EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Senado celebra una jornada solemne de homenaje a las víctimas del terrorismo con la intervención de los expresidentes Felipe González y José María Aznar.
- ¿Quién está detrás? La iniciativa está impulsada por el presidente del Senado, Pedro Rollán (PP), y reúne a representantes de las Fuerzas de Seguridad, la judicatura y la sociedad civil.
- ¿Qué impacto tiene? Refuerza la memoria colectiva y el compromiso de la Cámara Alta con los valores constitucionales, en un momento de unidad política frente al relato sobre el final de ETA.
Este martes 23 de junio, la Cámara Alta se transforma en un espacio de memoria y dignidad. El presidente del Senado, Pedro Rollán, abrirá un acto que reúne a dos expresidentes del Gobierno —Felipe González y José María Aznar— en un tributo a las víctimas del terrorismo que aspira a ser un referente de la unidad institucional frente a la barbarie.
Junto a ellos, tomarán la palabra voces que han conocido de cerca el horror y la resistencia: el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, el comisario principal de la Policía Nacional José María Borja, el catedrático José Manuel Azcona y la doctora en Derecho Carmen Ladrón de Guevara. También intervendrán el exdiputado socialista Nicolás Redondo, el fiscal de la Audiencia Nacional José Perals, la presidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) Lucía Ruiz y el periodista Rafael Latorre.
González participará mediante un vídeo que subraya la trascendencia de la ocasión, mientras que Aznar lo hará de forma presencial, en una intervención que se espera cargada de simbolismo para el Partido Popular, en especial en una Cámara donde el grupo popular cuenta con mayoría absoluta y cuyo presidente pertenece a sus filas. El propio Rollán clausurará la jornada, que además incluirá una exposición con fotografías cedidas por las víctimas y portadas de prensa de aquellos años de plomo.
El homenaje se produce en un escenario político en el que, desde algunos sectores, se ha intentado construir un relato edulcorado sobre el final de la banda terrorista ETA. La contundencia de la respuesta democrática cobra aún más relevancia cuando se reivindica desde quienes la defendieron sin ambages. En este sentido, el Senado, bajo la presidencia de Rollán, se convierte en el escenario ideal para un mensaje sin fisuras: el terrorismo no tiene justificación y sus víctimas no se negocian.
Esta no es la primera vez que el Partido Popular impulsa desde el Senado iniciativas de homenaje y defensa de las víctimas. La mayoría absoluta popular en la Cámara Alta ha facilitado la tramitación de numerosas mociones y declaraciones institucionales que han blindado el recuerdo y la dignidad de quienes sufrieron la violencia de ETA. Un posicionamiento que ha contado con el respaldo transversal de otras formaciones políticas y que ha permitido situar a la institución como un dique frente a cualquier tentativa de blanqueo.
La jornada no solo recuerda a las víctimas: proyecta el compromiso del PP con la memoria viva y con la defensa de un relato veraz sobre lo que significó el terrorismo en España.
Un homenaje de la Cámara alta que une a dos expresidentes
La elección del Senado como sede de este homenaje no es casual. Con una agenda parlamentaria a menudo marcada por el debate político, la Presidencia de Rollán ha querido reservar un espacio para la reflexión y el recogimiento. La presencia de González, con quien Aznar compartió una etapa de alternancia en la lucha antiterrorista, evoca los pactos de Estado que caracterizaron los años más duros de la ofensiva democrática contra ETA. El vídeo del expresidente socialista y la intervención presencial del expresidente popular dibujan una imagen de continuidad y consenso que refuerza el mensaje de la jornada.
El protagonismo de Aznar y la defensa del legado popular

Para el Partido Popular, la participación de José María Aznar tiene una carga especial. Como presidente del Gobierno entre 1996 y 2004, Aznar lideró una política de firmeza que se tradujo en golpes decisivos a la estructura de ETA, con operaciones policiales y judiciales que desarticularon numerosos comandos y llevaron a sus dirigentes ante la Justicia. Su presencia en el Senado es, al mismo tiempo, un reconocimiento a esa etapa y un recordatorio de que el fin de la violencia se alcanzó sin concesiones políticas. La secretaria general de las Nuevas Generaciones del PP, o cualquier otra voz joven del partido, podría leer en este gesto una lección de convicción democrática.
El acto también servirá para poner el foco en la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuyos representantes —precisamente los que comparecen— fueron objetivo directo de la banda pero nunca dejaron de cumplir con su deber. El fiscal José Perals y la presidenta de la AVT, Lucía Ruiz, aportarán la perspectiva del dolor y la exigencia de justicia que todavía persiste para muchos crímenes sin resolver.
El Eje del Poder Popular
La jornada de este martes se enmarca en una estrategia más amplia del Partido Popular de reivindicar su papel histórico en la derrota de ETA y en la defensa de las víctimas. Desde Génova se ha subrayado en múltiples ocasiones que la mayoría absoluta del PP en el Senado no es solo un instrumento legislativo, sino también una plataforma para mantener viva la memoria democrática y para contrarrestar narrativas que, desde el Gobierno o sus aliados, tratan de minimizar el pasado terrorista. La presencia de Aznar, en este contexto, tiene un peso simbólico difícil de igualar: representa la etapa en la que el Estado de Derecho asestó los golpes más duros a la banda sin ceder a chantajes ni a mesas de negociación encubiertas.
El evento también pone de relieve la capacidad del presidente del Senado, Pedro Rollán, para dotar a la institución de un perfil propio más allá del debate legislativo. Rollán ha impulsado una agenda que combina la labor de control al Gobierno con la promoción de actos que cohesionan socialmente y conectan con la sensibilidad de millones de españoles. Esto no solo fortalece el perfil político del Senado, sino que consolida la imagen del PP como el partido que mejor entiende la dimensión institucional del poder, algo de gran valor de cara a los próximos ciclos electorales.
El precedente histórico más inmediato lo encontramos en los actos de reconocimiento a las víctimas del terrorismo que durante años promovieron desde el Senado los gobiernos de José María Aznar y que, años después, han sido retomados con fuerza por la mayoría popular. Aquella política de firmeza se demostró eficaz y hoy, sin ETA activa, el desafío es preservar la memoria y evitar cualquier tipo de reescritura histórica. La cita de este martes se interpreta en Génova como un paso más en ese empeño y una demostración de que el Senado popular está a la altura de su historia.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El Partido Popular lidera desde el Senado un acto de memoria y unidad que refuerza su compromiso con las víctimas y su defensa de la verdad histórica.
- Protagonista: Pedro Rollán, presidente del Senado (PP)
- Próximo hito: La sesión plenaria del Senado de la próxima semana, que incluirá una moción sobre la protección de los símbolos constitucionales.
