La instrucción revela que Pilar Bernabé hizo 66 llamadas el día de la DANA mientras Mazón comía en El Ventorro

La delegada del Gobierno sumó 207 comunicaciones en la jornada, frente a las 26 del entonces president. La investigación judicial detalla la diferencia de actividad durante las horas críticas de la catástrofe.

La instrucción judicial de la DANA ha desvelado una diferencia abismal en la actividad de los responsables políticos durante las horas críticas del 29 de octubre de 2024. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, realizó 66 llamadas entre las 14.50 y las 19.00 horas, mientras el entonces president de la Generalitat, Carlos Mazón, apenas registró 10 comunicaciones durante la larga comida en el restaurante El Ventorro. El dato, contenido en la instrucción del caso y revelado por elDiario.es, refleja la distinta intensidad de gestión de la emergencia que dejó 229 víctimas mortales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La investigación de la DANA muestra que Pilar Bernabé sumó 66 llamadas durante la sobremesa de Mazón, que solo registró 10 contactos en ese mismo intervalo.
  • ¿Quién está detrás? La delegada del Gobierno movilizó a alcaldes, la UME, Adif y la Confederación Hidrográfica, mientras el entonces president esperaba a que terminara la comida.
  • ¿Qué impacto tiene? La diferencia de comunicaciones dibuja la gestión fallida que el expresident Mazón arrastra ahora ante la jueza.

La actividad frenética de Bernabé frente a la pausa de Mazón

Entre las 14.50 y las 19.00, la delegada del Gobierno mantuvo un ritmo de llamadas constante. A las 14.53 contactó con la entonces consellera de Emergencias, Salomé Pradas; un minuto después, con la directora general de Protección Civil estatal. Poco antes de las 15.00 intentó hasta siete veces hablar con el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, quien imploraba ayuda en la televisión autonómica mientras el agua inundaba su municipio. A las 15.02, la comunicación pasó por el teniente coronel de la UME; a las 15.56, con un alto cargo de Adif tras la suspensión del AVE Madrid-València. La agenda de Bernabé no dejaba un solo hueco.

Mientras tanto, Carlos Mazón iniciaba la comida con la periodista Maribel Vilaplana a las 14.50 y no registró su primera llamada hasta las 17.37, cuando por fin atendió a la consellera Pradas después de haber ignorado dos intentos previos. En ese tramo de más de cuatro horas, el entonces president habló con el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó; con el alcalde de Cullera; y con el entonces síndic del PP en Les Corts, el actual president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Diez comunicaciones frente a las 66 de la delegada, en el mismo intervalo en que el barranco del Poyo se desbordaba y causaba la mayor mortandad.

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Las llamadas que el expresident no contestó

El registro entregado por Mazón a la jueza del TSJ comienza a las 17.37, pero no incluye ninguna comunicación de la mañana ni del inicio de la sobremesa. La consellera Pradas le había llamado dos veces sin éxito antes de que el entonces jefe del Consell descolgara el teléfono. La investigación constata que, cuando el expresident se incorporó al Cecopi, ya eran cerca de las 20.30 horas. Para entonces, Bernabé llevaba más de dos horas conectada por videoconferencia a la reunión de emergencia, aunque en varios momentos la Generalitat desconectó a los participantes telemáticos.

El contraste de cifras globales agranda la brecha: la delegada del Gobierno acumuló 207 comunicaciones entre las 8.07 del 29 de octubre y las 7.21 del día 30, según los datos de la instrucción a los que ha tenido acceso elDiario.es. Mazón, en cambio, declaró 26 llamadas en toda la jornada, ninguna antes de las 17.37. La exconsellera Pradas, responsable directa de Emergencias, sumó 110. La diferencia de intensidad, más que una anécdota, ilustra dos maneras de asumir la responsabilidad institucional durante la peor catástrofe natural en la Comunitat Valenciana desde las inundaciones del Vallès de 1962.

La diferencia de llamadas no fue un detalle técnico: fue la distancia entre la inacción política y la gestión real de una emergencia que se cobró 229 vidas.

El Escenario Valenciano

La repercusión de estos datos sobrepasa el ámbito judicial. En las Corts Valencianes, la oposición de PSPV y Compromís ha vinculado la falta de comunicación de Mazón con la cadena de fallos que retrasaron la alerta a la ciudadanía, un argumento que también está presente en la comisión de investigación abierta en el Congreso de los Diputados. El actual Consell de Pérez Llorca, heredero del pacto PP-Vox y del mismo partido que situó a Mazón al frente de la Generalitat, mantiene un perfil bajo mientras el expresident prepara su defensa ante el TSJ y los afectados por la DANA reclaman responsabilidades que van más allá de los tribunales.

A nivel nacional, el caso refuerza el debate sobre el sistema de protección civil autonómico. La Generalitat tenía las competencias en emergencias, pero el Gobierno central movilizó recursos a través de la UME y la Confederación Hidrográfica del Júcar, según demuestran las actas del Cecopi. El próximo paso judicial será la declaración de otros cargos citados por la jueza, mientras los plazos para completar la reconstrucción del Plan RERD se siguen incumpliendo. Los alcaldes de Paiporta, Aldaia y Alfafar han reiterado que la lentitud administrativa del Consell lastra la vuelta a la normalidad, casi dos años después de aquel 29 de octubre.

Ficha del Caso

  • El caso: La instrucción de la DANA revela el número de llamadas realizadas por la delegada del Gobierno y el entonces president el 29-O. Mientras Bernabé gestionaba la emergencia, Mazón alargaba una comida en El Ventorro.
  • Datos importantes: 66 llamadas de Bernabé entre las 14.50 y las 19.00; 10 de Mazón en ese intervalo. En el conjunto del día, 207 comunicaciones de la delegada frente a 26 del expresident.
  • Resumen: La brecha de comunicaciones agrava la responsabilidad política de Mazón y subraya la gestión desigual de la catástrofe entre las administraciones central y autonómica.