Vox lleva al pleno de la Junta de Centro de Madrid la propuesta de cambiar la bandera LGTBI por la española

La iniciativa, registrada por el vocal vecino José Manuel Menéndez para el pleno de este jueves, recoge el argumento de Ortega Smith de que la rojigualda 'representa a heterosexuales, homosexuales, gente de derechas y de izquierdas'. El debate forzará al PP y al resto de grupos a

Vox ha presentado esta semana una iniciativa para el pleno de la Junta Municipal de Centro de Madrid de mañana, jueves 9 de julio, que insta al Ayuntamiento a sustituir la bandera LGTBI de la plaza de Pedro Zerolo por la bandera de España. La propuesta, registrada por el vocal vecino José Manuel Menéndez, se debatirá en pleno Orgullo y en un distrito clave para la comunidad LGTBI.

Menéndez, excoordinador de Cañas por España —la plataforma juvenil que Vox impulsó en 2019 para atraer al electorado más joven—, firma una iniciativa que recupera el debate sobre la presencia permanente de símbolos que, a juicio de la formación de Santiago Abascal, no representan al conjunto de los ciudadanos. La maniobra llega apenas unos días después de las multitudinarias manifestaciones del Orgullo 2026 y coloca al PP ante una incomodidad estratégica en su propio feudo municipal.

La iniciativa de Vox: la enseña nacional como símbolo de todos los españoles

El argumentario de la formación se apoya en la idea de que la bandera de España es el único símbolo capaz de integrar a la totalidad de los ciudadanos, sin distinción de orientación sexual o ideología. Una tesis que el exportavoz de Vox en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith, expuso hace apenas unos días al afirmar que la rojigualda “representa a heterosexuales, homosexuales, gente de derechas y de izquierdas, creyentes y no creyentes”.

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La propuesta se debatirá en un pleno que tiene como telón de fondo la plaza de pedro Zerolo, corazón del barrio de Chueca, donde desde 2022 ondea de manera permanente la bandera arcoiris. El vocal vecino Menéndez defiende que la enseña nacional ‘nos une a todos los españoles’, frente a lo que la formación considera un emblema excluyente que no representa a la mayoría. De hecho, la placa que acompaña al mástil —con el lema “Madrid como ciudad abierta, plural, diversa y libre da la bienvenida a la comunidad LGTBI+”— es interpretada por Vox como la consagración de un discurso que, a su entender, fragmenta el espacio público.

El texto registrado en la Junta de Centro insta literalmente “desde la Junta Municipal del Distrito al área de gobierno competente a la sustitución de la bandera LGTBI por la bandera de España en la plaza de Pedro Zerolo”. La iniciativa se enmarca en la estrategia de Vox de llevar a los plenos municipales y de distrito iniciativas de alto contenido ideológico que, aunque carecen de competencias ejecutivas directas, colocan a la izquierda y al PP ante un dilema simbólico.

Un pleno con escaso recorrido normativo pero con carga simbólica

La Junta de Centro carece de competencias para ordenar al Ayuntamiento de Madrid una modificación de este calado, por lo que la propuesta tiene un recorrido jurídico casi nulo. Sin embargo, su valor reside en la capacidad de forzar a los grupos municipales con representación en el distrito a fijar una posición pública sobre la presencia permanente de la bandera LGTBI en un espacio emblemático.

Cabe recordar que la instalación del mástil y la bandera arcoiris en la plaza Pedro Zerolo fue aprobada en 2021 por el pleno de Cibeles con el apoyo de todos los grupos, a excepción de Vox, que se abstuvo. Ahora, la formación de Abascal busca que el PP —que entonces respaldó la medida— se vea obligado a matizar o reiterar su postura. La maniobra es tanto más incómoda para los populares cuanto que el distrito Centro está bajo su control político y la votación se produce en plena resaca del Orgullo.

La maniobra de Vox en el distrito Centro no aspira a un cambio normativo inmediato; busca obligar al resto de grupos, singularmente al PP, a tomar partido sobre un símbolo que la formación de Abascal considera excluyente.

Estrategia de Vox: clavar una cuña en la agenda municipal

El movimiento se inscribe en la ofensiva cultural que el partido viene desplegando desde las instituciones locales allí donde tiene presencia. Con esta iniciativa, Vox subraya su perfil propio frente a un PP al que acusa de mimetizarse con la izquierda en materia de políticas de diversidad. El hecho de que la votación se produzca justo después de la semana del Orgullo otorga al gesto una carga mediática que trasciende lo local.

La dirección nacional de Vox lleva meses insistiendo en que la bandera de España debe ondear en exclusiva en los espacios públicos institucionales. La propuesta en la Junta de Centro, aunque simbólica, encaja en ese discurso y sirve para movilizar a un electorado que rechaza lo que la formación denomina “imposición ideológica”. Aunque la iniciativa está abocada al fracaso en la votación de este jueves, cumple el objetivo de mantener a Vox como el único partido que confronta la agenda de la diversidad desde las instituciones, sin complejos y sin renunciar a un debate que, a su juicio, la izquierda y el PP llevan años evitando.

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