Lanzarote ha prorrogado la emergencia hídrica por tercera vez, extendiéndola hasta el 4 de febrero de 2027, para mantener la agilidad en las inversiones hidráulicas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La junta general del Consejo Insular de Aguas de Lanzarote aprobó la tercera prórroga de la situación de emergencia hídrica por otros seis meses.
- ¿Quién está detrás? El presidente del Consejo, Oswaldo Betancort, impulsó la medida con el voto mayoritario de 28 representantes, pese al rechazo del PSOE y los ayuntamientos de Tías y San Bartolomé, y la abstención de Yaiza.
- ¿Qué impacto tiene? La extensión permitirá ejecutar inversiones urgentes por más de 6,4 millones de euros para modernizar la red de abastecimiento y reducir las pérdidas de agua en Lanzarote y La Graciosa.
La votación y las medidas aprobadas
La junta general del Consejo Insular de Aguas de Lanzarote dio luz verde este viernes 31 de julio a la prórroga, con la única oposición del PSOE y de los ayuntamientos de Tías y San Bartolomé. El municipio de Yaiza se abstuvo, mientras que los otros 28 vocales apoyaron la emergencia. Para el presidente del organismo, Oswaldo Betancort, la medida «ha servido para poner en marcha medidas correctoras ante el desastre monumental que nos encontramos en el ciclo integral del agua».
Betancort confió en que en febrero de 2027 «podamos dejar atrás este episodio de la emergencia hídrica en la isla». La declaración de emergencia permite al Cabildo de Lanzarote agilizar contrataciones y ejecutar obras sin los trámites administrativos habituales, una herramienta clave ante la caótica herencia de infraestructuras obsoletas y pérdidas de agua que superan el 40 % en algunas conducciones.
Inversiones para modernizar la red hidráulica
El acuerdo marco movilizará más de 6,4 millones de euros para seguir renovando las tuberías y mejorar la eficiencia del sistema. La adjudicación más cuantiosa se destinará a la sustitución de redes de abastecimiento en distintos puntos de Lanzarote y La Graciosa, con el objetivo de atajar las fugas y garantizar el suministro en los núcleos más castigados por la sequía.
Además, la junta aprobó otras dos actuaciones complementarias: el proyecto de mejora del drenaje de aguas pluviales en el barrio de Argana, en Arrecife, con una inversión de 964.892 euros, y la limpieza de los barrancos de Trujillo Tenesía, Elvira-Sánchez, Curbelo-Chafariz y La Negra, en el municipio de Haría. Esta última intervención busca incrementar la capacidad hidráulica y reducir los riesgos de inundaciones ante lluvias intensas.
La isla lleva años funcionando con una red hidráulica que pierde casi la mitad del agua antes de llegar al grifo. La emergencia, declarada inicialmente hace un año, ha permitido acelerar reparaciones que de otro modo se eternizarían entre expedientes y recursos. Los datos del Consejo Insular sitúan las pérdidas en torno al 45 % en algunos tramos, una cifra que duplica la media nacional y que condena a la isla a una dependencia casi total del agua desalinizada.
Lanzarote vive una paradoja hídrica: produce agua desalada, pero la pierde por tuberías antiguas antes de que llegue a los hogares.
El Pulso Territorial
La gestión del agua en Canarias es una de las mayores urgencias del archipiélago, donde la escasez no es un fenómeno cíclico sino una condición estructural. En Lanzarote, el gobierno del Cabildo, liderado por Oswaldo Betancort (Coalición Canaria), afronta esta emergencia hídrica con el respaldo de la mayoría de las fuerzas políticas, aunque el voto en contra del PSOE y de algunos ayuntamientos evidencia las tensiones locales sobre el reparto de fondos y el ritmo de las obras.
La situación no es exclusiva de Lanzarote: otras islas como Fuerteventura también arrastran pérdidas superiores al 30 % en sus redes, y el Gobierno de Canarias ha destinado en los últimos dos años más de 25 millones de euros a mejoras hidráulicas en todo el archipiélago. Sin embargo, en el caso de Lanzarote, la combinación de una red envejecida y la total dependencia del agua desalinizada la convierte en particularmente vulnerable: un fallo en la planta principal de desalación podría dejar sin suministro a los más de 160.000 habitantes de la isla en cuestión de horas.
De cara a los próximos meses, el reto es doble: ejecutar las obras adjudicadas en plazo y negociar con el Gobierno central una mayor financiación para la renovación integral del ciclo del agua. La prórroga hasta febrero de 2027 da margen para ello, pero si los proyectos no se traducen en una reducción tangible de las pérdidas, el desgaste político del Cabildo será inevitable. Las elecciones insulares de 2027 ya asoman en el horizonte.
Ficha Autonómica
- El caso: Lanzarote arrastra desde hace años una crisis estructural en sus infraestructuras hidráulicas, con pérdidas de agua que superan el 40 % en algunos tramos. La emergencia hídrica se declaró en 2025 para agilizar inversiones.
- Datos importantes: La tercera prórroga extiende la emergencia hasta el 4 de febrero de 2027, moviliza 6,4 millones de euros y adjudica proyectos de mejora de abastecimiento y drenaje en Arrecife y Haría.
- Resumen: El Cabildo ha logrado un amplio respaldo para mantener la agilidad administrativa, pese al voto en contra del PSOE y de dos ayuntamientos gobernados por esa fuerza. El horizonte electoral de 2027 marcará la presión sobre los resultados de estas inversiones.

