EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los transeúntes y vecinos de las calles Muntaner y Mandri, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona. La zona ya ha recuperado la normalidad.
- ¿Cuándo ocurre? Este miércoles 18 de junio de 2026, alrededor de las 11:45 horas. El operativo concluyó minutos después con la detención del hombre sin que se registraran heridos.
- ¿Qué cambia hoy? Nada en la práctica. El detenido permanece bajo custodia de los Mossos d’Esquadra a la espera de una valoración médica, y el riesgo ya está neutralizado.
Agentes de los Mossos d’Esquadra han detenido este miércoles a un hombre que amenazaba con un gran cuchillo en plena calle Muntaner de Barcelona, una de las vías principales que conecta el Eixample con la parte alta de la ciudad. Tras intentar neutralizarlo sin éxito con una pistola táser, los policías efectuaron varios disparos disuasorios al aire para reducir al sospechoso. La rápida intervención, que apenas duró unos minutos, evitó que hubiera víctimas en una zona muy transitada a esas horas de la mañana.
Del aviso vecinal a los disparos disuasorios
Todo comenzó hacia las 11:45 horas, cuando varios ciudadanos alertaron al 112 de la presencia de un individuo que portaba un cuchillo de grandes dimensiones y mostraba una actitud amenazante a la altura del número 228 de la calle Muntaner. Los testigos relataron movimientos erráticos y frases inconexas, lo que apuntaba ya a un posible brote psicótico.
Hasta el lugar se desplazaron de inmediato dotaciones de Seguridad Ciudadana de los Mossos, que encontraron al hombre blandiendo el arma blanca sin atender a las órdenes de soltarla. Los agentes intentaron contener la situación con la pistola eléctrica, un recurso habitual para evitar el uso de la fuerza letal, pero la descarga no consiguió inmovilizarlo.
Ante la persistencia del riesgo —el hombre seguía agitando el cuchillo y se negaba a deponer su actitud— los mossos optaron por efectuar varios disparos al aire con su arma reglamentaria. El ruido de las detonaciones sí provocó la reacción buscada: el individuo se mostró desorientado y segundos después pudo ser reducido y esposado sin oponer más resistencia.
Por qué los Mossos recurrieron a los tiros
El protocolo de uso de la fuerza de los Mossos d’Esquadra (disponible en el portal oficial de mossos.gencat.cat) establece una graduación de la respuesta policial que prioriza siempre la contención verbal y las opciones no letales. Sólo cuando fallan los dispositivos de control eléctrico y la amenaza permanece activa se contemplan los disparos disuasorios, una medida excepcional que busca evitar el peor desenlace sin herir al sospechoso. En este caso concreto, los agentes valoraron que un disparo al torso con munición real habría resultado desproporcionado y optaron por neutralizarlo con un gesto de disuasión acústica.
Fuentes policiales consultadas por este medio confirmaron que ningún agente ni transeúnte resultó herido y que el operativo se desarrolló conforme a los manuales internos. «La prioridad era proteger a los viandantes y, si era posible, reducir al hombre sin causarle daños», trasladaron las mismas fuentes.
Tras la detención el individuo fue trasladado a dependencias policiales, donde recibió una primera atención médica. Las indagaciones preliminares sugieren que podría padecer algún tipo de trastorno mental, circunstancia que deberá ser confirmada por los especialistas forenses.
Los disparos disuasorios no dejan de ser una medida extrema, pero esta vez evitaron un desenlace que podría haber sido trágico.
Precedentes y cómo actuar si presencias un episodio similar
El despliegue de la mañana del miércoles no es un hecho aislado en la geografía barcelonesa. En los últimos dos años se han registrado al menos tres intervenciones en las que los Mossos han tenido que emplear la táser para reducir a personas armadas con cuchillos en entornos urbanos, aunque los disparos al aire como método disuasorio continúan siendo muy poco frecuentes.
Los expertos en seguridad ciudadana recuerdan que la primera y más importante medida para un testigo es alejarse y alertar al 112 sin poner en riesgo su integridad. La propagación de vídeos en redes sociales mientras los agentes trabajaban dificultó momentáneamente la labor policial en este suceso, según admiten fuentes del cuerpo, que insisten en la necesidad de no entorpecer las intervenciones con actitudes sensacionalistas.
El detenido permanece bajo custodia a la espera de la evaluación psiquiátrica completa y de que la investigación judicial determine las responsabilidades penales. La consejería de Salud y el Ayuntamiento de Barcelona han recordado, a través de sus canales habituales, la importancia de mantener activos los protocolos de atención temprana en salud mental para detectar y tratar estos casos antes de que deriven en situaciones de violencia callejera como la vivida hoy en la calle Muntaner.
