Luz verde al nuevo acceso al CHUO de Ourense: la Xunta licitará las obras en el primer trimestre de 2027

El proyecto, valorado en 4,4 millones de euros, sale este mes a exposición pública durante treinta días y contempla la expropiación de 26 parcelas. Si se cumplen los plazos, el nuevo vial no estará operativo hasta 2029.

El Consello da Xunta ha aprobado provisionalmente el trazado del nuevo acceso al Complejo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) desde la N-525, una vía de 640 metros que se licitará en el primer trimestre de 2027 y cuya ejecución se prolongará durante al menos dos años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consello da Xunta ha aprobado provisionalmente el trazado del nuevo acceso al CHUO de Ourense desde la N-525, con un presupuesto estimado de 4,4 millones de euros.
  • ¿Quién está detrás? La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, impulsa un proyecto anunciado en 2023 que acumula tres años de trámites.
  • ¿Qué impacto tiene? La nueva vía reducirá el rodeo que realizan los vehículos para acceder al complejo hospitalario y beneficiará especialmente a los usuarios procedentes del sur de la provincia.

Un vial de 640 metros con tres años de espera

El proyecto fue anunciado en agosto de 2023 por la entonces conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, quien calculó una inversión cercana a los cinco millones de euros y situó la exposición pública a mediados de 2024. Ese calendario no se cumplió. La Xunta reservó un millón de euros en los presupuestos de 2025 y repitió la misma consignación en 2026, mientras el expediente administrativo seguía pendiente de desbloqueo.

Ahora, el Consello da Xunta da el paso definitivo: la aprobación provisional del trazado permite someter el proyecto a información pública durante treinta días a lo largo de este mes de agosto, tanto a efectos de la legislación de carreteras como para iniciar el procedimiento expropiatorio.

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El trazado, proyectado en el barrio de Barrocás, conectará la carretera nacional N-525 con la avenida do Regato y cubrirá el tramo pendiente entre la red viaria estatal y la urbana que conduce hacia el complejo hospitalario. La vía no llegará directamente a las instalaciones del CHUO, pero completará una conexión que obliga actualmente a los vehículos a dar un rodeo considerable para alcanzar el hospital.

El punto de partida se sitúa en la glorieta elevada del punto kilométrico 235,5 de la N-525, donde se sustituirá el acceso al Camiño do Dentragón. El extremo opuesto enlazará con la avenida do Regato, en las inmediaciones del complejo hospitalario.

La obra movilizará 4,4 millones de euros y afectará a 26 parcelas, pero su finalización no llegará antes de 2029 si se cumplen los plazos anunciados.

El proyecto constructivo contempla dos calzadas separadas por una mediana, con dos carriles de subida y uno de bajada, además de aceras y espacios de estacionamiento. Incorporará dos nuevas glorietas y conexiones con Camiño Romano, Camiño das Laxas, Ramón Abellas y Xoán Manuel Pintos, lo que facilitará la distribución del tráfico en todo el entorno.

Plazos, presupuesto y el horizonte de 2029

El presupuesto base de licitación de las obras asciende a 4.072.081 euros, aunque la estimación global de 4,4 millones incorpora también las expropiaciones y la reposición de los servicios afectados. La ejecución requerirá ocupar 26 parcelas situadas en el término municipal de Ourense, dos de ellas de titularidad del Concello.

Una vez resueltas las alegaciones que puedan presentarse durante el período de exposición pública, la Xunta deberá aprobar definitivamente el trazado y redactar el proyecto constructivo. La previsión autonómica es licitar las obras durante el primer trimestre de 2’027, con un plazo de ejecución de 24 meses.

Si se cumplen las fechas anunciadas y la contratación no introduce nuevas demoras, la finalización de los trabajos se desplaza, como mínimo, hasta 2029. Casi seis años después de aquel primer anuncio de Ethel Vázquez en 2023.

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La nueva conexión beneficiará especialmente a los usuarios procedentes de los municipios del área sanitaria que entran en la ciudad por la N-525 desde el sur. El objetivo de la Xunta es repartir mejor el tráfico de acceso al entorno hospitalario y ofrecer una alternativa a los recorridos urbanos que se utilizan actualmente para alcanzar las instalaciones del CHUO.

El Laboratorio Gallego

La tramitación del acceso al CHUO de Ourense ilustra el modo en que la Xunta de Galicia gestiona sus infraestructuras sanitarias: anuncios con plazos optimistas, demoras administrativas que prolongan los expedientes durante años y un goteo de consignaciones presupuestarias que mantienen los proyectos vivos sin llegar a ejecutarlos. No es un caso aislado. La sanidad pública gallega arrastra un déficit de inversiones en infraestructuras que el PPdeG ha intentado compensar con anuncios escalonados a lo largo de sus sucesivas mayorías absolutas.

Desde la oposición, el BNG ha denunciado en reiteradas ocasiones la lentitud en la ejecución de las obras sanitarias prometidas por la Xunta. El PSdeG, por su parte, ha reclamado un plan de infraestructuras hospitalarias que evite la acumulación de retrasos como el que afecta al acceso del CHUO. La dinámica no es nueva en el Parlamento de Galicia: cada proyecto sanitario anunciado por el gobierno autonómico acaba convertido en motivo de confrontación entre los tres grupos parlamentarios.

En clave nacional, el caso de Ourense refleja una tensión común a varias comunidades autónomas: la distancia entre los anuncios de inversión y la llegada efectiva de las obras al terreno. La Xunta de Galicia, gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta desde 2009, ha hecho de la gestión de infraestructuras una de sus banderas, pero los plazos reales de ejecución rara vez coinciden con los calendarios iniciales. La futura licitación del acceso al CHUO, prevista para el primer trimestre de 2027, será la prueba de fuego para un proyecto que acumula ya tres años de espera.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta de Galicia ha aprobado provisionalmente el trazado del nuevo acceso al Complejo Hospitalario Universitario de Ourense desde la N-525, una vía de 640 metros que busca reducir el rodeo que realizan actualmente los vehículos para llegar al hospital.
  • Datos importantes: Presupuesto global de 4,4 millones de euros, 26 parcelas a expropiar, exposición pública durante 30 días en agosto de 2026, licitación prevista para el primer trimestre de 2027 y plazo de ejecución de 24 meses.
  • Resumen: La finalización de las obras no llegará antes de 2029, casi seis años después del anuncio inicial de 2023, lo que evidencia los dilatados plazos de ejecución de las infraestructuras sanitarias en Galicia.