Una llamada telefónica y dos publicaciones en la red social X. Eso le ha bastado al presidente argentino, Javier Milei, para desatar una crisis diplomática con Colombia y, de paso, avivar el rescoldo de otro choque que golpea directamente a España. La cancillería colombiana ha presentado una nota formal de protesta por lo que califica de intromisión inadmisible en las elecciones presidenciales de este domingo.
Indignómetro
Nivel de impacto para España: 8/10. La repetición de un patrón de descalificaciones y apoyo explícito a candidatos extranjeros erosiona la confianza institucional y pone en riesgo la posición de España como socio fiable en América Latina. Las empresas españolas con intereses en Argentina y la región necesitan estabilidad diplomática, no contiendas verbales.
Los mensajes que detonaron la protesta
La polémica arrancó a finales de mayo, cuando Milei felicitó a Abelardo de la Espriella por su pase a la segunda vuelta en un mensaje en X. Pero fue el 17 de junio —a cuatro días de la votación— cuando el mandatario redobló el gesto: «Todo mi apoyo a Abelardo De La Espriella para el 21 de junio», publicó, y confesó que había conversado por teléfono con el candidato. Para Bogotá, algo así traspasa todas las líneas rojas.
Según detalla El Tiempo, la nota de protesta considera que «cualquier manifestación de apoyo, rechazo, presión o intervención de una autoridad extranjera» constituye «una actuación impropia en un asunto que compete exclusivamente al pueblo colombiano». El principio de no intervención está grabado en la Carta de la OEA y en la Constitución colombiana; Milei lo ha ignorado por segunda vez en menos de un mes.
Por qué la queja de Colombia reabre un frente para España
Para entender por qué esto nos toca de cerca conviene retroceder a la primavera de 2024. Durante un acto con Vox, Javier Millei llamó «corrupta» a la esposa del presidente del Gobierno español, Begoña Gómez. España retiró temporalmente a su embajadora en Buenos Aires y exigió disculpas que nunca llegaron. Aquel episodio congeló la relación bilateral justo cuando varias empresas españolas —Telefónica, BBVA o Iberdrola— encaran grandes inversiones en Argentina.
Cuando un presidente extranjero desconoce el principio de no intervención, el daño se extiende más allá de la política: se resiente la confianza necesaria para que las empresas españolas operen en la región.
Ahora, con la nueva protesta colombiana, el tablero se complica. El Gobierno español no puede permanecer ajeno a una violación del principio de no injerencia que defiende en todos los foros internacionales. Si Madrid secunda la queja, el pulso con Milei se endurece aún más; si calla, da la impresión de que el insulto a la esposa del presidente fue un incidente aislado y se debilita su autoridad moral en Iberoamérica. En cualquier caso, la inestabilidad diplomática encarece el riesgo país y frena decisiones de inversión.
El patrón que ya sufrió el Gobierno español
No es solo una anécdota de campaña. Javier Milei ha convertido el apoyo explícito a candidatos afines en marca de su política exterior, a menudo acompañado de descalificaciones contra quienes no comparten su visión. En España ya lo vivimos cuando calificó a nuestro presidente de «comunista» y a su mujer de «corrupta». La firmeza colombiana llega justo cuando la diplomacia española intentaba reencauzar las relaciones con Buenos Aires tras la vuelta de la embajadora en septiembre de 2025.
El precedente es claro: las heridas no cicatrizan si se reabren cada pocos meses. Por eso, la nota de protesta colombiana es, a la vez, un eco de lo que España ya sufrió y un aviso para el futuro. En juego están la imagen de seriedad diplomática y la capacidad de proteger los intereses empresariales en una región donde Mercosur y los tratados comerciales son vitales.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El respaldo público de Milei a Abelardo de la Espriella llevó a Colombia a protestar formalmente por violación del principio de no injerencia.
- Datos importantes: La nota de protesta se ampara en la Carta de la OEA y la Constitución colombiana. La segunda vuelta presidencial se celebra mañana, 21 de junio.
- Resumen: La repetición de este patrón amenaza la posición de España como socio fiable en América Latina y dificulta las relaciones económicas con Argentina.
