Dique anti-DANA: el Consell de Pérez Llorca plantará 400.000 árboles frente a la inacción de Sánchez

La Generalitat Valenciana invertirá 56,4 millones en renaturalizar los cauces del Poyo, Turia, Magro y Picassent con 400.000 árboles autóctonos. La iniciativa subraya la capacidad de gestión del PP territorial ante la parálisis del Ejecutivo de Sánchez en prevención de inundacion

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consell valenciano de Juanfran Pérez Llorca pondrá en marcha un dique natural anti-DANA con la plantación de 400.000 árboles y la limpieza de 400 hectáreas de barrancos. La inversión en su primera fase asciende a 56,4 millones de euros y beneficiará a 53 municipios.
  • ¿Quién está detrás? El comisionado para la reconstrucción tras la DANA, Raúl Mérida, ha detallado el proyecto, que se integra en el Plan Endavant de recuperación económica y social.
  • ¿Qué impacto tiene? Mejora la capacidad hidrológica de los cauces y reduce el riesgo de nuevas catástrofes, al tiempo que evidencia la falta de acción preventiva del Gobierno de Pedro Sánchez en estos barrancos.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha presentado este lunes un ambicioso plan de infraestructura verde para blindar los barrancos más peligrosos de la comunidad frente a futuras inundaciones. La medida, que supone la plantación de 400.000 árboles y la limpieza de 400 hectáreas de cauces invadidos por cañas, se desarrollará en las cuencas del Poyo, Turia, Magro y Picassent, y contará con una inversión inicial de 56,4 millones de euros.

Un dique de vegetación autóctona para frenar las avenidas

El proyecto consiste en sustituir las cañas invasoras, que obstruyen los cauces y reducen la capacidad de desagüe, por vegetación autóctona de bosque de ribera. Esta renaturalización no solo incrementa la filtración hidrológica, sino que también reduce el riesgo de incendios en las cuencas y genera corredores verdes de uso público. La actuación se centra en los barrancos del Poyo y El Pozalet, con un periodo de retorno de inundación de entre 70 y 75 años, aunque en una segunda fase se extenderá a cauces con probabilidades más bajas, como el de Carcagente (T500).

Según ha explicado el comisionado Raúl Mérida, la iniciativa constituye la mayor operación de limpieza y renaturalización de cauces a nivel nacional. El trabajo se coordina con la Confederación Hidrográfica del Júcar, que debe autorizar las intervenciones, y se enmarca en el Plan Endavant, un paquete de 343 medidas para reactivar la economía y la cohesión social tras la DANA del 29 de octubre de 2024.

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El contraste con la parálisis del Gobierno central

La Generalitat asume así competencias que, en buena parte, correspondían al Estado. Mientras el Consell de Pérez Llorca presenta un dique verde de 570 campos de fútbol equivalentes, el Gobierno de Pedro Sánchez no ha movido ficha en los mismos barrancos. Fuentes del ejecutivo valenciano subrayan que la «inacción de Moncloa» obliga a la administración autonómica a adelantarse con fondos propios.

La inversión de 56,4 millones de euros en esta primera fase beneficiará directamente a 53 términos municipales: 11 en la cuenca del Poyo, 23 en la del Magro y 14 en la del Turia. El plan, además, conecta con la estrategia fiscal y de gestión eficiente que el PP viene exhibiendo en comunidades como Madrid o Andalucía, y refuerza la idea de que las autonomías gobernadas por el centro-derecha pueden ofrecer soluciones tangibles cuando el Gobierno central se ausenta.

El plan del Consell no es solo una medida ambiental: es un desafío político que pone en evidencia la desidia de Moncloa en la seguridad de los valencianos.

El Eje del Poder Popular

La maniobra del presidente valenciano encaja en la hoja de ruta que Génova ha trazado para los territorios: exhibir capacidad de gestión allí donde el PP gobierna, contrarrestando el relato del Gobierno central. Con esta intervención, Pérez Llorca demuestra que la prevención de catástrofes no requiere solo más presupuesto, sino también voluntad política y ejecución rápida.

El precedente de la DANA de octubre de 2024, que dejó decenas de víctimas y cuantiosos daños, convirtió la reconstrucción en una prioridad absoluta para el primer Consell popular tras ocho años de gobierno del Botànic. El Plan Endavant, que ahora suma este dique natural, se ha convertido en un escaparate de cómo el PP afronta la gestión de crisis con medidas concretas. Al mismo tiempo, la jugada tensa la cuerda con el Gobierno de Sánchez, a quien el PP puede reprochar que ni siquiera ha ejecutado las obras de prevención que le competen.

Observamos, además, un encaje territorial impecable: los 53 ayuntamientos afectados, muchos de ellos gobernados por el PP, respaldan la iniciativa y refuerzan la imagen de un partido que resuelve. El riesgo para Moncloa es claro: cada árbol plantado y cada hectárea saneada por el Consell recordarán a los ciudadanos que la protección frente a las DANAS avanza en la Comunidad Valenciana mientras en otras zonas dependientes del Estado se espera.

La lectura estratégica, por tanto, trasciende lo ambiental. El PP valenciano ha encontrado en la renaturalización un argumento para reclamar más recursos y, de paso, para señalar la incapacidad del Ejecutivo central. El próximo hito será la autorización de la Confederación Hidrográfica del Júcar; una vez obtenida, el Consell podrá empezar a plantar y limpiar, materializando un compromiso que, según fuentes de Génova, resonará en el discurso nacional del partido.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El PP demuestra con hechos que sabe proteger a los ciudadanos cuando el Gobierno de Sánchez falla en sus competencias.
  • Protagonista: Juanfran Pérez Llorca (president de la Generalitat Valenciana).
  • Próximo hito: Arranque de la primera fase del plan en los barrancos del Poyo, previsto tras obtener el permiso de la Confederación Hidrográfica del Júcar.