Yolanda Díaz anuncia su candidatura a la OIT y se distancia del Gobierno: el vacío que abre en Sumar

La vicepresidenta confirma su salida hacia la agencia de la ONU tras meses de tensión con el Gobierno por los escándalos de corrupción. La marcha de Díaz deja a Sumar sin su líder fundadora ante las elecciones generales de 2027.

La vicepresidenta Yolanda Díaz ha aceptado la propuesta del Gobierno para ser la candidata a la dirección de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), confirmando un alejamiento de la primera línea política que se venía gestando en el seno de Sumar desde finales de 2025. El anuncio, realizado el pasado 23 de julio, llega tras meses de tensiones internas en la coalición y un progresivo distanciamiento de la ministra de Trabajo respecto del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Candidatura a la OIT: el billete de salida

La candidatura se oficializa a menos de cinco semanas del cierre del plazo, fijado para el 31 de agosto, y supone la salida más relevante de un miembro del Gobierno en esta legislatura. Díaz, que en febrero ya había renunciado a repetir como cabeza de lista de Sumar, ve ahora abierta una puerta para abandonar sus cargos sin que la ruptura con el PSOE sea inmediata.

Según la reconstrucción publicada por El Salto, la vicepresidenta explotó en privado ante su equipo más cercano por el desgaste que los casos de corrupción estaban provocando en el espacio confederal. Las imputaciones del exministro José Luis Ábalos, la situación procesal de Santos Cerdán y la sentencia al fiscal general del Estado generaron un descontento profundo en Díaz, que llegó a plantear la ruptura del Gobierno de coalición a los confluentes.

Publicidad

El malestar que casi parte la coalición

Durante noviembre y diciembre de 2025, la fundadora de Sumar sopesó seriamente dimitir como vicepresidenta y ministra. Izquierda Unida y Más Madrid se mostraron reacios a una salida abrupta, mientras que en Movimiento Sumar y en los comuns las posturas estaban divididas. La decisión estuvo a punto de materializarse tras las navidades, pero dos factores la frenaron: la advertencia del presidente Sánchez de que su dimisión forzaría elecciones anticipadas y la responsabilidad hacia su equipo de colaboradores, a quienes quería dar tiempo para reubicarse.

El encuentro clave se produjo en diciembre, cuando Díaz planteó a Sánchez la necesidad de una crisis de Gobierno profunda. El líder del PSOE rechazó cualquier remodelación de calado y advirtió que la salida de Sumar del gabinete “se iba a caer el Gobierno” y abriría la puerta a un Ejecutivo de PP y Vox. Aquella conversación, según las mismas fuentes, fue tensa y dejó claro el callejón sin salida para la vicepresidenta.

La candidatura a la OIT es la salida negociada de un choque que pudo partir en dos la coalición. Díaz halla un destino internacional mientras Sumar afronta el vacío de su principal referencia.

Con la espuma bajando en enero, Díaz fue diluyendo la decisión de dimitir. A finales de febrero anunció que no repetiría como candidata a la presidencia por el frente de Sumar, dejando vía libre a un nuevo liderazgo aún por definir. Ahora, la opción de la OIT, que había perdido fuerza a principios de año, ha resurgido gracias a movimientos diplomáticos que, según fuentes del partido, mejoran las posibilidades de una candidatura de perfil progresista.

La propia Díaz calificó la postulación como “un orgullo y una responsabilidad enorme” en una declaración pública. No obstante, su eventual nombramiento no se resolverá hasta octubre de 2027, tras las elecciones generales. Para entonces, Sumar habrá tenido que afrontar sin ella la cita electoral más crucial de su corta trayectoria.

La Dinámica de Coalición

La salida de la vicepresidenta hacia la OIT reconfigura el equilibrio interno de Sumar. Durante meses, las confluentes mantuvieron posiciones divergentes sobre la ruptura: Izquierda Unida y Más Madrid apostaban por preservar la coalición, mientras que otros sectores, más cercanos a Podemos, veían la dimisión como un paso inevitable. Con Díaz fuera de la primera línea, la formación deberá construir un liderazgo colectivo capaz de mantener la unidad del grupo plurinacional en la recta final de la legislatura.

En el plano de la coalición, la candidatura permite un desenganche ordenado. La advertencia de Sánchez –la salida de Sumar del Gabinete precipitaría un adelanto electoral y un gobierno de PP y Vox– ha forzado un tránsito en el que la vicepresidenta mantiene sus cargos mientras se tramita su postulación. Sin embargo, la sustitución en el Ministerio de Trabajo, ya sea antes o después de las elecciones, puede fracturar el precario equilibrio entre las fuerzas del espacio confederal.

Publicidad

El plazo del 31 de agosto marca el horizonte inmediato. Si la candidatura prospera, Díaz abandonará el Ejecutivo antes de los comicios –previstos para marzo o julio de 2027–, dejando a Sumar sin su principal activo electoral. La votación en la OIT no se resolverá hasta octubre de 2027, lo que prolonga la incógnita sobre el futuro liderazgo del espacio. Por tanto, la próxima cita clave es la definición del o la candidata de Sumar a la presidencia del Gobierno.

Ficha del Caso

  • El caso: Yolanda Díaz ha aceptado ser candidata a la dirección de la OIT, lo que supone su salida del Gobierno tras meses de malestar interno por los escándalos de corrupción que afectan al Ejecutivo y un duro forcejeo con Sánchez.
  • Datos importantes: La fecha límite de candidaturas es el 31 de agosto; la votación final en la OIT no será hasta octubre de 2027. Sumar cuenta con 31 escaños en el Congreso y afronta unas elecciones generales en la primera mitad de 2027.
  • Resumen: La candidatura evita una crisis inmediata con el PSOE pero abre un vacío de liderazgo en Sumar justo cuando la coalición se prepara para el ciclo electoral.