El PP busca el apoyo de PNV y Junts para exigir elecciones generales en el Senado

La moción se debatirá el miércoles en la Cámara Alta, donde el PP dispone de mayoría absoluta. El PSOE reclama al presidente del Senado que no la admita por considerar que vulnera el Reglamento.

El Partido Popular ha registrado este fin de semana en el Senado una moción que insta al presidente Pedro Sánchez a disolver las Cortes Generales y convocar elecciones, con el objetivo de sumar el respaldo del PNV y de Junts para dotar a la iniciativa de un mayor peso parlamentario.

El debate y la votación de la propuesta se celebrarán el miércoles 25 de junio en la Cámara Alta, donde el Grupo Popular cuenta con mayoría absoluta y, por tanto, tiene garantizada su aprobación. La maniobra busca, según fuentes del PP, que formaciones como el PNV, que ya han reclamado públicamente la llamada a las urnas, se pronuncien en el mismo sentido.

La moción se registra apenas unos días después de que la Mesa del Congreso, controlada por el PSOE y Sumar, vetara sendas enmiendas del PP y de Junts con idéntica pretensión, al considerar que la disolución de las Cortes es una prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno.

Publicidad

La estrategia del PP en el Senado

El texto de la moción, consultado por esta redacción, argumenta que las investigaciones judiciales que afectan al entorno del Ejecutivo, la ausencia de Presupuestos Generales del Estado y la inexistencia de un debate sobre el estado de la nación configuran un “bloqueo político” que justifica el adelanto electoral.

Además, el PP sostiene que el Congreso debería poder expresar su posición sobre la necesidad de poner fin a la legislatura, y que el veto a sus enmiendas fue “oportunista y servil”, en palabras de su líder, Alberto Núñez Feijóo, quien ha anunciado un recurso ante el Tribunal Constitucional.

La iniciativa llega al Senado con el respaldo de los 143 senadores del Grupo Popular, suficiente para ser aprobada por sí sola. Sin embargo, el PP busca extender el apoyo parlamentario más allá de sus propias filas para reforzar el mensaje político de la moción.

El cortejo a PNV y Junts

En esa búsqueda de apoyos, el PP mira hacia el PNV y Junts, dos formaciones que han mostrado en los últimos meses un notable distanciamiento respecto del Gobierno de Sánchez. El PNV, con presencia tanto en el Congreso como en el Senado, ha sido una pieza clave para sacar adelante las iniciativas del Ejecutivo durante esta legislatura, pero también ha endurecido su tono ante la parálisis legislativa.

El grupo vasco en la Cámara Alta está compuesto por un número reducido de senadores, pero su posicionamiento público en favor de un adelanto electoral, expresado en declaraciones de su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, “si la situación de ingobernabilidad persiste”, lo convierte en un aliado natural para la propuesta popular.

Junts, por su parte, ya intentó forzar una votación similar en el Congreso mediante una enmienda que la Mesa impidió debatir. La formación independentista ha intensificado sus críticas al Gobierno, y el PP confía en que su voto se alinee con el de la mayoría popular en esta ocasión.

Publicidad

La votación en el Senado pondrá a prueba el posicionamiento del PNV, cuyos votos podrían amplificar la presión política sobre Sánchez.

Fuentes del PP consultadas por esta redacción señalan que las negociaciones con ambas formaciones se han intensificado en los últimos días y confían en que el miércoles se plasme un respaldo más amplio que el de la mera mayoría absoluta.

La respuesta del PSOE y el bloqueo en el Congreso

El PSOE ha reaccionado con rapidez a la nueva iniciativa. La formación socialista ha solicitado formalmente al presidente del Senado, Pedro Rollán, que no admita a trámite la moción por considerar que vulnera el Reglamento de la Cámara Alta. En un comunicado difundido por el partido, los socialistas acusan al PP de utilizar su mayoría absoluta para “convertir el Senado en el sumidero de sus ocurrencias, saltándose las normas parlamentarias”.

El argumento de fondo es el mismo que ya esgrimió la Mesa del Congreso: la convocatoria de elecciones es una competencia exclusiva del presidente del Gobierno y, por tanto, no puede ser objeto de votación por parte del Poder Legislativo. No obstante, la Mesa del Senado, presidida por el popular Pedro Rollán, tiene previsto admitir la moción y someterla a debate, lo que desencadenará un nuevo choque entre ambas instituciones.

En paralelo, el PP ha reformulado su moción en el Congreso para intentar sortear el veto de la socialista Francina Armengol, y ha mantenido otros puntos relacionados con la dimisión del presidente y la exigencia de responsabilidades políticas por los casos de presunta corrupción que afectan al PSOE. Sin embargo, la Mesa volvió a bloquear los apartados relativos a la convocatoria electoral, aunque sí se pronunciará sobre una cuestión de confianza.

La sesión del miércoles será, en cualquier caso, la primera ocasión en la que el Senado se pronuncie formalmente sobre un posible adelanto electoral. La votación coincidirá con la comparecencia de Sánchez en el Congreso, prevista para ese mismo día, a fin de informar sobre el último Consejo Europeo y sobre las investigaciones judiciales abiertas.

En el contexto vasco, la postura que adopte el PNV ante la moción será observada con atención tanto desde Madrid como desde Euskadi, ya que podría influir en las futuras negociaciones presupuestarias y legislativas si el Gobierno de Sánchez lograra recomponer su mayoría.

Por el momento, el partido jeltzale no ha hecho pública una posición definitiva sobre el texto registrado en el Senado, aunque fuentes parlamentarias del grupo vasco reconocen que la moción ofrece una oportunidad para “volver a poner sobre la mesa” la necesidad de desbloquear la situación política.