Ford Almussafes negocia el Acuerdo 2030 mientras afronta 21 días de parada y el ERTE en curso

La dirección y los sindicatos mantienen el pulso salarial mientras la planta valenciana encara 21 jornadas de inactividad hasta agosto. UGT reclama IPC más 1 % y la fabricación de dos nuevos vehículos.

El Acuerdo 2030: salarios, flexibilidad y nuevos modelos en juego

La planta valenciana de Ford Almussafes, con 4.142 trabajadores, negocia el Acuerdo 2030 que fijará las condiciones laborales y salariales a partir de 2027. La dirección y los sindicatos UGT y STM-Intersindical Valenciana han celebrado ya tres reuniones desde la constitución de la comisión negociadora el 20 de mayo. Las discrepancias en materia retributiva marcan los primeros compases de unas conversaciones sin fecha límite.

La empresa ha planteado una mayor flexibilidad laboral y contención salarial, mientras que UGT, sindicato mayoritario, reclama una subida anual del IPC más un 1 % o un 1,5 %, con cláusula de revisión retroactiva y una garantía global que proteja ante un posible incremento de hasta un 20 % en cuatro años. STM exige como mínimo el IPC más un 2 %, y un IPC más el 4 % mientras no se recupere el poder adquisitivo perdido. El coste real de la vida centra el pulso.

Además del nuevo SUV multienergía de la saga Bronco que se ensamblará a partir de 2028, UGT ha puesto sobre la mesa la asignación a la planta de dos nuevos vehículos para desarrollar, fabricar y vender en Europa. Ford Europa ya anunció la renovación de su negocio de turismos con cinco modelos multienergía; dos de ellos se fabricarán en sociedad con Renault y la central cree que los otros dos están pensados para Valencia. La dirección ha argumentado que las propuestas salariales no reflejan la realidad del sector. La próxima reunión se celebrará en diez o quince días.

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La negociación del Acuerdo 2030 va mucho más allá del salario: define el futuro industrial de la principal factoría valenciana.

21 días de parada: el día a día del ERTE en la planta

La planta de vehículos de Almussafes acumulará 21 jornadas de inactividad entre junio, julio y agosto, dentro del ERTE Red que está vigente hasta final de año. En motores la cifra baja a 7 días. Según comunicó la Comisión mixta de seguimiento, los próximos paros en vehículos serán el 22, 23, 25, 26, 29 y 30 de junio; el 1, 6, 17, 20, 27 y 31 de julio; y durante agosto, además del periodo vacacional, el ERTE se aplicará los días 24, 25, 26, 27, 28 y 31. En motores se parará el 22, 23 y 29 de junio y el 17 y 20 de julio, más el 24 de agosto.

La Generalitat Valenciana ha trasladado que ha procesado el pago de las prestaciones correspondientes a enero y febrero, y la empresa regularizará los adelantos en la nómina de junio. Los 4.142 empleados encaran un verano con la producción a medio gas mientras la dirección ajusta los ritmos a la demanda previa al lanzamiento del Bronco. El ERTE Red, acordado por dos años, se acerca a su recta final sin que ninguna de las partes descarte una eventual prórroga si el mercado no remonta.

La coincidencia de la negociación del convenio con los paros intermitentes coloca a los sindicatos en una posición compleja. UGT insiste en que la plantilla ha asumido sacrificios y que el nuevo marco laboral debe compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada. STM avisa de que la recuperación empieza por cláusulas de revisión ambiciosas.

El Escenario Valenciano

La partida que se juega en Almussafes trasciende a la propia factoría. La negociación del Acuerdo 2030 es un termómetro de la capacidad de la Comunitat Valenciana para mantener un sector que representa cerca del 4 % del PIB regional y arrastra a cientos de empresas auxiliares. La Generalitat, que ya medió en la aprobación del ERTE Red, mantiene un seguimiento técnico de las conversaciones. El Consell es consciente de que el futuro post-2027 de la planta condiciona los equilibrios presupuestarios y el empleo en municipios del área metropolitana como Almussafes, Silla o Picassent.

A nivel nacional, la transformación de la automoción se juega en paralelo a la ejecución del PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado, un instrumento que Ford no ha capitalizado en su planta valenciana en la última convocatoria. El modelo Bronco, que no es 100 % eléctrico sino multienergía, refleja la estrategia más cautelosa de la compañía en Europa. Mientras tanto, en el Congreso el debate sobre los fondos de la automoción sigue abierto, y la presión de los productores del corredor mediterráneo para no perder el tren de las inversiones es creciente.

La hoja de ruta marca dos citas clave: la cuarta reunión de la comisión negociadora, que se espera en la primera quincena de julio, y el cierre del ERTE Red previsto para final de 2026. A más largo plazo, el ensamblaje del Bronco a partir de 2028 dará la verdadera medida del compromiso industrial de Ford con Valencia. Las dos piezas —convenio y producto— caminan juntas, y los trabajadores lo saben: sin nuevo vehículo el empleo se resiente, sin condiciones laborales claras el compromiso de la dirección pierde suelo.

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Ficha del Caso

  • El caso: La dirección de Ford y los sindicatos de la planta de Almussafes negocian el Acuerdo 2030 mientras compaginan 21 jornadas de ERTE en verano y la preparación del nuevo SUV Bronco para 2028.
  • Datos importantes: Plantilla: 4.142 trabajadores. Propuesta de UGT: IPC+1/1,5 % anual con garantía global. STM: IPC+2/4 %. La dirección pide más flexibilidad. ERTE Red vigente hasta diciembre de 2026. Próxima reunión negociadora en 10-15 días.
  • Resumen: El futuro industrial de la mayor factoría valenciana se decide en una negociación que entrelaza salarios, carga de trabajo y la llegada de nuevos modelos. La Generalitat sigue de cerca un proceso que afecta a miles de empleos directos e indirectos.