Mercadona vuelve a estar en boca de los nutricionistas, y esta vez no es por una novedad de temporada, sino por un producto que muchos llevan años pasando por alto en el lineal de comida internacional. Se trata de los Noodles de Arroz Acecook, un paquete de 200 gramos que cuesta 1,50 euros y que ha conseguido algo poco habitual: que varios profesionales de la nutrición lo señalen como ejemplo de «procesado bueno» en un mercado saturado de ultraprocesados.
El motivo no es ningún misterio de marketing. Es la lista de ingredientes. Mientras otros paquetes de fideos instantáneos suman sobres de sabores, aceites de palma y una lista interminable de aditivos, este producto se sostiene casi entero sobre un solo ingrediente: arroz al 91,4%. Y eso, en la España de 2026, donde cada vez más gente mira el etiquetado antes de meter algo en el carro, tiene mucho peso.
Por qué este producto de Mercadona ha convencido a los nutricionistas
El dietista-nutricionista Jesús Baraza fue uno de los primeros en señalar este producto en sus redes sociales, dentro de un listado de cinco «procesados buenos» que se pueden encontrar en los pasillos de Mercadona sin miedo a que sean un enemigo oculto de la dieta. Los noodles de arroz encabezaban esa selección, junto a garbanzos a la jardinera, ensalada china y pan integral, todos ellos con una premisa común: pocos ingredientes y ninguno superfluo.
Poco después, otro divulgador conocido en redes, @elnutricionisto, volvió a poner este mismo paquete en el centro de otra recopilación similar, describiéndolo como «arroz más un espesante» y recomendándolo especialmente para quienes buscan una opción rápida cuando solo tienen microondas o un hervidor a mano. Dos voces distintas, dos listados diferentes, la misma conclusión.
Ficha nutricional: lo que dice la etiqueta de los noodles de Mercadona
Más allá del Mercadona que todos conocemos por sus góndolas y sus novedades virales, lo que de verdad importa aquí es lo que hay dentro del envase. Los fideos de arroz llevan siglos siendo un básico en la gastronomía asiática, elaborados tradicionalmente solo con harina de arroz y agua, y esta versión de Acecook respeta esa fórmula casi al pie de la letra.
Por cada 100 gramos, el producto aporta 343 calorías, apenas 0,6 gramos de grasas y 77 gramos de hidratos de carbono. No contiene gluten, lo que lo convierte en una alternativa válida para personas celíacas, y su perfil bajo en grasa lo hace compatible con dietas de control de peso siempre que se acompañe de proteína y verdura, como recomiendan los propios expertos consultados.
Cómo prepararlo para que sea una comida completa
La clave, insisten los nutricionistas, no está solo en el producto, sino en cómo se combina. Unos noodles de arroz solos son, básicamente, un plato de hidratos de carbono. La diferencia la marca lo que se le añade encima: gambas, pollo, tofu, huevo, edamame o cualquier verdura salteada convierten este paquete de 1,50 euros en una comida bastante equilibrada en menos de diez minutos.
La preparación, además, es de las más sencillas que existen en el supermercado: basta con hervir agua, introducir los fideos entre dos y tres minutos y escurrirlos con cuidado para que no se rompan. No hace falta sartén ni horno, lo que explica por qué tantos perfiles de cocina rápida en redes sociales lo han convertido en su comodín de entresemana.
Otros básicos de despensa que también aprueban los expertos
No es el único superviviente del filtro nutricional dentro de Mercadona. En ese mismo repaso de «procesados buenos», los especialistas suelen incluir opciones igual de sencillas y con precios ajustados, pensadas para quienes quieren comer bien sin pasarse media tarde cocinando.
- Legumbres cocidas Hacendado (lentejas, garbanzos, alubias): listas para consumir y con un perfil nutricional sólido.
- Ensalada china Hacendado: rápida, aunque se recomienda enjuagarla antes de comerla.
- Pan integral rico en fibra: alternativa al pan blanco sin renunciar a la comodidad del envasado.
- Yogur natural, kéfir y gelatinas sin azúcar: para cerrar el día sin sumar azúcares innecesarios.
La fórmula que repiten todos estos productos es la misma que triunfa con los noodles de arroz: pocos ingredientes, procesos sencillos y ausencia de aditivos innecesarios. No sustituyen a una dieta basada en alimentos frescos, pero funcionan como un puente útil entre la teoría de comer sano y la realidad de tener media hora para cocinar entre semana.
Lo que viene: la despensa española cada vez lee más las etiquetas
La tendencia no va a frenar. Cada vez más consumidores en España consultan aplicaciones de análisis nutricional antes de comprar, y eso está empujando a las marcas —incluida Hacendado— a simplificar fórmulas y reducir aditivos en productos que hasta hace poco pasaban desapercibidos. Los noodles de arroz son un buen ejemplo de que «procesado» no siempre es sinónimo de «malo», sobre todo cuando la etiqueta se puede leer de un vistazo.
El consejo de los nutricionistas para 2026 es claro y bastante realista: no hace falta eliminar todos los procesados de la cesta de la compra, sino aprender a distinguir los que aportan algo de los que solo suman azúcar y sal. Este paquete de 1,50 euros, guardado en el armario de la cocina, es justo ese tipo de comodín que permite improvisar una cena decente incluso en los días de más prisa.

