En un encuentro de alto nivel celebrado en Madrid, 26 antiguos jefes de Estado y de Gobierno pertenecientes a 25 países se han reunido en el Diálogo Político Anual del Club de Madrid. Coincidiendo con el 25.º aniversario de la organización, este foro de exmandatarios democráticos —acompañados por líderes de la sociedad civil, la academia y el tejido empresarial— ha lanzado un severo aviso a la comunidad internacional: la ciudadanía global solo mantendrá su confianza en las instituciones democráticas si estas demuestran ser capaces de ofrecer resultados tangibles frente a desafíos históricos como el cambio climático, la inteligencia artificial generativa y la creciente desigualdad económica.
El eco de 26 expresidentes: la eficacia como motor de la democracia
Las deliberaciones, que se han extendido a lo largo de dos intensas jornadas en la capital española, concluyeron con un mensaje unívoco verbalizado por la expresidenta de Costa Rica y actual presidenta del Club de Madrid, Laura Chinchilla. La mandataria resumió los debates advirtiendo que la democracia, la gobernanza efectiva y la cooperación internacional no son elementos aislados, sino condiciones que se refuerzan mutuamente para restaurar la confianza de los ciudadanos. El foro insistió en una paradoja preocupante: los mecanismos de cooperación global se encuentran bajo su mayor nivel de presión histórica precisamente en el momento en que resultan más indispensables para la supervivencia colectiva.
La apertura oficial de la cumbre corrió a cargo del Rey Felipe VI y del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. El monarca español respaldó explícitamente el valor de este foro al asegurar que las palabras de los miembros del Club de Madrid merecen ser escuchadas con atención debido al «servicio inestimable» que prestan a la comunidad internacional, instando a los participantes a mantener la determinación y a no perder la esperanza frente al complejo panorama internacional. Tras estas palabras, los delegados centraron el debate en la urgencia de proveer bienes públicos globales esenciales, abarcando desde la estabilidad climática y la seguridad internacional hasta la salud y la gobernanza digital inclusiva.
Del concepto de ayuda al de inversión: reformas frente a la IA y nuevos actores
El principal diagnóstico de la cumbre apunta a la necesidad de ejecutar reformas sistémicas y transformadoras dentro de la arquitectura multilateral. Los antiguos jefes de Estado y de Gobierno hicieron un llamamiento para realizar un giro fundamental que desplace el foco asistencial de la «ayuda» hacia el de la «inversión«. Según los delegados, este cambio de paradigma es vital para que las instituciones internacionales ganen legitimidad, aumenten el respaldo de las partes interesadas y dispongan de herramientas aptas para combatir la brecha de la desigualdad global.
Dos desafíos emergentes polarizaron gran parte de las mesas de trabajo: la regulación y gobernanza de la inteligencia artificial generativa y la alarmante influencia de actores no estatales poderosos que operan sin rendir cuentas ante ninguna institución. No obstante, el foro también identificó ventanas de oportunidad en la reconfiguración del orden mundial. Los participantes señalaron que el auge del Sur Global —caracterizado por poblaciones jóvenes, dinámicas y un notable potencial de inversión— puede inyectar un impulso renovado al multilateralismo, siempre que se rediseñen los mecanismos financieros para canalizar el capital existente hacia prioridades compartidas por toda la humanidad.
El puente de Europa y la paradoja de un mundo interconectado pero dividido
La perspectiva económica europea estuvo representada por la economista española y presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, quien aportó una visión pragmática frente al aislamiento de ciertas potencias. «Allí donde algunos levantan muros, nosotros construimos puentes», enfatizó Calviño, detallando que el BEI está profundizando en sus alianzas estratégicas para traducir los compromisos políticos en proyectos concretos que sostengan la paz, la seguridad y la prosperidad compartida en el continente y sus zonas de influencia.
El broche institucional lo puso el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, a través de un mensaje especial en vídeo en el que diseccionó la actual crisis de credibilidad internacional. Guterres alertó sobre la paradoja de que los desafíos de la humanidad —tales como las pandemias, el colapso climático y la disrupción digital— estén más interconectados que nunca, mientras que los sistemas de cooperación mutua se muestran cada vez más divididos, limitados y carentes de confianza. El líder de la ONU concluyó reconociendo que el Diálogo Político del Club de Madrid da en el centro de la diana al focalizarse en la restauración de esa confianza perdida, un objetivo que la organización plasmará próximamente en un Llamamiento a la Acción formal que será remitido a las principales citas internacionales del calendario diplomático.

