EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Unas 7.000 personas, según la Policía Local, se manifestaron ayer en Arrecife (Lanzarote) para reclamar la continuidad del Hospital Insular, centro geriátrico pionero en Canarias.
- ¿Quién está detrás? La Plataforma Marea Blanca, integrada por trabajadores, pacientes, sindicatos y partidos, encabezada por el exdirector del centro, Domingo de Guzmán, y la portavoz Yasmina Tabares.
- ¿Qué impacto tiene? La movilización recoge 21.426 firmas y presiona al Gobierno de Canarias para que apruebe un proyecto de rehabilitación del edificio, en lugar de un traslado temporal sin fecha de retorno que pone en riesgo la atención geriátrica en la isla.
Ayer sábado, Arrecife se tiñó de blanco. No era una boda, era una marea de batas, camisetas y pancartas que exigía algo tan simple como contundente: que la sanidad pública no se toca. Unas 7.000 personas —cifra facilitada por la Policía Local— recorrieron la capital de Lanzarote para salvar el Hospital Insular, un centro que, tras 75 años de historia, se asoma al abismo de un traslado sin proyecto de vuelta.
La marea blanca que paró Arrecife
La manifestación, convocada por la Plataforma Marea Blanca, reunió a vecinos, sanitarios, pacientes y representantes de sindicatos y partidos. La sanidad pública no es un negocio, es un derecho, rezaba la pancarta principal, portada por pacientes en silla de ruedas. El exdirector del centro, Domingo de Guzmán, marchó en cabeza junto a la portavoz, Yasmina Tabares. El ambiente era de indignación contenida, pero también de un orgullo isleño que no se rinde a los despachos de Santa Cruz de Tenerife.
Los lemas no dejaban margen a la duda: ‘Garantía de reforma’, ‘No es amor al edificio’, ‘Necesitamos la geriatría y la protección de nuestros mayores’. Los manifestantes coreaban consignas como ‘No al cierre, sí a la reforma’ o ‘Hechos, no palabras’. En total, 21.426 firmas recogidas hasta la fecha respaldan la petición, una cifra que, según la plataforma, muestra que la isla entera está volcada.
El nudo del conflicto: un traslado sin billete de vuelta
El Hospital Insular –que desde 2019 depende del Servicio Canario de Salud (SCS) tras ser traspasado desde el Cabildo de Lanzarote– ocupa un edificio de 75 años, sin adaptar a las exigencias actuales. Pero, según denuncia la Marea Blanca, el proyecto del SCS no pasa por rehabilitarlo, sino por trasladar temporalmente a los pacientes a un espacio anexo al Hospital Molina Orosa sin que exista proyecto de obra ni financiación para el retorno.
El centro acoge a decenas de mayores en sus unidades de agudos, media estancia y larga estancia –un total de unas 80 camas– además del CANTOU (Centro de Actividades Naturales y Ocupacionales Útiles), una residencia especializada. Es el único recurso de geriatría pública en en la isla y un referente formativo para todo el archipiélago. Si se marcha, Lanzarote se queda sin atención geriátrica especializada.
En el comunicado final, la portavoz fue demoledora: ‘Es hora de que el Cabildo insular, el SCS y el Gobierno de Canarias abandonen la política de compromisos vacíos y las declaraciones imprecisas. Yasmina Tabares subrayó que la situación ‘pone en riesgo la cohesión, equidad y sostenibilidad del conjunto del sistema sanitario público de Canarias’.
La sanidad pública no es un negocio, es un derecho. Y en Lanzarote, eso significa mantener un hospital geriátrico único en Canarias.
El Pulso Territorial
El Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria) con apoyos externos, se enfrenta a una patata caliente. La gestión sanitaria en las islas no capitalinas siempre ha sido un campo de batalla entre el ejecutivo autonómico y los cabildos. En este caso, el Hospital Insular fue traspasado al SCS hace siete años, pero el deterioro del inmueble evidencia que la administración regional no ha invertido lo suficiente. Canarias arrastra un déficit histórico en infraestructuras sanitarias, especialmente en geriatría, en contraste con regiones como Murcia, que ha reforzado sus dispositivos de atención a mayores con fondos europeos. El próximo paso será ver si la presión de la calle fuerza una partida presupuestaria en las cuentas de 2027 o si, como temen los convocantes, el traslado se consuma sin fecha de regreso. Las próximas semanas serán clave: la plataforma ha anunciado que seguirá movilizada hasta obtener un compromiso escrito.
Ficha Autonómica
- El caso: La continuidad del Hospital Insular de Lanzarote, centro geriátrico pionero en Canarias y único en la isla, amenazado por un traslado sin proyecto de retorno.
- Datos importantes: 7.000 manifestantes (Policía Local), 21.426 firmas recogidas, edificio de 75 años sin adaptar, 80 camas en unidades de agudos, media y larga estancia, además del CANTOU.
- Resumen: La Marea Blanca exige al Gobierno de Canarias un proyecto firme de rehabilitación y garantías presupuestarias. El SCS planea un traslado temporal al Molina Orosa sin fecha de vuelta. La presión ciudadana puede forzar una partida en los presupuestos de 2027.

