Andalucía se prepara para un verano que hará historia. La Consejería de Turismo y Andalucía Exterior ha presentado este miércoles 24 de junio las previsiones para la temporada alta de 2026, y los datos confirman lo que el sector ya anticipaba: el turismo no solo se recupera, sino que acelera con fuerza y, sobre todo, con mayor calidad.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta ha publicado las previsiones estivales: entre julio y septiembre llegarán 14,2 millones de turistas a Andalucía, un 2,6% más que en 2025.
- ¿Dónde y quién? Las proyecciones, elaboradas por la Consejería de Turismo, afectan a toda la comunidad y, muy especialmente, a Sevilla, Málaga y Granada.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Se esperan cerca de 550.000 empleos en el sector, hasta un 7% más, y un aumento de ingresos del 3,6%, lo que refuerza la economía de cada provincia.
14,2 millones de turistas y una conectividad aérea sin precedentes
El informe autonómico calcula que entre julio y septiembre Andalucía recibirá alrededor de 14,2 millones de turistas, lo que supone un incremento del 2,6% respecto al mismo periodo de 2025. El tirón internacional será especialmente notable, con 4,5 millones de visitantes extranjeros (+4,5%), mientras que el mercado nacional, que sigue siendo el pilar, sumará 9,7 millones (+1,7%).
Las pernoctaciones en hoteles alcanzarán los 21,2 millones, un 3% más, con los viajeros internacionales aportando la mayor parte: 10,8 millones de estancias (+5,6%). Los turistas nacionales, en cambio, mantendrán un ritmo más estable, con 10,4 millones de pernoctaciones y un leve avance del 0,4%.
Por provincias, el repunte es generalizado pero con distinta intensidad. Sevilla lidera el crecimiento con un 7,4% más de pernoctaciones hoteleras respecto a 2025, seguida de Málaga (+3,5%) y Granada (+3,3%). La ocupación hotelera media en la comunidad se situará en el 68%, 1,4 puntos más, con el pico en agosto (73%) y una subida notable en septiembre (63,8%), que cada vez se consolida como un mes fuerte.
Los aeropuertos andaluces recibirán 38.500 vuelos entre julio y septiembre, un 7,7% más que en 2025, lo que supone 6,9 millones de asientos disponibles (+8,6%). Málaga concentra la mayor capacidad (cerca de 5 millones de asientos, +7,6%), mientras que Sevilla suma 1,5 millones (+11,2%). Los crecimientos más intensos los registran Almería (+18,2%) y Jerez (+15,9%), reflejo de un interés creciente por destinos alternativos. Los mercados que más empujan son Italia (+35,5%), Polonia (+42,9%) y Francia (+12,8%), además del siempre relevante Reino Unido (+8,5%).
El turismo andaluz ya no persigue solo más visitantes: el empleo crecerá hasta un 7% este verano, muy por encima del 2,6% de incremento de llegadas, señal de que el sector gana en calidad y gasto por turista.
Empleo e ingresos: el verdadero despegue
El informe de la Consejería de Turismo cifra en torno a 550.000 las personas que trabajarán en el sector turístico andaluz durante la temporada alta, una subida de entre el 5% y el 7% en comparación con el verano de 2025. Esta evolución confirma que la actividad viajera se traduce cada vez más en oportunidades laborales directas, no solo en los destinos de sol y playa sino también en las capitales de interior.
En paralelo, los ingresos generados por el gasto de los turistas experimentaran un aumento nominal del 3,6%. La lectura es clara: el turismo está aportando más valor añadido a la economía andaluza, con un gasto que crece más rápido que el número de visitantes, un síntoma de desestacionalización y de una oferta más diversificada.

La Lectura Andaluza
El verano de 2026 no será uno más en la historia reciente de Andalucía. Si las previsiones se cumplen, la comunidad encadenará su tercer año consecutivo de récords turísticos, pero con una diferencia sustancial: el crecimiento de los ingresos y el empleo supera ampliamente el de las llegadas. Esto tiene mucho que ver con la apuesta por segmentos de mayor calidad —cultural, gastronómico, de naturaleza— y con el fortalecimiento de la conectividad aérea, especialmente desde mercados emisores de alto poder adquisitivo. La Consejería de Turismo, de la mano de la Junta de Andalucía, ha impulsado campañas de promoción y acuerdos con turoperadores que están dando frutos.
Para los andaluces, estas cifras se traducen en más contratos, especialmente en julio y agosto, pero también en un septiembre que cada año suma más actividad. La ocupación hotelera prevista del 63,8% en ese mes es la más alta de la serie, lo que alarga la temporada y permite estabilizar el empleo. Localidades como Almería o Jerez están notando un tirón adicional gracias a la mejora de sus conexiones aéreas, un factor que hasta hace unos años limitaba su proyección internacional.
Históricamente, el turismo ha sido el motor de la economía andaluza, representando alrededor del 13% del PIB regional y más de medio millón de empleos directos en los meses punta. La previsión para este verano apunta a que esas cifras se superarán con creces, y lo harán además con un perfil de visitante que gasta más y pernocta más noches. Esa es la clave: no solo importa cuántos vienen, sino cuánto dejan y cuánto se reparte. Septiembre ya no es la despedida, sino el inicio de una temporada que aspira a durar todo el año.
