La Corona española busca estrechar lazos con una generación nativa digital cuyos códigos e intereses se alejan de las solemnidades tradicionales. En un gesto de calado simbólico, celebrado en una de las torres del paseo de la Castellana en Madrid, el Rey Felipe VI y Leo Duaso, estudiante de grado universitario en Liderazgo Emprendedor e Innovación (LEINN) de TeamLabs/ y Mondragon Unibertsitatea, de 20 años de edad, coincidieron bajo el mismo techo. Duaso es el desarrollador de Backtolife, una aplicación móvil que ha irrumpido con fuerza en el sector al proponer un «blindaje» técnico que neutraliza las estrategias de manipulación psicológica y las sugerencias algorítmicas de las redes sociales tradicionales.
La cita tuvo lugar durante el almuerzo conmemorativo de la primera década de la Fundación Hermes, una entidad volcada en la promoción de los derechos humanos en el entorno digital. La Casa del Rey validó y propició que el joven programador compartiera espacio con el monarca, rompiendo los corsés de las audiencias protocolarias de palacio. Según confirmaron fuentes presentes en el encuentro, Felipe VI dedicó gran parte del almuerzo a interesarse por el funcionamiento del código informático de la aplicación y por los preocupantes procesos de dependencia digital que afectan a la población juvenil.
La soberanía del usuario frente al ‘scroll’ infinito
La aplicación creada por Duaso, que ya supera las 40.000 descargas en apenas tres meses de vida, opera bajo una filosofía clara: devolver la soberanía de consumo al ciudadano. Backtolife funciona permitiendo al usuario revisar sus cuentas personales de redes sociales, pero capando por completo los mecanismos automatizados de atracción, como la reproducción infinita de vídeos cortos o los sistemas de recomendación que retienen de forma inconsciente la atención. El propio programador relató al monarca que diseñó el software junto a una compañera tras experimentar en carne propia el síndrome de la dependencia a las pantallas.
Durante el acto, el presidente de la Fundación Hermes, Enrique Goñi, aportó el marco conceptual del evento al advertir sobre los riesgos de que las grandes corporaciones se apropien de la intimidad ciudadana. Al situar a Duaso en la mesa presidencial, la Jefatura del Estado se alinea de forma implícita con las corrientes regulatorias europeas que exigen un humanismo tecnológico frente al poder ilimitado de Silicon Valley. Sin competencias ejecutivas para legislar o multar a las plataformas multinacionales, Felipe VI recurre al «poder blando» de la Corona, utilizando su capacidad de atracción mediática para prestigiar alternativas de protección civil.

Un mensaje estratégico enfocado en el futuro de la Corona
El trasfondo del almuerzo evidencia una estrategia de comunicación institucional muy definida. Con una heredera al trono, la princesa Leonor, que pertenece de lleno a la generación de jóvenes hiperconectados, la Casa del Rey busca que la institución no quede descolgada de los debates éticos que definirán el siglo XXI. La conversación sobre la privacidad y el tratamiento de datos personales ya no es un asunto menor de ingeniería, sino una prioridad de estabilidad social y salud mental pública.
El impacto de este gesto medido en el paseo de la Castellana ha tenido una excelente acogida entre los analistas del entorno digital. Sentar en la mesa principal a un universitario que combate el diseño adictivo de las redes demuestra que la Corona prefiere visibilizar a quienes construyen herramientas de emancipación ciudadana antes que limitarse a pronunciar discursos teóricos. Al amparo del décimo aniversario de la Fundación Hermes, Felipe VI ha mandado un mensaje nítido: la tecnología del futuro debe estar al servicio de la libertad individual, no de la sumisión al algoritmo.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: El almuerzo, incluido en la agenda oficial, se celebró el mismo día en que Felipe VI pronunció un discurso en la Fundación Hermes, donde abogó por unos derechos humanos digitales.
- El detalle de protocolo: El monarca prescindió de formalidades y compartió mesa con un joven programador sin representantes institucionales de por medio.
- Próximos pasos: La app Backtolife sigue sumando usuarios, y la Corona mantiene su agenda de actos tecnológicos, aunque Zarzuela no ha confirmado si se repetirán encuentros similares.
