Més Compromís ha dado este sábado un paso al frente que resuena más allá de las sedes de partido: su Consell Nacional ha aprobado por unanimidad una resolución que exige la dimisión del Consell de PP-Vox y la convocatoria inmediata de elecciones autonómicas. La formación valencianista, con Joan Baldoví a la cabeza, considera acreditada «la negligencia, la ineptitud y la incompetencia manifiesta» de un gobierno que, tras tres años, «se pactó en un despacho de Madrid» y que, sobre todo, «no ha estado a la altura del pueblo valenciano».
Tres años de gobierno PP-Vox: el diagnóstico de Compromís
La resolución, que ha recibido el apoyo de toda la militancia nacional, hace un balance demoledor de la legislatura. Baldoví ha enumerado los recortes en servicios públicos, el negacionismo ante la violencia machista y la emergencia climática y un modelo económico que «genera precariedad y desigualdad mientras prioriza intereses particulares». En el centro de la crítica, la gestión de la DANA sigue siendo la herida abierta: la movilización solidaria de la ciudadanía contrastó, según el texto, con una actuación negligente antes, durante y después de la catástrofe.
Més Compromís sitúa la exigencia de elecciones anticipadas como un ejercicio de dignidad democrática. «.
De Mazón a Pérez Llorca: la herencia que no se despacha en Madrid
El actual presidente, Pérez Llorca, llegó avalado por la misma mayoría parlamentaria que sostenía a su antecesor. Para Compromís, es un «correveidile» de las direcciones nacionales del PP y de la presidenta Ayuso, una figura que perpetúa las políticas de recortes y la falta de transparencia. El relevo no rompió con el pasado: lo prolongó, y la ausencia de un refrendo ciudadano alimenta ahora la ofensiva de la oposición.
La resolución aprobada este sábado no es solo un ruego simbólico. El texto incluye dos acuerdos concretos: reclamar la dimisión del Consell por su «negligencia, ineptitud e incompetencia manifiesta» y exigir la convocatoria inmediata de elecciones autonómicas para que el pueblo valenciano pueda decidir «un gobierno decente». Con esta iniciativa, Més Compromís busca forzar un debate que trascienda los despachos y llegue a la calle.
Cada día sin urnas es un día más en el que el desgaste institucional se come la confianza de la ciudadanía.
La formación valencianista ha vinculado la demanda electoral con una agenda programática muy concreta: fortalecimiento de los servicios públicos, derecho a la vivienda, reparación de las víctimas de la DANA, lucha contra la corrupción, defensa del autogobierno, la lengua y la cultura propias, transición ecológica justa y políticas pensadas para la mayoría social. Es, en la práctica, la oferta de un gobierno alternativo que aspira a capitalizar el malestar acumulado en los tres últimos años.
El escenario político valenciano
La ofensiva de Compromís se produce en un contexto de creciente desgaste del Consell de PP-Vox. Las encuestas más recientes reflejan una caída de la popularidad del gobierno, lastrada por la lentitud en la reconstrucción tras la DANA y por el creciente malestar ciudadano ante la falta de vivienda asequible y el deterioro de la sanidad pública. Mientras, en el PSPV se observa un reposicionamiento más cauto, los valencianistas optan por la presión máxima y la reclamación directa del retorno a las urnas.
A nivel nacional, la petición de Més Compromís tensa también las costuras del PP, que ve cómo una de sus plazas autonómicas más simbólicas genera ruido interno. La gestión de la DANA y el relevo presidencial han sido objeto de críticas incluso desde sectores del propio partido, y la exigencia electoral de Compromís puede amplificar esas voces. En Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue con atención la evolución valenciana, consciente de que cualquier adelanto electoral podría alterar el mapa autonómico en un momento clave de la legislatura.
La proyección más inmediata es la reacción del Consell de Pérez Llorca, que hasta ahora ha descartado cualquier adelanto y se aferra a la mayoría parlamentaria. Sin embargo, la presión de una oposición unida —con Compromís al frente y un PSPV que no descarta sumarse al discurso— puede convertir el debate electoral en tema central del próximo curso político. Las Corts Valencianes se convierten, una vez más, en el termómetro de una ciudadanía que ya demostró en las calles, tras la DANA, que sabe movilizarse cuando siente que las instituciones no responden. La pregunta es si esta votación interna de Més Compromís logrará empujar esa energía hacia un cambio real de ciclo en la Comunidad Valenciana.
Ficha del Caso
- El caso: El Consell Nacional de Més-Compromís aprueba por unanimidad exigir la dimisión del Consell y la convocatoria de elecciones anticipadas tras tres años de gobierno PP-Vox marcados por los recortes y la gestión de la DANA.
- Datos importantes: La resolución denuncia la “negligencia, ineptitud e incompetencia” del gobierno valenciano. Joan Baldoví lidera la iniciativa, que incluye medidas programáticas como el refuerzo de los servicios públicos, el derecho a la vivienda y la reparación de las víctimas de la DANA.
- Resumen: El órdago de Compromís eleva la presión sobre el Consell de Pérez Llorca y abre un debate sobre la oportunidad de un adelanto electoral en la Comunidad Valenciana, con implicaciones directas para la estrategia del PP a nivel nacional.
