EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A toda Cataluña, con mayor intensidad en las comarcas de Lleida y el interior. Las temperaturas más altas se esperan en la plana de Lleida y el prepirineo.
- ¿Cuándo ocurre? La ola de calor comienza el miércoles 29 de julio y se prolongará al menos hasta el miércoles 5 de agosto. Las noches tropicales se mantendrán durante todo el episodio.
- ¿Qué cambia hoy? El Meteocat activa avisos amarillos por calor. Se recomienda extremar la hidratación, evitar la exposición al sol en las horas centrales y prestar atención a personas mayores y niños.
Meteocat activa el aviso amarillo por calor ante una ola de calor que arranca mañana y podría durar al menos una semana con máximas de 40°C y noches tórridas.
El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha emitido hoy martes una alerta de peligro por calor para buena parte de Cataluña, anticipando un episodio de calor extremo que, si se cumplen los pronósticos, será la cuarta ola de calor del verano. Las temperaturas, que ya han subido este martes, alcanzarán valores máximos a partir del miércoles, con marcas que oscilarán entre los 35°C y los 40°C en el interior y en el cuadrante nordeste, mientras que en el litoral se mantendrán entre 31°C y 33°C.
La situación se agravará de cara al fin de semana. A partir del viernes, se espera una nueva subida de los termómetros que llevará a valores extremos, con picos que podrían superar los 41°C en Lleida y, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), incluso los 42°C en algunas comarcas del interior durante los primeros días de agosto. Las noches no darán tregua: los modelos meteorológicos indican que las mínimas no bajarán de los 25°C en amplias zonas, configurando las temidas ‘noches tórridas’ que dificultan el descanso y aumentan el riesgo de golpes de calor.
Las comarcas más castigadas: Lleida y el interior por encima de los 40°C
El mapa de avisos del Meteocat muestra un nivel amarillo en prácticamente toda la mitad oriental de Cataluña, pero la atención especial se centra en las comarcas de Lleida, como la Segrià, el Urgell y la Noguera, donde las máximas superarán con holgura los 40°C. También se verá afectado el interior de Tarragona y las comarcas centrales de Barcelona, mientras que el litoral, aunque con temperaturas elevadas, se mantendrá en niveles algo más moderados debido a la influencia del mar.
La previsión detallada para el jueves apunta a una jornada soleada con pocas nubes, salvo algún chubasco aislado en el cuadrante nordeste por la tarde. Para el viernes, el calor se intensificará de forma generalizada, y el Meteocat no descarta elevar el nivel de aviso si los modelos confirman en en valores superiores a los 42°C.
Cataluña afronta la cuarta ola de calor del verano en apenas dos meses, una frecuencia que los meteorólogos vinculan directamente al cambio climático.
Noches tórridas: un riesgo añadido para la salud
Uno de los aspectos más preocupantes de este episodio es la persistencia de las temperaturas nocturnas. Las mínimas por encima de los 25°C, combinadas con una humedad relativa alta en algunas zonas, aumentan el riesgo de estrés térmico, especialmente en personas mayores, niños y pacientes con enfermedades crónicas. El Servei Català de la Salut recomienda mantener las viviendas frescas, usar ventiladores o aire acondicionado si es posible, y evitar el alcohol y las comidas copiosas.
El calor también tiene un impacto directo en el riesgo de incendios forestales. El Cuerpo de Bombers de la Generalitat ha extremado la vigilancia en las zonas de montaña y en las comarcas del interior, donde la sequía acumulada y la previsión de vientos de componente sur podrían complicar cualquier conato. En lo que va de verano, Cataluña ha registrado ya varios incendios significativos, aunque ninguno de gran magnitud.
La cuarta ola de calor desde junio: ¿qué está pasando con el clima?
Este nuevo episodio se suma a una secuencia inusual de olas de calor que arrancó a principios de junio. Los datos del Meteocat indican que el verano de 2026 está siendo especialmente cálido, con anomalías térmicas de hasta 2°C por encima de la media en amplias zonas. El patrón se repite en buena parte del Mediterráneo occidental y se atribuye, según los expertos, a la combinación de un bloqueo atmosférico persistente y un calentamiento de las aguas superficiales del mar.
El precedente más cercano es la ola de calor de mediados de julio, que dejó máximas de 44°C en el valle del Ebro y provocó un aumento significativo de las atenciones por golpes de calor en los centros de salud. Aquel episodio duró seis días y se cobró tres víctimas mortales en Cataluña. Ahora, con una previsión de siete o más días de calor extremo, la prudencia se convierte en una herramienta de supervivencia.
El Departamento de Salud de la Generalitat ha activado el plan operativo de emergencias por calor, habilitando teléfonos de información y recordando las medidas básicas: beber agua sin esperar a tener sed, evitar la actividad física en las horas centrales del día, usar ropa ligera y protegerse del sol. Los servicios asistenciales están en alerta para atender posibles casos de agotamiento por calor e insolación.
El Meteocat mantendrá los avisos actualizados en su portal de avisos y recomienda seguir la evolución minuto a minuto a través de sus canales oficiales. Se espera que la ola de calor empiece a remitir a partir del miércoles 5 de agosto, aunque los modelos a largo plazo sugieren que el calor podría prolongarse aún unos días más, antes de la entrada de una masa de aire más fresca.

