Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos pague las compensaciones por los daños de la guerra, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, exige a Teherán que indemnice a las víctimas del conflicto. El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baghaei, declaró este lunes que la reapertura del paso estratégico —por donde transita una quinta parte del crudo mundial— queda condicionada al fin del bloqueo naval estadounidense y al pago de unas indemnizaciones que, según la agencia Euronews, Irán cifra en los daños ocasionados por los ataques de los últimos meses.
Las exigencias de Teherán: fin del bloqueo, sanciones y compensaciones
El portavoz Baghaei comparó la posición de Teherán con una partida de ajedrez, en respuesta a unas declaraciones del domingo de Trump a Axios, donde el presidente estadounidense dijo estar «jugando al despiste» con Irán y equiparó las negociaciones a un «juego de mesa». «Con las luces encendidas o apagadas, los iraníes han demostrado que son jugadores profesionales de ajedrez», afirmó el diplomático iraní.
La lista de condiciones de Irán es precisa: levantamiento del contrabloqueo naval impuesto por Washington a los puertos iraníes, fin de las sanciones económicas, liberación de los activos iraníes congelados en el exterior y compensaciones por los daños de guerra. El general Mohammad Bagher Zolghadr detalló el sábado, según la agencia Tasnim, que las exigencias incluyen además el cese de la «guerra y agresión contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak».
El cierre del estrecho de Ormuz se ha convertido en la consecuencia más duradera de la guerra iniciada a finales de febrero. El paso, clave para el suministro energético global, permanece bloqueado desde que los combates se intensificaron y los precios del petróleo se mantienen como un asunto central de la campaña electoral estadounidense de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Trump contraataca: reclama a Irán por las bajas estadounidenses
Desde Washington, la respuesta no se ha hecho esperar. El presidente Trump afirmó ayer domingo, también según fuentes de Euronews, que exigirá a Irán una compensación por los soldados estadounidenses muertos y heridos durante el conflicto. «Vamos a pedir una indemnización por cada baja estadounidense. Pondremos precio a cada uno de los nuestros», habría asegurado Trump, que insistió en que las conversaciones con Teherán se limitan a un intercambio de mensajes a través de mediadores.
El tono del presidente estadounidense mezcla presión económica con gestos calculados. «Solo estamos semicomentando con ellos. Simplemente observamos a Irán con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero», añadió el domingo, en una rueda de prensa informal recogida por Reuters. La Casa Blanca mantiene, por ahora, el bloqueo naval y las sanciones como herramientas de presión, mientras los contactos indirectos con Omán —para explorar un corredor de tránsito temporal— no han dado fruto.
El cierre del estrecho de Ormuz mantiene paralizada una quinta parte del comercio mundial de petróleo y es ya la secuela más prolongada del conflicto, con un impacto directo en los precios que pagan los consumidores europeos.
El nuevo eje defensivo en Oriente Medio y el impacto para España y Europa
En paralelo, un acuerdo de defensa firmado el viernes entre Arabia Saudí, Turquía y Pakistán añade una pieza más al tablero regional. El pacto, que establece que un ataque a uno de los firmantes será considerado un ataque a todos, ha sido interpretado por Teherán como una «señal de cambio en la percepción» de los países de la zona hacia Estados Unidos. «Las naciones de la región se han dado cuenta de que la seguridad no es una mercancía que pueda comprarse a falsos intermediarios», afirmó este lunes Baghaei.
Para Europa y España, las consecuencias son inmediatas. El estrecho de Ormuz es una arteria vital para el abastecimiento de crudo y gas: la mayor parte del petróleo que importa España llega desde Oriente Medio y cualquier interrupción prolongada dispara los precios de la energía. En un contexto de inflación aún sensible, los analistas consultados por esta redacción advierten de que un cierre indefinido podría elevar el coste del barril de Brent por encima de los 110 dólares, con el consiguiente encarecimiento de la gasolina, el gasóleo de calefacción y la electricidad. Además, el nuevo eje defensivo saudí-turco-paquistaní, aunque de momento no se dirige contra Irán, introduce un elemento de inestabilidad que las cancillerías europeas siguen con atención, pues podría erosionar la influencia de la OTAN en el Mediterráneo oriental y el Golfo.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Irán mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz y exige compensaciones de guerra a Estados Unidos; Trump replica con sus propias reclamaciones económicas.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El Gobierno de Irán, el presidente Donald Trump, los mediadores de Omán y los firmantes del nuevo pacto de defensa (Arabia Saudí, Turquía y Pakistán).
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las negociaciones siguen estancadas y se limitan a contactos indirectos; cualquier reapertura del paso depende de un acuerdo que, hoy por hoy, no tiene fecha.

