Ørsted, la multinacional danesa, acaba de poner en operación comercial el proyecto Old 300 Storage en Texas, un almacenamiento de energía en baterías de 250 MW de potencia y 500 MWh de capacidad, que se integra plenamente en la red ERCOT. La instalación está co-ubicada con una planta solar de 430 MW y refuerza la fiabilidad del sistema eléctrico texano con tecnología de Tesla.
La capacidad que refuerza la red de Texas
El Old 300 Storage, situado en Needville, se compone de baterías Tesla Megapack fabricadas en la planta de Lathrop, California. Aunque la planta solar Old 300 lleva generando energía desde 2024, el sistema de baterías opera de forma independiente y acaba de alcanzar la operación comercial, según confirmó Ørsted. Con esta nueva instalación, la compañía suma ya 6 GW de proyectos eólicos y solares en tierra firme en Estados Unidos, un portafolio que no deja de crecer.
La puesta en marcha se produce en un momento en que el operador de la red, ERCOT, afronta márgenes cada vez más ajustados entre oferta y demanda. Las baterías de Old 300 permiten almacenar el excedente de generación solar durante las horas centrales del día y liberarlo en los picos de consumo, una función crítica para evitar apagones y reducir la dependencia de centrales de gas.
Melissa Peterson, presidenta de Ørsted Americas Onshore, destacó que el almacenamiento está desempeñando un papel cada vez mayor en la red ERCOT, proporcionando energía en momentos de suministro ajustado. “Alcanzar la operación comercial de Old 300 Storage tendrá beneficios tangibles, como reforzar la fiabilidad de la red al ofrecer recursos adicionales a los operadores y permitir opciones energéticas más diversas y locales a medida que la demanda de electricidad sigue creciendo”, señaló.
Además del refuerzo técnico, el proyecto ha implicado una estrecha colaboración con el Departamento de Bomberos de Needville. Ørsted y Tesla han trabajado conjuntamente para para garantizar que los servicios de emergencia locales conozcan el funcionamiento de las baterías y los protocolos de seguridad, una práctica cada vez más habitual en este tipo de instalaciones.
El almacenamiento en baterías ya no es un complemento, sino un pilar indispensable para gestionar la intermitencia renovable y garantizar el suministro.
El impacto económico y el efecto dominó en la transición
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad de almacenamiento: 250 MW / 500 MWh en baterías Tesla Megapack.
- Potencia solar asociada: 430 MW, generando desde 2024.
- Ingresos fiscales estimados: 110 millones de dólares en impuestos locales durante la vida útil del proyecto.
- Equivalencia tangible: Suficiente para abastecer de respaldo a miles de hogares en las horas de máxima demanda de la red ERCOT.

El impacto económico del proyecto no se limita al refuerzo de la red. Ørsted calcula que el conjunto de las instalaciones solar y de almacenamiento inyectará alrededor de 110 millones de dólares en impuestos a la propiedad en la zona de Needville, un flujo de ingresos que beneficia directamente a los servicios públicos locales. Además, la construcción y operación han generado empleo cualificado en una región que se consolida como polo de energías limpias.
En el modelo de mercado de ERCOT, que carece de un mecanismo de capacidad centralizado como el de otros operadores, el almacenamiento de energía en baterías desempeña un papel de arbitraje de precios: carga cuando la electricidad es abundante y barata, normalmente en horas solares, y descarga cuando la demanda y los precios se disparan. Esta función no solo mejora la rentabilidad del proyecto, sino que contribuye a estabilizar las señales de mercado y a reducir la volatilidad que sufren los consumidores.
La Agencia Internacional de la Energía señala que los costes de las baterías han caído más de un 80% en la última década, lo que ha acelerado la viabilidad económica de proyectos como Old 300 Storage. La apuesta de Ørsted por Tesla es también una apuesta por la estandarización: los Megapack preensamblados permiten plazos de construcción más cortos y una integración más rápida en la red.
La apuesta de Ørsted por el almacenamiento en Estados Unidos
Old 300 Storage no es un proyecto aislado. La compañía danesa ya cuenta con un precedente de gran envergadura: el sistema de baterías de 300 MW y 1.200 MWh desarrollado junto a Salt River Project en Arizona, que supuso una inversión de aproximadamente 1.000 millones de dólares. Ambos proyectos responden a una estrategia de crecimiento en el mercado estadounidense, donde Ørsted ha pasado de ser un actor eólico marino a un operador diversificado con una sólida cartera terrestre.
La combinación de solar fotovoltaica con almacenamiento en baterías es una tendencia que gana peso en el sector. Permite a los promotores maximizar la rentabilidad al desplazar la energía hacia las horas de mayor precio y, al mismo tiempo, ofrece a los operadores de red una herramienta de estabilidad. En mercados como el de ERCOT, donde los precios horarios pueden dispararse, contar con capacidad de almacenamiento propia se ha convertido en una ventaja competitiva.
La expansión de Ørsted se enmarca en un contexto de fuerte demanda eléctrica en Texas, impulsada por la electrificación del transporte y el crecimiento de centros de datos. Las previsiones de ERCOT apuntan a que la necesidad de flexibilidad seguirá aumentando, lo que convierte a los sistemas de baterías en una pieza clave del mix. No se trata solo de descarbonizar, sino de hacerlo con seguridad de suministro.
La colaboración con las autoridades locales, como la formación a bomberos o el compromiso fiscal de 110 millones de dólares, demuestra que la transición energética no es solo una cuestión tecnológica, sino también social. Ørsted, que ya opera 6 GW en tierra en EE.UU., se consolida como uno de los principales desarrolladores de almacenamiento híbrido, replicando un modelo que en Europa aún está en fases más tempranas.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 500 MWh de almacenamiento que permitirán integrar más renovables y reducir la dependencia de centrales fósiles en los picos de demanda.
- Modelo que cambia: La hibridación de solar y baterías consolida un esquema replicable para que las energías limpias ofrezcan firmeza, desplazando el papel de las plantas de gas como respaldo.
- Para las próximas generaciones: Una red más resiliente y menos contaminante gracias a proyectos que acercan el almacenamiento a los centros de consumo, sentando las bases de un sistema eléctrico descarbonizado.

