Caso Zapatero y ofensiva judicial llevan al Gobierno al límite de la resistencia

Begoña Gómez declara ante el juez Peinado el lunes 15 de junio y Zapatero lo hará como imputado el miércoles y el jueves. La sentencia del caso Ábalos se espera esta misma semana, con un Comité Federal del PSOE convocado para el 27 de junio.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Una cascada de citas judiciales y comparecencias golpea al Gobierno socialista: Begoña Gómez comparece el lunes, la directora de la Guardia Civil el martes, y Zapatero declara como imputado el miércoles y jueves. El viernes Sánchez da una rueda de prensa en Bruselas.
  • ¿Quién está detrás? La ofensiva judicial y parlamentaria es impulsada por la oposición y los tribunales, pero el PSOE ve una ‘campaña de desgaste’ que tensa la legislatura.
  • ¿Qué impacto tiene? La semana se presenta como la más delicada para Sánchez: la estabilidad del Ejecutivo pende de un hilo, y Ferraz prepara un Comité Federal extraordinario el 27 de junio para rearmar el discurso.

Pedro Sánchez afronta la semana más exigente de su mandato: un carrusel de comparecencias judiciales y parlamentarias que pondrá a prueba la resistencia del Gobierno de coalición y la cohesión del PSOE. Desde Moncloa se intenta proyectar normalidad, pero fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com reconocen que la legislatura atraviesa ‘el momento de mayor presión desde la moción de censura de 2018’.

El calendario crítico: del juez Peinado a Bruselas

El lunes 15 de junio, Begoña Gómez tiene una audiencia preliminar ante el juez Juan Carlos Peinado que, según fuentes conocedoras del procedimiento, podría acercarla peligrosamente al banquillo de los acusados. La relevancia política de la comparecencia es máxima: la esposa del presidente del Gobierno nunca había pasado por un trámite similar.

El martes 16 se intensifica la presión en las Cortes. La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, comparecerá en la comisión del Senado que investiga sus reuniones con Leire Díez. La oposición, con el PP al frente, lleva semanas utilizando estos encuentros para azuzar el debate sobre la supuesta utilización partidista del cuerpo armado.

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El miércoles 17 y el jueves 18 se producirá un hecho sin precedentes: el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero declarará como imputado ante un juez. Será la primera vez que un exjefe del Ejecutivo de la democracia se sienta en un juzgado en calidad de investigado. La comparecencia está prevista para dos jornadas y promete un seguimiento mediático y político inusitado.

A esa secuencia se suma la inminencia de la sentencia del caso Ábalos, relacionada con el exministro de Transportes y la trama de mascarillas. Varias fuentes del ámbito judicial auguran que el fallo se conocerá dentro de esta misma semana. Si la resolución es condenatoria, el impacto sobre la credibilidad del Gobierno será aún mayor.

El viernes 19, como colofón de la semana más negra para el PSOE, Pedro Sánchez ofrecerá una rueda de prensa en Bruselas. Lo hará en un clima político que definen en Moncloa como ‘irrespirable’. Siete días después, el presidente comparecerá ante el Pleno del Congreso para dar explicaciones sobre los escándalos del partido, un trámite obligado por la presión de los grupos de la oposición.

Inmediatamente después, el sábado 27 de junio está convocado un Comité Federal extraordinario en Ferraz. Será la primera reunión orgánica del máximo órgano entre congresos en más de un año, un lapso que en el partido interpretan como una muestra del deterioro de la vida interna.

Begoña Gómez juez Peinado

La resistencia del Gobierno y la reacción del PSOE

En el Ejecutivo se insiste en que todos los asuntos judiciales deben respetarse y que la presunción de inocencia es la columna vertebral del Estado de Derecho. ‘No vamos a dejarnos arrastrar por una deriva política que no se ajusta a los hechos’, señalaba este fin de semana un alto cargo de Moncloa. Pero en privado, fuentes del GPS del Congreso admiten un clima de enorme zozobra entre los diputados socialistas.

El discurso oficial del partido se centra en denunciar una ‘ofensiva judicial y mediática’, orquestada por la derecha. Sin embargo, dirigentes territoriales consultados por Moncloa.com hablan ya abiertamente de ‘desafección’ en las bases y de la dificultad de mantener la movilización electoral en un contexto de tanto ruido.

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Los aliados parlamentarios también envían señales de nerviosismo. Tanto ERC como EH Bildu han expresado en privado su malestar, y Sumar, el socio de coalición, ha pedido ‘dar la cara’ ante la ciudadanía. La semana amenaza con erosionar la ya frágil mayoría que sostiene la legislatura.

La acumulación de frentes judiciales sin precedentes está llevando al límite la capacidad de resistencia del Ejecutivo y del partido.

El Eje del Poder Socialista

El impacto de esta semana de fuego se mide en varias dimensiones. En el plano interno, Ferraz se prepara para lo peor. La convocatoria del Comité Federal, que no se producía desde mayo de 2025, es un intento de rearmar el discurso y de amortiguar las peticiones de responsabilidades que empiezan a aflorar. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, conocido por su distanciamiento de Sánchez, guarda silencio, pero otros barones como Adrián Barbón (Asturias) y la socialista navarra María Chivite han ofrecido un apoyo incondicional, aunque con la boca pequeña.

La comparación histórica es inevitable. El PSOE ha sobrevivido a escándalos judiciales desde los tiempos del felipismo —el caso Filesa, el GAL— y la justicia nunca ha derribado directamente a un presidente socialista. Pero la imputación de Zapatero marca un hito inédito que, de agravarse, podría empujar a Sánchez a tomar decisiones drásticas. La sentencia del caso Ábalos es la pieza más volátil: si es condenatoria, la oposición pedirá la dimisión del presidente y algunos sectores del partido podrían plantear una renovación de liderazgo.

Territorialmente, el efecto corrosivo se dejará sentir en las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE. La derecha aprovechará cada titular para erosionar la imagen de los ejecutivos autonómicos, mientras que los socios de investidura en Cataluña y el País Vasco tendrán más argumentos para endurecer su negociación presupuestaria. El Gobierno, en consecuencia, se ve abocado a cerrar acuerdos legislativos bajo una presión inédita.

A medio plazo, lo que está en juego es la propia estabilidad de la legislatura. Si Sánchez supera este trance, saldrá reforzado; si no, el PSOE se adentrará en un terreno desconocido de debilidad parlamentaria y orgánica. Moncloa confía en que el revulsivo del Comité Federal sirva para recuperar la iniciativa y reafirmar el liderazgo, pero el ruido es ensordecedor.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La dirección socialista insiste en que se trata de una embestida política sin base legal, pero la contundencia de los hechos obliga a un ejercicio de contención.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Comité Federal extraordinario del PSOE el 27 de junio de 2026 en Ferraz.