Los Mossos d’Esquadra alertan de la nueva estafa bancaria SMS que suplanta a tu banco

El cuerpo policial detecta un aumento de mensajes que simulan cargos para robar transferencias. La clave del fraude está en los códigos que el falso operador pide por teléfono.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A cualquier cliente de banca en Cataluña que reciba un SMS con un supuesto cargo no autorizado.
  • ¿Cuándo ocurre? Ya está en circulación: los Mossos alertan de un repunte de este fraude en las últimas semanas.
  • ¿Qué cambia hoy? Los códigos que te piden por teléfono no anulan la operación: la autorizan. No los compartas nunca.

Els Mossos d’Esquadra han lanzado una alerta por el aumento de una estafa bancaria por SMS con la que los ciberdelincuentes intentan que las víctimas autoricen cargos que en realidad no han solicitado. El fraude empieza con un mensaje de texto que simula ser del banco.

El gancho es simple y muy eficaz. El SMS avisa de un supuesto cargo, normalmente por una cantidad elevada, y pide a la víctima que llame a un número de teléfono o haga clic en un enlace para anular la operación. La sensación de urgencia empuja a actuar sin pensar.

Cómo empieza la estafa: el SMS que simula un cargo no autorizado

El texto del mensaje no es casual. Juega con el miedo a perder dinero. Según la alerta difundida por los Mossos d’Esquadra, el remitente se hace pasar por la entidad bancaria y comunica un cargo que la víctima no reconoce. A partir de ahí, todo se precipita.

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Cuando la persona llama al número indicado o entra en el enlace, los estafadores se hacen pasar por empleados del banco. Intentan ganarse su confianza con un tono profesional y con datos que parecen reales. Es el primer paso de una conversación diseñada para robar credenciales.

Una vez establecida la comunicación, el falso operador explica a la víctima que le enviará unos códigos. Asegura que sirven para anular la transferencia. Es mentira. Las autoridades policiales alertan de que no se deben facilitar nunca estos códigos porque en realidad sirven para autorizar el cargo y permitir que los estafadores completen la operación.

Los códigos de verificación no anulan el fraude: confirman la operación que el estafador ya tiene preparada.

Qué debes hacer si recibes el mensaje: no llames ni facilites códigos

La recomendación principal de los Mossos es clara: no llamar jamás al número que aparece en un mensaje sospechoso ni hacer clic en sus enlaces. Tampoco hay que responder al SMS, aunque parezca urgente.

En caso de recibir un aviso de este tipo, la vía correcta es contactar directamente con la entidad bancaria a través de los teléfonos que figuran en su web oficial. Los bancos, de hecho, suelen advertir de que no piden por teléfono claves de acceso ni información personal que pueda comprometer los fondos depositados en la cuenta.

Por qué este fraude se repite: del smishing al vishing

Esta práctica forma parte del phishing, una técnica con la que los ciberdelincuentes se hacen pasar por una persona, empresa o servicio de confianza para obtener información confidencial. Cuando el engaño se produce mediante SMS se conoce como smishing. Si llega a través de una llamada telefónica, se denomina vishing.

El patrón no es nuevo. Hace meses circuló una estafa parecida con paquetes que incluían códigos QR falsos para robar datos bancarios. La mecánica era casi idéntica: mensaje inesperado, sensación de urgencia y una solicitud de datos bajo presión. Lo que ha cambiado ahora es el canal: los estafadores combinan SMS y llamada en una sola secuencia.

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Los consejos para identificarlo son concretos. Revisar quién envía el mensaje, comprobar la dirección a la que redirigen los enlaces y fijarse en la ortografía y la redacción. Ante cualquier comunicación sospechosa relacionada con un cargo bancario, la regla de oro es no actuar bajo presión y consultar directamente con el banco por canales oficiales. Puedes consultar los consejos de seguridad en la web oficial de los Mossos d’Esquadra.

Las transferencias autorizadas con un código de verificación son difíciles de revertir. Por eso el foco no está solo en detectar el SMS, sino en frenar el impulso de llamar al número que aparece en pantalla. La prevención, en este caso, empieza por no responder.