ICE coordinó con Irán vuelos de deportación hasta un mes antes de la guerra

La agencia migratoria siguió coordinándose con Teherán hasta enero, un mes antes de la Operación Epic Fury. Los correos internos obtenidos por el Consejo Nacional Iraní-Americano muestran peticiones directas de la Sección de Intereses iraní.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Registros internos del ICE revelan que la agencia coordinó con Irán tres vuelos de deportación entre septiembre de 2025 y enero de 2026, el último un mes antes de la Operación Epic Fury.
  • ¿Quién está detrás? Los documentos, obtenidos por el Consejo Nacional Iraní-Americano, muestran correos entre funcionarios del ICE y la Sección de Intereses de Irán en la Embajada de Pakistán.
  • ¿Qué impacto tiene? La revelación matiza la narrativa de que Washington rompió todo contacto con Teherán antes de la guerra: la cooperación técnica migratoria continuó hasta un mes antes.

El ICE coordinó con Irán vuelos de deportación hasta un mes antes de la Operación Epic Fury. Los registros internos obtenidos por una organización iraní-estadounidense muestran que la cooperación técnica continuó incluso durante la mayor ola de protestas de la historia reciente de la República Islámica.

Una revelación que matiza la narrativa de la Casa Blanca

Según los documentos difundidos por el Consejo Nacional Iraní-Americano y citados por la agencia Associated Press, Estados Unidos envió tres vuelos de deportación a Irán entre septiembre de 2025 y enero de 2026. Ese periodo incluyó las protestas más grandes registradas en la República Islámica, que terminaron con la muerte de decenas de miles de personas, de acuerdo con la información recogida por el Washington Examiner.

La represión de aquellas protestas desencadenó una cadena de acontecimientos que desembocó en la guerra que Estados Unidos e Israel libraron contra Irán el 28 de febrero de 2026. Sin embargo, en enero el ICE seguía intercambiando correos con representantes iraníes para ajustar los manifiestos de los deportados. Un funcionario escribió en agosto de 2025 que un representante había pedido más nombres en el primer vuelo.

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El correo, fechado en agosto de 2025, recoge la frase: ‘A petición de la Embajada de Irán, añadí algunos casos’. El remitente se refería a la Sección de Intereses de Irán, alojada en la Embajada de Pakistán, porque Teherán no tiene embajada en Washington, y sus asuntos consulares se tramitan a través de terceros países.

Otro funcionario del ICE apuntó más adelante: ‘Irán ha solicitado que modifique el manifiesto anterior y acelere el proceso de expulsión’. El NIAC añade que los registros demuestran que la agencia facilitó visitas del director de la Sección de Intereses a los detenidos iraníes en centros de internamiento.

Los correos del ICE muestran una realidad incómoda: mientras el discurso público escalaba, el papeleo de las deportaciones seguía su curso con Teherán.

Los documentos: manifiestos, peticiones y un pasajero de más

Entre los correos también aparece un incidente en el primer vuelo, el 30 de septiembre de 2025. Un funcionario reveló que una persona que no figuraba en el manifiesto final acabó subiendo al avión. ‘No tengo idea de cómo el caso/persona pasó al avión’, respondió otro agente. El episodio refleja el grado de improvisación técnica con el que se ejecutaron algunas expulsiones.

Las deportaciones a Irán son especialmente controvertidas por la naturaleza represiva de su Gobierno y el temor fundado a la persecución de los retornados. Ese temor fue citado por muchos deportados para intentar permanecer en Estados Unidos, según los registros. Aun así, los vuelos continuaron.

La Lógica de Washington

Desde la perspectiva de Washington, esta coordinación no es una contradicción: es la forma en que operan las administraciones cuando un país carece de embajada. La Sección de Intereses de Irán funciona como un canal técnico heredado de la arquitectura diplomática que Estados Unidos ha usado con otros regímenes sin relaciones plenas, como La Habana durante décadas. El objetivo era ejecutar expulsiones con la máxima eficacia, sin aceptar un reconocimiento político de Teherán. La prioridad migratoria de las últimas administraciones ha sido la expulsión de ciudadanos de países considerados hostiles, y para eso se necesita cooperación técnica.

Para España, el episodio tiene una lectura indirecta. Madrid mantiene abierta su embajada en Teherán y ha apostado históricamente por los canales consulares para proteger a los ciudadanos españoles detenidos en el exterior. La publicación de estos correos refuerza la idea de que los canales técnicos entre Occidente e Irán nunca se cerraron del todo: se mantuvieron para gestionar deportaciones, visados y situaciones individuales, incluso mientras la confrontación militar estaba en preparación.

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El Departamento de Seguridad Nacional, al que el ICE remitió las preguntas del reportaje, no ha detallado si los vuelos de deportación se reanudarán una vez terminadas las hostilidades. La cooperación quedó congelada tras la ruptura de contactos directos de febrero, y hoy se canaliza a través de intermediarios como Pakistán y Qatar. La siguiente ventana de verificación será, precisamente, la publicación del informe anual del DHS sobre operaciones de expulsión, prevista para este otoño.

Ficha del Caso

  • El caso: La agencia de inmigración ICE coordinó con la Sección de Intereses de Irán tres vuelos de deportación entre septiembre de 2025 y enero de 2026, el último un mes antes de la Operación Epic Fury.
  • Datos clave: Tres vuelos, correos de agosto de 2025 y enero de 2026, peticiones directas de la parte iraní para ampliar manifiestos, y un incidente de una persona ajena al manifiesto en el vuelo del 30 de septiembre.
  • Para España: La revelación confirma que los canales técnicos entre Occidente e Irán no se cerraron del todo, lo que refuerza la utilidad de la vía consular que Madrid mantiene en Teherán.