La exposición ‘Yo fui a EGB’ ha llegado a Madrid para quedarse hasta el próximo 30 de agosto, y hacerlo con entrada libre. El centro cultural Conde Duque acoge una muestra integrada en la programación de Veranos de la Villa que rescata cientos de objetos de la vida cotidiana de quienes crecieron con la Educación General Básica, aquel sistema que moldeó la infancia de varias generaciones.
El fenómeno que nació en Facebook y hoy llena salas
Lo que empezó en 2010 como una página de Facebook para compartir recuerdos de infancia se ha convertido en uno de los mayores fenómenos nostálgicos de España. ‘Yo fui a EGB’ acumula millones de seguidores en redes, ha publicado varios libros superventas y ha dado el salto a los escenarios con un espectáculo teatral. Ahora, el proyecto desembarca en Madrid con una exposición que combina la memoria sentimental con un montaje inmersivo.
Un paseo por la habitación de tu infancia (y por la de tus padres)
La Sala 1 de Conde Duque se ha transformado en un túnel del tiempo. La muestra recrea habitaciones infantiles con sus camas nido, sus pósters de grupos ochenteros y esos juguetes que cualquier treintañero identifica al instante: el Tragabolas, el Scalextric o los clicks de Famobil. También hay espacio para el material escolar más recordado, como los cuadernos Rubio, los lápices Alpino y las gomas Milán.
La experiencia no se queda en los objetos. La exposición incorpora personajes como la profesora de tercero, el dependiente del videoclub del barrio o Espinete, aquel erizo rosa que acompañó a tantos niños. El recorrido, de aproximadamente una hora y media, está pensado para que padres e hijos compartan anécdotas: los primeros, recordando su infancia; los segundos, descubriendo cómo vivían sus mayores.
La muestra permanecerá abierta de martes a sábado, de 10:00 a 14:00 y de 17:30 a 20:00 horas. Los domingos y festivos, el horario se reduce de 10:30 a 13:30. Eso sí, los lunes la sala cierra. Permanecerá cerrada, los lunes. La entrada libre hasta completar aforo, sin necesidad de reserva previa, según confirma el Ayuntamiento de Madrid.
La EGB no es solo un recuerdo escolar: es el olor a plastilina, la sintonía de Barrio Sésamo y el videoclub del barrio, todo en una misma sala.
Nostalgia y entrada libre: la fórmula que triunfa en los centros culturales de Madrid
La apuesta del Ayuntamiento por este tipo de exposiciones no es casual. En los últimos años, muestras dedicadas a la cultura popular de décadas pasadas han batido récords de público en la ciudad. En 2024, la exposición sobre los 40 años de ‘La Bola de Cristal’ agotó entradas en Matadero. Y el tirón de lo retro sigue: desde los cromos de fútbol de los 80 a los videojuegos arcade, todo lo que evoca la infancia de varias generaciones garantiza colas en la entrada.
En esta redacción observamos que la clave del éxito está en la combinación de gratuidad, accesibilidad horaria y un contenido que apela directamente a la memoria emocional. Fuentes del Área de Cultura defienden que este tipo de programación forma parte de la estrategia de Veranos de la Villa para descentralizar la cultura y llevarla a distritos distintos del centro, aunque Conde Duque es un espacio emblemático. Eso sí, la decisión de abrir la muestra con entrada libre hasta completar aforo, sin reserva previa, puede generar aglomeraciones en hora punta, sobre todo en fines de semana. El propio Conde Duque, antiguo cuartel militar reconvertido en centro cultural, se ha consolidado como uno de los espacios favoritos para este tipo de propuestas intergeneracionales.
La exposición ‘Yo fui a EGB’ se despide el 30 de agosto. Si quieres revivir aquellos años de mochila azul marino y bocadillo de Nocilla, tendrás que acercarte a Conde Duque de martes a sábado —en horario de mañana y tarde— o los domingos y festivos solo por la mañana. Y recuerda: los lunes, toca descansar.

