Doce años después de que caducara el modelo de financiación autonómica, la Comunitat Valenciana continúa en el furgón de cola. El acuerdo del Gobierno con ERC añade recursos, pero no corrige la infrafinanciación valenciana.
El Gobierno de Pedro Sánchez se comprometió en 2023 a reformar el sistema y a crear un fondo de nivelación transitorio para la Comunitat Valenciana. Ninguna de las dos promesas del acuerdo PSOE-Sumar se ha cumplido, tal y como reconoce el propio pacto de coalición.
El actual responsable del Ministerio de Hacienda, el valenciano Arcadi España, fue conseller de Hacienda del antiguo Consell del PSPV. El PP le recuerda ahora que pedía una reforma urgente. Ese contraste alimenta la frustración entre los barones territoriales.
El conseller de Hacienda valenciano, José Antonio Rovira, sostiene que la Comunitat Valenciana es la que menos ingresos por habitante ajustado recibe del sistema vigente. Calcula que hasta el 80% de la deuda de la Generalitat Valenciana, 64.000 millones de euros, es directamente achacable a la infrafinanciación.
La reconstrucción tras la DANA ha agravado esa losa. La Generalitat ha tenido que endeudarse sin que el Ejecutivo central haya concedido préstamos no reembolsables. La deuda acumulada es la más abultada de España en relación al PIB.
Con la propuesta pactada con ERC, la Comunitat Valenciana recibiría 3.669 millones de euros adicionales. Aun así, según Rovira, no alcanzaría la media de recursos por habitante. «Con el modelo planteado no se llega a la media de recursos, y esta es una condición indispensable», ha trasladado.
El dinero adicional no basta si la Comunitat Valenciana sigue por debajo de la media: el agravio acumulado se ha convertido en deuda estructural.
El rechazo no solo viene del PP. Castilla-La Mancha, y Asturias también han cuestionado el borrador. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) advierte de que el mecanismo del IVA de pymes y el fondo climático introducen arbitrariedad.
El Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) considera razonable el núcleo de la propuesta porque reduce las diferencias por habitante ajustado de 1.500 a 700 euros. No obstante, su director de investigación, Francisco Pérez, avisa de que la reforma no será posible si se mantiene la garantía de statu quo que impide que ninguna comunidad pierda.
Francisco Pérez recuerda que la gran beneficiada no es solo Cataluña: las comunidades forales y otras como Cantabria, La Rioja o Extremadura están por encima de la media. La clave, advierten los expertos, es si el nuevo modelo corrige la desigualdad o solo la maquilla.
El Consejo de Política Fiscal y Financiera aplazó en julio su reunión a septiembre ante el riesgo de plantón de los consejeros del PP. Para la Generalitat, el calendario se convierte en una nueva prueba: si en septiembre no hay avance, la infrafinanciación se cronifica un año más.
Mientras tanto, la Comunitat Valenciana no ha roto el bloque del PP. La condición de Rovira es llegar a la media. Esa línea roja, compartida por otras comunidades socialistas, deja el pacto con ERC sin la mayoría que necesita.
El Escenario Valenciano
En la política valenciana, el Consell de Juanfran Pérez Llorca (PP-Vox) —el gobierno autonómico valenciano— ha encontrado en la financiación un eje de presión al Gobierno central. Mientras la Generalitat afronta la reconstrucción tras la DANA, la exigencia de un fondo de nivelación transitorio se repite en cada intervención del ejecutivo autonómico.
La dimensión nacional es tan sonora como la autonómica. El acuerdo con ERC ha levantado en armas a barones del PSOE además de al bloque del PP: Castilla-La Mancha y Asturias no secundan el borrador. Para Pedro Sánchez, el riesgo es doble: enervar a los presidentes autonómicos de su partido y dejar vía libre al PP para capitalizar el descontento territorial.
En las próximas semanas, la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera marcará si el Ministerio de Hacienda cede o mantiene el pulso. Si el Consell no logra el fondo de nivelación transitorio, el debate sobre la deuda histórica de la Comunitat Valenciana llegará a la legislatura con datos aún más duros.
Ficha del Caso
- El caso: El modelo de financiación autonómica caducó en 2014 y el Gobierno todavía no ha aprobado ni una reforma ni un fondo de nivelación para las comunidades infrafinanciadas.
- Datos importantes: Deuda de la Generalitat Valenciana cercana a 64.000 millones; 80% achacable a infrafinanciación; 3.669 millones de asignación adicional prevista para la Comunitat, sin llegar a la media.
- Resumen: El pacto con ERC agrava el agravio valenciano porque no garantiza la equiparación con la media de financiación por habitante ajustado.

