El mercado laboral gallego ha cerrado el segundo trimestre de 2026 con una aparente contradicción: la tasa de paro bajó al 7,94%, la cuarta más baja de España, pero al mismo tiempo se destruyeron 6.100 empleos y 21.000 personas abandonaron la población activa, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La EPA del segundo trimestre sitúa el paro en Galicia en el 7,94%, 14.900 desempleados menos que en el trimestre anterior, pero la ocupación cayó un 0,52% y la población activa retrocedió en 21.000 personas.
- ¿Quién está detrás? Los datos los publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). La Xunta de Galicia celebra la reducción del paro, mientras los analistas señalan la debilidad del mercado laboral gallego.
- ¿Qué impacto tiene? La caída de la actividad refleja un reto estructural para Galicia, y pone en cuestión la fortaleza del modelo económico que el PPdeG suele presentar como referente para el conjunto de España.
La reducción del desempleo fue la cuarta mayor entre todas las comunidades autónomas, pero se produjo en un contexto de destrucción de puestos de trabajo. Sólo Canarias registró un comportamiento peor, con una caída de la ocupación del 2,36%.
Una caída del empleo en plena campaña estival
Según la EPA, el número de ocupados en Galicia bajó un 0,52% entre abril y junio respecto a los tres primeros meses del año, hasta situarse en 1.172.000 personas. La comunidad fue una de las dos únicas autonomías que destruyeron empleo durante el trimestre, en contraste con la tendencia nacional: en el conjunto de España se crearon 486.000 puestos de trabajo, un nuevo récord de 22.779.000 ocupados.
La pérdida de empleo en Galicia resulta especialmente llamativa por producirse en un periodo tradicionalmente expansivo. El inicio de la campaña de verano suele impulsar la contratación en la hostelería, el turismo y los servicios, pero esta vez no fue suficiente para compensar el retroceso en otros sectores.
En términos interanuales, sin embargo, la ocupación gallega mostró un tímido crecimiento: 6.500 ocupados más que en el segundo trimestre de 2025 (un 0,56% de incremento). Aún así, fue la comunidad con el menor aumento porcentual de toda España en ese período.
El paro baja porque la población activa se reduce

La aparente paradoja se explica por un desplome de la población activa, esto es, del conjunto de personas que trabajan o buscan empleo. Entre abril y junio, 21.000 personas abandonaron la población activa en Galicia, que quedó reducida a 1.273.100 personas. Esta salida masiva explica que, pese a la pérdida de ocupación, el número de parados bajara en 14.900 (un 12,82% menos).
Lo que a simple vista parece una buena noticia —la tasa de paro más baja desde 2008— esconde un deterioro de la base laboral: menos gente trabaja y menos busca empleo.
La tasa de actividad de Galicia se situó en el 53,02%, más de seis puntos por debajo del 59,29% de la media nacional. El envejecimiento demográfico y la menor participación laboral de las mujeres (50,42% frente al 55,86% de los hombres) son dos de los factores que lastran de forma crónica el mercado laboral gallego.
Al cierre de junio, la comunidad contaba con 587.000 hombres ocupados frente a 585.000 mujeres, y la tasa de paro masculina superaba ligeramente a la femenina (8,37% frente al 7,50%).
El Laboratorio Gallego
Galicia ha sido durante años el escaparate principal del discurso económico del PP a nivel nacional. Alberto Núñez Feijóo y su sucesor al frente de la Xunta, Alfonso Rueda, han presentado una y otra vez la baja tasa de paro gallega como un modelo de gestión exportable al resto de España. Los datos del segundo trimestre de 2026 introducen matices relevantes en esa narrativa.
La reducción del desempleo se produce no por un dinamismo del mercado laboral, sino por una contracción de la fuerza de trabajo. El verdadero riesgo para Galicia no está en la cifra de paro, sino en la tasa de actividad, que sigue siendo una de las más bajas del país. Si la población activa mengua, la cifra de paro baja artificialmente, pero la capacidad productiva de la región se resiente.
En clave nacional, el dato puede restar munición al PPdeG cuando defienda su gestión como ejemplo para España. La paradoja gallega es que el empleo no crece al ritmo necesario, y la población activa se desinfla, lo que choca con el discurso oficial de fortaleza. Con el Gobierno central presumiendo de un récord histórico de 22,8 millones de ocupados, el contraste pone en evidencia las debilidades estructurales de la comunidad.
De cara a los próximos meses, la evolución del mercado laboral gallego dependerá de si la campaña estival logra revertir la pérdida de empleo en el tercer trimestre y de si la reforma de la formación profesional puesta en marcha por la Xunta consigue atraer a la población inactiva. Mientras, el Parlamento de Galicia tendrá ocasión de debatir estos resultados en el primer pleno de septiembre, cuando la oposición, especialmente el BNG, ya ha anunciado que pedirá explicaciones al conselleiro de Emprego.
Ficha del Caso
- El caso: La Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2026 revela una caída simultánea del paro y del empleo en Galicia, un fenómeno poco habitual que suscita dudas sobre la verdadera salud de su mercado laboral.
- Datos importantes: Tasa de paro: 7,94%; ocupación: -0,52% (-6.100 empleos); población activa: -21.000 personas; tasa de actividad: 53,02%; creación de empleo nacional: +486.000 ocupados; Galicia fue la segunda comunidad con peor evolución del empleo tras Canarias.
- Resumen: La reducción del desempleo en Galicia tiene más que ver con la desmovilización de la fuerza laboral que con la creación de puestos de trabajo, lo que relativiza el argumentario del PPdeG sobre la fortaleza del modelo económico gallego y plantea interrogantes para la estrategia del PP en toda España.

