7 años de cárcel y multa de 2 millones al exgerente del Hospital General de Valencia por corrupción sanitaria Valencia

La Audiencia de Valencia sentencia el mayor caso de corrupción sanitaria en la Comunitat. La pena suma siete años de cárcel y más de dos millones de multa.

La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado este jueves 25 de junio de 2026 a Sergio Blasco, exgerente del Hospital General Universitario, a siete años de prisión y multas que superan los dos millones de euros por prevaricación, fraude y blanqueo en el conocido como ‘caso Osvaldos’.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Audiencia de Valencia condena a Sergio Blasco a 7 años de cárcel y multa de 2 millones de euros.
  • ¿Quién está detrás? Blasco fue gerente del Hospital General Universitario de Valencia y sobrino del exconseller Rafael Blasco.
  • ¿Qué impacto tiene? Moviliza comisiones de más de 1 millón de euros y afecta la confianza en la gestión sanitaria valenciana.

El entramado del caso Osvaldos: contratos amañados y facturas falsas

La sentencia, que consta de 483 páginas, declara probado que Blasco, sobrino del exconseller popular Rafael Blasco, aprovechó su cargo para favorecer a un grupo de empresas en la adjudicación irregular de contratos sanitarios entre los años 2005 y 2014, a cambio de comisiones que alcanzaron los 1.022.628 euros. Para canalizar esos pagos creó un entramado de hasta quince sociedades pantalla y facturas falsas que simulaban cursos de formación o servicios inexistentes.

El tribunal considera que Blasco, con la ayuda de un jefe de área del Hospital y de otros cinco acusados, tejió un entramado societario, para favorecer a algunas empresas con la adjudicación irregular y desviar fondos. La resolución judicial aplica a todos ellos la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas, debido al largo proceso judicial.

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Los otros cinco condenados, administradores de las empresas adjudicatarias, han recibido penas de entre 16 meses y tres años de prisión por delitos de prevaricación, cohecho y blanqueo. Dos de ellos, además, se benefician de la atenuante de reparación del daño y confesión tardía.

Además del cobro de comisiones, la Audiencia acredita que el exgerente usó la red societaria para sufragar gastos personales y de su entorno familiar por un total de 529.218 euros. Ese dinero se destinó a un contrato de renting de un vehículo, abonos VIP del Valencia Basket, viajes al extranjero o la amortización de préstamos particulares, ingresando en su cuenta 250.000 euros de dos décimos premiados de Lotería Nacional.

El fallo, sin embargo, absuelve a Blasco del delito de malversación de caudales públicos porque no se ha acreditado un daño patrimonial a la Administración, ya que los bienes y servicios contratados fueron prestados de forma efectiva. Tampoco se considera probado el delito de negociaciones prohibidas a funcionarios, y cinco de los encausados han resultado absueltos por falta de pruebas sobre su conocimiento del fraude.

La sentencia detalla que Sergio Blasco participó en proyectos hospitalarios en el extranjero pese a tener un contrato de alta dirección con dedicación exclusiva, y que las comisiones se ocultaban mediante cursos de formación que jamás se impartían.

El Escenario Valenciano

La condena a Sergio Blasco no es solo una cuestión judicial: reactiva el debate sobre la corrupción sanitaria que salpicó al PP valenciano durante la etapa de Rafael Blasco como conseller. Aunque los hechos datan de 2005 a 2014, la vinculación familiar con el ex alto cargo popular obliga al actual Gobierno de Carlos Mazón a marcar distancias y subrayar que estos casos corresponden a «una etapa ya superada». PSPV y Compromís, en cambio, ven la oportunidad de recordar que las estructuras de presunta corrupción no se depuraron del todo.

Desde la perspectiva nacional, la sentencia del ‘caso Osvaldos’ se une a otros macroprocesos que han puesto en entredicho los controles en la contratación pública sanitaria. El fallo, recurrible en casación ante el Tribunal Supremo, prolongará el eco mediático y político de un escándalo que, en la Comunitat Valenciana, sigue pesando como una losa sobre la gestión de la sanidad pública.

Ficha del Caso

  • El caso: El ‘caso Osvaldos’ investiga el amaño de contratos en el Hospital General de Valencia entre 2005 y 2014, con desvío de más de un millón de euros en comisiones ilegales.
  • Datos importantes: La Audiencia condena a Sergio Blasco a 7 años de cárcel, 19 de inhabilitación y multas de 2 millones de euros; otros cinco acusados reciben penas menores. Sentencia recurrible ante el Supremo.
  • Resumen: La corrupción sanitaria en la Comunitat Valenciana deja una condena ejemplarizante que, por el parentesco con el exconseller Rafael Blasco, tiene fuerte carga política.