Cercanías Madrid sin aire acondicionado: usuarios denuncian riesgo extremo en ola de calor de 40 grados

La asociación Acusval denuncia que varias líneas de Cercanías circulan sin climatización en plena ola de calor, con temperaturas superiores a 40 grados. Exigen la retirada inmediata de los convoyes averiados y un plan de contingencia urgente para proteger a los viajeros más vulne

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas C-3, C-4, C-5 y C-10 de Cercanías Madrid, especialmente personas mayores, embarazadas, niños y viajeros con patologías crónicas.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde la semana pasada y durante el episodio de ola de calor que mantiene activos los avisos naranjas por temperaturas superiores a 40 °C en la Comunidad de Madrid este lunes.
  • ¿Qué cambia hoy? La asociación Acusval ha remitido una denuncia al Ministerio de Transportes exigiendo la retirada inmediata de los convoyes sin climatización y un plan de contingencia urgente.

Las altas temperaturas, que este lunes rozarán los 41 grados en amplias zonas de la región, han vuelto a poner sobre la mesa un problema crónico: los trenes de Cercanías Madrid que circulan sin aire acondicionado. La Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro (Acusval) ha recibido un aluvión de quejas en las últimas semanas, según recoge ABC, y ha elevado una denuncia formal al Ministerio. Hablamos de vagones convertidos en auténticos hornos, con riesgo de golpes de calor y desmayos para los pasajeros.

Las líneas afectadas, según las denuncias, son la C-3, C-4, C-5 y C-10, que cubren trayectos clave como el sur metropolitano, el corredor del Henares y la sierra norte. La asociación habla de una situación “transversal” que afecta a distintos momentos del día y que la megafonía, en muchas ocasiones, ni siquiera explica. “Estamos hablando de un riesgo muy alto. No se puede jugar así con la salud ni con la seguridad de las personas”, ha declarado Jesús Paniagua, presidente de Acusval, a este periódico.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos los avisos por calor extremo para el centro peninsular. En la Comunidad de Madrid, las temperaturas máximas se sitúan entre los 39 y los 41 grados. Si a esto se suma un vagón sin refrigeración, la sensación térmica puede superar los 50 grados.

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La denuncia, remitida este lunes en forma de nota de prensa de la asociación de de consumidores, califica la situación de “desamparo e inseguridad” y exige “la retirada inmediata de cualquier convoy que no disponga de un sistema de climatización operativo”. Acusval ha llegado a señalar al ministro de Transportes, Óscar Puente, como “responsable directo” de cualquier consecuencia grave que puedan sufrir los pasajeros.

Entre los testimonios recabados, el de Gonzalo, un joven de 20 años que utiliza a diario la C-3 desde Valdemoro, es especialmente ilustrativo. “No había aire. Se me puso la cara amarilla. Para alguien como yo, que viene desde tan lejos y tiene que hacer muchas paradas, es inviable ir en tren”, relató. Durante el trayecto del pasado 9 de junio llegó a plantearse bajarse en Villaverde solo para beber agua y respirar.

Mantener en circulación trenes sin climatización en plena ola de calor es una negligencia que pone en riesgo la salud de miles de ciudadanos.

Desde la organización de consumidores subrayan que “el acceso a un transporte público digno y seguro es un derecho fundamental, no un lujo”. Además de la retirada de los vagones averiados, reclaman un plan de contingencia urgente que garantice unas condiciones mínimas de seguridad y bienestar. “El ministerio nos deja tirados en unas condiciones muy peligrosas”, insisten tras recibir este martes más llamadas desde estaciones como Chamartín.

Analizamos esta situación desde dos ángulos complementarios. Por un lado, la recurrencia. Ya en el verano de 2024, usuarios de las mismas líneas denunciaron averías masivas de aire acondicionado. Renfe anunció entonces un plan de renovación de climatizadores que, según los hechos, o no se ha ejecutado por completo o no está dando los resultados esperados. Por otro, la comparativa: en Barcelona, la red de Rodalies sufrió episodios similares en 2025 y la Generalitat activó un protocolo de retirada de trenes que redujo las incidencias en un 30%.

El nudo gordiano es que, con avisos naranjas cada vez más frecuentes, el mantenimiento de los equipos de climatización no puede depender de la improvisación. Si un convoy no es seguro, debe quedarse en cocheras. No hay excusa que valga cuando la alternativa son pasajeros sufriendo golpes de calor, especialmente los más vulnerables. La pelota está ahora en el tejado del Ministerio y de Renfe.