Un incendio en una fábrica de palets en Juncaril (Granada) obliga a cortar el metro y moviliza camiones nodrizas

El fuego, que se originó con una explosión y fue controlado a las 20 horas, ha cortado el servicio entre Cerrillo de Maracena y Armilla. Es el segundo incendio en la zona en diez días, lo que reaviva la preocupación por la seguridad industrial en el polígono.

Un incendio declarado en la tarde de ayer en una fábrica de palets del polígono Juncaril, en el término municipal de Maracena, ha obligado a cortar el servicio del metro de Granada y ha requerido la movilización de camiones nodrizas desde varios parques de bomberos. No hay constancia de heridos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un incendio con explosión y llamas de más de diez metros en una fábrica de palets del polígono Juncaril (Maracena) ha sido controlado este jueves por la noche sin que se hayan registrado heridos.
  • ¿Dónde y quién? El fuego se ha localizado en la carretera GR-3417 (entre Maracena y Albolote). Han intervenido efectivos de los bomberos de Diputación, Guardia Civil y varias agrupaciones de Protección Civil.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El metro de Granada ha funcionado con servicios parciales entre Cerrillo de Maracena y Armilla durante tres horas, y los vecinos de la zona tuvieron que desalojar sus casas por precaución.

Un incendio con explosión y llamas de diez metros

El suceso comenzó pasadas las 17:40 del viernes 24 de julio, cuando los vecinos escucharon una explosión seguida de una densa columna de humo negro visible desde la autovía. Las llamas alcanzaron una altura cercana a los once metros en su fase más intensa, según fuentes de los Bomberos de Diputación de Granada. El fuego, que se declaró en una nave dedicada a la fabricación y almacenaje de palets, quedó controlado sobre las 20:00 horas.

Hasta el lugar del siniestro se desplazaron de inmediato dotaciones de los bomberos de Granada y agentes de la Guardia Civil, que ante la virulencia de las llamas solicitaron una segunda nodriza. La situación llevó a los servicios de emergencias a incorporar camiones con gran capacidad de agua desde los parques de Iznalloz, Loja y Guadix, este último con una cisterna de 14.000 litros. Protección Civil de Maracena y Albolote se sumó a las labores de coordinación y asistencia a los afectados.

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Corte del metro y vecinos desalojados

La cercanía de la nave a las vías del metropolitano motivó que, por razones de seguridad, la red de Metro de Granada estableciera servicios parciales entre las estaciones de Cerrillo de Maracena y Armilla durante aproximadamente tres horas. La interrupción afectó a un número indeterminado de viajeros de la línea que comunica la capital con la zona norte del área metropolitana.

Las intensas llamaradas y el humo obligaron a varios vecinos de viviendas próximas a abandonar sus hogares. Algunos relataron a los medios locales cómo la luz exterior cambiaba de forma «extraña» antes de que el gran destello del fuego invadiera sus ventanas. Agrupaciones de Protección Civil de Maracena y Albolote colaboraron para mantener alejados a los curiosos que se concentraron en las inmediaciones del polígono mientras los bomberos trabajaban en la extinción.

Este incendio en Juncaril revive la preocupación por la seguridad industrial: hace apenas diez días otro fuego en el mismo polígono forzó el desalojo de varias naves, cortó la Circunvalación en dirección Motril e interrumpió el tráfico ferroviario entre Granada y Almeria. En aquella ocasión tampoco hubo heridos, pero la reiteración de siniestros en una zona de intensa actividad logística enciende las alarmas.

La columna de humo volvió a teñir el cielo de Maracena ayer, diez años después del anterior susto: la repetición de incendios en el mismo polígono obliga a revisar los protocolos de prevención industrial.

La Lectura Andaluza

Andalucía concentra más de 200 polígonos industriales entre grandes núcleos y pequeñas áreas de actividad, y los sucesos como el de Juncaril muestran la vulnerabilidad de estas zonas ante fuegos con proyección sobre infraestructuras críticas. El metropolitan de Granada —gestionado por la Junta de Andalucía— transporta a diario a unos 35.000 viajeros, y cualquier interrupción, aunque sea parcial y breve, altera la movilidad de miles de granadinos.

En este enclave concreto de Maracena, la respuesta rápida de los bomberos provinciales ha evitado males mayores, pero la acumulación de siniestros —dos en diez días— está generando una demanda ciudadana de mayor control sobre las naves que almacenan materiales combustibles. La cercanía de viviendas y de la línea ferroviaria añade un factor de riesgo que el planeamiento urbanístico local deberá sopesar en el futuro.

La buena noticia para la provincia es que la coordinación entre la Diputación, los cuerpos de seguridad y los ayuntamientos de Maracena y Albolote ha funcionado sin contratiempos: en poco más de dos horas las llamas estaban bajo control y no hubo que lamentar heridos. Sin embargo, tanto los empresarios del polígono como los vecinos esperan que la Junta impulse inspecciones extraordinarias que devuelvan la confianza a una zona donde la actividad económica y la seguridad ciudadana no pueden seguir conviviendo con el miedo a una nueva explosión.

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A la espera de que los peritos determinen la causa del fuego —la explosión inicial apunta a una posible acumulación de material inflamable—, Granada respira aliviada por un desenlace sin víctimas. La experiencia del anterior incendio demuestra que la prevención y la dotación de medios son la mejor receta para que sustos como el de ayer no se conviertan en tragedia.