EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Tesoro de EE. UU. duplicará las recompras de bonos largos a partir del 9 de septiembre. El dólar cayó a 98,66 puntos en el índice DXY, con una caída mensual del 2,43%.
- ¿Quién está detrás? El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y la administración de Donald Trump, ante las tensiones en el mercado de deuda.
- ¿Qué impacto tiene? El oro y el bitcóin marcan máximos; un dólar débil encarece las exportaciones españolas al mercado estadounidense y presiona la deuda global.
El dólar ha cerrado el viernes en 98,66 puntos en el índice DXY, con una caída mensual del 2,43%. La decisión del Tesoro de EE. UU. de duplicar las recompras de bonos largos ha disparado al oro y al bitcóin.
El anuncio llegó el miércoles, cuando el Tesoro explicó que elevará el tamaño máximo de sus operaciones de recompra de liquidez desde 2.000 millones de dólares hasta al menos 4.000 millones por operación a partir del próximo 9 de septiembre, ampliando además el rango de vencimientos cubiertos. Scott Bessent dejó la puerta abierta a superar esa cifra en cada operación.
Los inversores leyeron el movimiento como una señal de que Washington está cada vez más preocupado por los costes de financiación de la deuda federal. El índice del dólar inició una sacudida inmediata, mientras el bitcóin superaba los 72.000 dólares y el oro se situaba en 4.671 dólares por onza.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono estadounidense a diez años volvió a acercarse al 4,7 % el jueves, mientras que el bono a treinta años se mantuvo por encima del 5 %. La deuda nacional cruzó el miércoles la barrera de los 40 billones de dólares (trillones en notación americana) y el déficit federal se encamina a superar los 2 billones.
La simultaneidad de las subidas del oro y del bitcóin refleja, según el Daily Caller, el atractivo de los activos que no dependen directamente del mercado de deuda del Gobierno estadounidense. Algunos participantes del mercado han bautizado la estrategia como ‘debasement trade’ (operación de devaluación).
La debilidad del dólar no es solo un movimiento de mercado: es una reordenación de los refugios globales, con el oro y el bitcóin como beneficiarios directos.
Por qué el Tesoro ha movido ficha en plena escalada de la deuda
El Tesoro no diseñó esta intervención como una señal monetaria. El programa de recompra de liquidez busca aliviar la tensión en los plazos largos de la curva, justo donde se concentra el vencimiento de la enorme deuda pública estadounidense. La deuda nacional superó el miércoles los 40 billones de dólares, una cifra que equivale a más de veinticinco veces el PIB español.
La escala de la intervención, sin embargo, es modesta si se compara con el tamaño de las obligaciones federales. El déficit presupuestario se se espera que supere los 2 billones de dólares, según datos que maneja la propia administración. Ese desequilibrio estructural presiona los rendimientos de largo plazo y castiga al dólar.
La parte interesante es cómo el mercado interpretó la decisión. Para muchos inversores, duplicar las recompras no es solo una cuestión técnica. Es la confirmación de que Washington quiere contener los costes de financiación sin renunciar al gasto. Y esa combinación debilita al billete verde.
El impacto para España: un dólar débil toca las exportaciones

Para España, el canal más directo es el tipo de cambio. Un dólar más barato encarece las ventas españolas en el mercado estadounidense y reduce el atractivo competitivo de productos con margen ajustado. Exportaciones como la maquinaria, los componentes de automoción y el aceite de oliva están directamente expuestas a esta variable.
A la presión sobre las exportaciones se suma el coste de financiación global. La deuda soberana española se beneficia de un euro más fuerte y de diferenciales moderados, pero el repunte de los rendimientos estadounidenses a largo plazo acota el margen del Tesoro español en sus próximas subastas.
Las empresas españolas con filiales en Estados Unidos, desde Inditex hasta Iberdrola o Santander, pueden trasladar parte de la facturación en dólares a la cuenta consolidada con un tipo de cambio menos favorable. No es un golpe directo a la actividad, pero sí un viento en contra en la comparativa interanual.
La Lógica de Washington
La lectura de fondo es que Washington está ejecutando una política deliberada de devaluación competitiva suave, aunque sin anunciarlo abiertamente. No es la primera vez que la Casa Blanca apuesta por un dólar más débil para aliviar el peso de la deuda y recuperar competitividad exportadora. El precedente más claro es la decisión de Richard Nixon de cerrar la ventana de conversión del oro en 1971, un golpe de timón que abarató el dólar y reordenó el sistema financiero internacional.
La diferencia con los años setenta es que hoy el mecanismo no pasa por los tipos de interés a corto plazo, sino por la gestión activa de la curva de deuda. La administración de Donald Trump necesita contener los costes de financiación para sostener su agenda fiscal y, al mismo tiempo, mantener una moneda débil sin declarar una guerra de divisas formal.
La proyección de riesgo es clara. El estudio de la NBER que cita el Daily Caller estima que perder el estatus de moneda de reserva podría provocar una depreciación real adicional del 8,8 % y elevar los tipos reales en 90 puntos básicos. Eso encarecería hipotecas y préstamos de consumo en Estados Unidos, como advirtió el economista Kenneth Rogoff. Para España, el escenario dista de ser dramático, pero exige monitorear dos fechas: la entrada en vigor del nuevo esquema de recompras el 9 de septiembre y la próxima publicación de datos de inflación estadounidense.
Ficha del Caso
- El caso: El Tesoro de EE. UU. duplicará las recompras de bonos largos a partir del 9 de septiembre, una decisión que el mercado ha leído como un estímulo a la devaluación del dólar y que ha disparado al oro y al bitcóin.
- Datos clave: DXY en 98,66 puntos; caída mensual del 2,43%; bitcóin por encima de 72.000 dólares; oro en 4.671 dólares por onza; deuda nacional por encima de 40 billones de dólares; déficit federal superior a 2 billones.
- Para España: Un dólar más débil encarece las exportaciones españolas al mercado estadounidense y añade presión a la comparativa de resultados de empresas como Inditex, Iberdrola o Santander con negocio en EE. UU.

