Madrid: Almeida da dos meses a la Casa Árabe para desalojar las Escuelas Aguirre

El Ayuntamiento recupera el histórico inmueble del barrio de Salamanca para uso municipal, tras la salida de la Comunidad de Madrid del consorcio. Almeida culpa a la exdirectora Irene Lozano de dejar la institución en bancarrota.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A la plantilla de Casa Árabe y a los madrileños interesados en el uso público del edificio histórico de las Escuelas Aguirre, en el barrio de Salamanca.
  • ¿Cuándo ocurre? El desalojo debe completarse antes del 1 de septiembre de 2026; el Ayuntamiento ya ha notificado la decisión tras la reunión del patronato.
  • ¿Qué cambia hoy? El Ayuntamiento recupera la posesión del inmueble sin indemnización y anuncia que lo rehabilitará para uso municipal, aunque aún no concreta el proyecto.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha puesto fecha este lunes a la salida de Casa Árabe de las históricas Escuelas Aguirre: antes del 1 de septiembre. El Consistorio recupera el inmueble del barrio de Salamanca para rehabilitarlo y destinarlo a uso municipal, con un ultimátum que no admite prórroga y que se apoya en la retirada de la Comunidad de Madrid del consorcio gestor.

La decisión, anunciada tras la reunión del patronato, se produce después de que la Comunidad formalizara su salida del consorcio —hecho que el decreto de cesión del 28 de abril de 2008 contempla como causa de resolución automática, sin derecho a indemnización. Aquel texto, firmado por el Ayuntamiento, ya preveía que cualquier alteración en la composición del consorcio permitiría recuperar el edificio sin contrapartidas.

La ruptura del consorcio y la fecha límite

La salida de la Comunidad de Madrid, adelantada en enero por el consejero de Cultura, Mariano de Paco, ha sido la palanca jurídica que ha permitido al regidor del PP cerrar el capítulo sin coste para las arcas municipales. «Dimos un voto de confianza a la gestión de Casa Árabe. Hoy, en el patronato hemos manifestado que recuperamos la posesión de Escuelas Aguirre y, por tanto, no podrán seguir en esa ubicación», ha señalado Almeida.

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El decreto de cesión temporal y gratuita del inmueble, que data de 2008, establecía que la resolución del acuerdo podía activarse «por cualquier alteración en la composición del Consorcio». Al quedar la Comunidad fuera, el Ayuntamiento ha aplicado la cláusula sin tramitación adicional ni compensación económica, una vía que el equipo de gobierno considera «impecable» desde el punto de vista legal.

El ‘chiringuito’ de Irene Lozano y la bancarrota

Almeida ha cargado con dureza contra la que fue directora de Casa Árabe entre 2021 y 2025, Irene Lozano —conocida por ser la pluma de Pedro Sánchez en ‘Manual de resistencia’ y ‘Tierra firme’—, a la que ha responsabilizado de los males que arrastra la institución. «Se convirtió en el chiringuito de Irene Lozano y la dejó en bancarrota», ha espetado el alcalde, que ha vinculado los «problemas estructurales» del edificio precisamente a aquella gestión.

La recuperación de Escuelas Aguirre es también un ajuste de cuentas político con la etapa de Irene Lozano, a la que el regidor culpa de la ruina financiera y material del consorcio.

El primer edil ha insistido en que Casa Árabe mantuvo un «ejercicio de oscurantismo continuo» sobre el estado real del inmueble. «Sabemos que hay problemas, que estructuralmente hay deficiencias y queremos entrar y poder estudiarlo porque en ningún caso se nos ha dado traslado del estado de conservación y deterioro, mejor dicho, en que se encuentra el edificio», ha subrayado.

¿Qué futuro le espera a las Escuelas Aguirre?

A día de hoy, el Ayuntamiento no ha concretado qué uso municipal se dará a este Bien de Interés Cultural del barrio de Salamanca, aunque insiste en que será para «disfrute de todos los madrileños». La falta de un diagnóstico preciso de las patologías condiciona cualquier plan de rehabilitación, y el equipo de Almeida admite que aún no ha podido acceder al interior para evaluar el alcance de los daños.

No es la primera vez que el Ayuntamiento recupera un inmueble singular con la intención de abrirlo a la ciudadanía. Ya ocurrió con la Serrería Belga, reconvertida en espacio cultural, o con el palacio de la Duquesa de Sueca. La diferencia ahora es que se actúa sin un proyecto de rehabilitación previo y con la urgencia que impone evitar un mayor deterioro de un edificio que, según Almeida, «no vamos a dejar que se caiga».

En paralelo, el Consistorio ha manifestado su voluntad de «cooperar con Casa Árabe para que puedan encontrar otra ubicación», si bien ha dejado claro que no cederá un edificio municipal. La institución deberá buscar una nueva sede por sus propios medios mientras trata de sanear unas cuentas que el alcalde ha calificado de «bancarrota». La salida de las Escuelas Aguirre cierra, de facto, un ciclo de desencuentros entre administraciones y abre un compás de espera sobre el destino de uno de los inmuebles más emblemáticos del distrito.

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