Las gafas eclipse solar se agotan en Galicia: la OCU alerta del riesgo ocular el 12 de agosto

La demanda de gafas homologadas para el eclipse total del 12 de agosto desborda a las ópticas de Galicia, con precios entre 3 y 10 euros y existencias agotadas en varios establecimientos. La OCU alerta de que mirar al Sol sin protección puede provocar lesiones irreversibles en la

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una alerta de seguridad a pocos días del eclipse solar total del 12 de agosto, el más esperado en Galicia en décadas. La demanda de gafas especiales homologadas ha desbordado las ópticas de Ourense, A Coruña y otras localidades, donde las existencias ya se han agotado. Los precios, entre 3 y 10 euros, no han frenado a los compradores, pero la organización insiste en que solo los modelos con marcado CE e ISO 12312-2 son seguros.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La OCU advierte del riesgo de lesiones oculares irreversibles si no se usan gafas homologadas para ver el eclipse del 12 de agosto, en un contexto de desabastecimiento en ópticas gallegas.
  • ¿Quién está detrás? La alerta la ha emitido la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), avalada por los ópticos locales y el oftalmólogo del CHUO, Daniel de la Fuente.
  • ¿Qué impacto tiene? La escasez de gafas certificadas evidencia la falta de una campaña de prevención coordinada entre la Xunta de Galicia y el Gobierno central, y pone en riesgo a quienes improvisen con filtros caseros.

La demanda disparada en las ópticas gallegas

Desde hace dos semanas, la clientela busca de forma insistente estas gafas. “La gente ha venido preguntando más”, explica Marina Luna, de Opticalia, mientras Gema Presas, de Óptica Diagonal, detalla que “una gafa cuesta tres euros, dos son cinco y el pack de cinco cuesta diez”. En Múltiópticas, Pablo Ferreiro lamenta que “están agotadas”, tras recibir pedidos de cientos de unidades.

En ópticas de Ourense, A Coruña Lugo y Pontevedra las existencias se han agotado o están bajo mínimos, y los pedidos colectivos se suceden. La fiebre por el eclipse ha llegado también a las redes sociales, donde se multiplican las ofertas de gafas no certificadas. La OCU recuerda que cualquier producto que no lleve el marcado CE y la referencia a la norma ISO 12312-2 no es seguro.

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El fenómeno ha disparado además las reservas hoteleras en la franja de totalidad —que atraviesa el interior de Ourense y el norte de Lugo—, y los ayuntamientos preparan eventos de observación. Este tirón turístico añade presión sobre el suministro de gafas, ya que los visitantes a menudo confían en comprarlas en destino. La combinación de alta demanda local con afluencia foránea ha pillado a muchos establecimientos sin stock.

Los precios oficiales, que oscilan entre 2 y 3 euros por unidad, pueden dispararse en la reventa o en plataformas en línea, donde se ofertan gafas sin certificar. La OCU insiste en que la salud ocular no es negociable y pide a los consumidores que desconfíen de ofertas demasiado baratas o que carezcan de la referencia a la norma internacional.

Los riesgos oculares de la observación sin protección homologada

El oftalmólogo Daniel de la Fuente, del Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), subraya que “solo unos segundos pueden provocar una lesión irreversible”. La radiación solar directa daña los fotorreceptores de la retina, especialmente en la mácula, y el peor peligro es que la lesión no causa dolor: las consecuencias pueden aparecer horas después y ser permanentes.

Unos segundos de descuido bastan para que la retina sufra una quemadura que no cicatriza. La vista no avisa, pero luego no perdona.

La OCU detalla siete claves para no poner en riesgo la vista: no usar gafas de sol convencionales, radiografías ni filtros caseros; no mirar a través de cámaras o telescopios sin filtros adecuados; comprobar siempre la homologación; colocar las gafas antes de levantar la vista al Sol y retirarlas solo después de apartarla; no caminar con ellas puestas, pues impiden ver el entorno; y, en la franja de totalidad, solo retirarlas durante los segundos exactos de ocultación total.

El Laboratorio Gallego

La ausencia de una campaña institucional de la Xunta de Galicia —a través de la Consellería de Sanidade— sobre la seguridad ocular durante el eclipse contrasta con la promoción turística que la propia administración ha impulsado del evento. Mientras la Consellería de Cultura e Turismo ha lanzado guías para observar el fenómeno desde enclaves patrimoniales, ningún departamento ha difundido consejos sanitarios oficiales. Este desequilibrio evidencia una tensión clásica en la gestión autonómica: el fomento económico a menudo avanza sin el respaldo de las alertas de salud pública.

A escala nacional, el eclipse del 12 de agosto es un acontecimiento que trasciende las fronteras autonómicas, y la respuesta fragmentada refleja las carencias de la coordinación entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades. De hecho, en el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, celebrado en junio, las advertencias sobre eventos multitudinarios apenas ocuparon la agenda; la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, reconoció la falta de un protocolo específico para fenómenos astronómicos. La lección, si alguien la toma, debería servir para establecer protocolos de comunicación de riesgos antes de la próxima cita astronómica, prevista para 2027 en el norte de África y el sur de Europa. La Xunta, con mayoría absoluta del PPdeG, tiene ante sí la oportunidad de demostrar que puede combinar promoción económica con salud pública, pero el silencio actual deja la protección ocular en manos de la iniciativa privada.

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Ficha del Caso

  • El caso: La altísima demanda de gafas para el eclipse solar del 12 de agosto ha agotado las existencias en ópticas gallegas, mientras la OCU alerta de los peligros de observar el Sol sin protección homologada.
  • Datos importantes: Precios entre 3 y 10 euros; el oftalmólogo Daniel de la Fuente advierte de lesiones retinianas irreversibles incluso con exposiciones de pocos segundos; la norma de seguridad exige gafas con marcado CE e ISO 12312-2.
  • Resumen: La situación desvela la falta de una campaña institucional de la Xunta o del Gobierno central, y deja en manos de las ópticas y de la OCU la responsabilidad de proteger la salud visual de los gallegos durante un fenómeno de interés nacional.