en la Fundación Hermes, donde abogó por unos derechos humanos digitales.
  • El detalle de protocolo: La Casa del Rey confirmó que se trató de una invitación personal. El monarca prescindió de formalidades y compartió mesa con un joven programador sin representantes institucionales de por medio.
  • Próximos pasos: La app Backtolife sigue sumando usuarios, y la Corona mantiene su agenda de actos tecnológicos, aunque Zarzuela no ha confirmado si se repetirán encuentros similares.