La tensión PNV-PSE marca el arranque del curso político vasco, con la reforma fiscal y las elecciones de 2027 en el horizonte.
El Gobierno Vasco celebrará este jueves su reunión en el Palacio Miramar de San Sebastián, la cita clásica que abre el curso. Las dudas económicas, la subida de precios, el escenario internacional y la crisis del reparto de menores entre comunidades figuran entre las preocupaciones del Ejecutivo autonómico, según traslada la fuente consultada.
El calendario electoral fija las elecciones municipales y forales para el 23 de mayo de 2027. Las generales se sitúan entre este otoño y el verano de ese año, sin fecha decidida; el presidente Pedro Sánchez tiene la potestad exclusiva de disolver las Cortes.
La inestabilidad del Gobierno central añade presión. Los socios de Sánchez marcan distancias en el Congreso, y un posible adelanto electoral general alteraría los tiempos de precampaña en Euskadi.
Una posible llegada de Alberto Núñez Feijóo a La Moncloa podría alterar la alianza. Sin embargo, PNV y PSE-EE ya pactaron Presupuestos y la renovación del Concierto Económico en 2015, con Mariano Rajoy en el Gobierno y Cristóbal Montoro al frente de Hacienda.
Tres frentes que tensan a los socios: impuestos, euskera y autogobierno
La reforma fiscal presentada por la Diputación Foral de Bizkaia generó malestar en el PSE-EE. La competencia tributaria corresponde a las diputaciones y, por tanto, el documento no afecta de forma directa al lehendakari Imanol Pradales, pero sí condiciona la relación entre los socios.
En Bizkaia el pacto podría estar cerca, según la fuente original. El reto es trasladar el acuerdo a Álava y Gipuzkoa, donde PNV y PSE-EE no suman mayoría absoluta y necesitan al PP o a Elkarrekin Podemos, con preferencias distintas y vetos cruzados.
La legislatura vasca encara un calendario electoral incierto y varios frentes sectoriales capaces de desgastar la coalición antes de la cita de mayo de 2027.
En materia de euskera, a finales de junio PNV y EH Bildu pactaron una ley para blindar la exigencia del idioma en las OPE y el PSE-EE votó en contra, la primera ruptura de voto entre los socios en diez años. Ahora se negocia el decreto de desarrollo en el Consejo de Gobierno, donde el PSE-EE ha llegado a hablar de ‘apartheid’ lingüístico.
La negociación del autogobierno avanza en dos planos: el traspaso de competencias pendientes, con el régimen económico de la Seguridad Social como punto más delicado, y la actualización del Estatuto de Gernika. En el segundo plano, PNV, EH Bildu y PSE-EE han mantenido conversaciones a tres bandas, aunque persisten diferencias sobre blindaje competencial y derecho a decidir.
Vivienda, economía y negociación del metal
El Gobierno Vasco tiene deberes sectoriales en septiembre. La vivienda figura como el principal problema ciudadano en el Sociómetro del Gobierno Vasco y los precios de venta y alquiler siguen altos pese a las zonas tensionadas declaradas por varios ayuntamientos. El departamento dirigido por Denis Itxaso mantiene iniciativas, pero el encarecimiento persiste.
Las incertidumbres económicas y la negociación del convenio del metal, que afecta a un amplio número de trabajadores, completan los focos del curso. Las infraestructuras, entre ellas la AP-8, asoman como motivo de choque entre los socios en un ambiente de precampaña descrito por la fuente original como turbulento y revuelto.
El precedente de alianzas y la incógnita de Madrid
La relación entre el lehendakari Pradales y Sánchez se mantiene estable, según la fuente original, y está prevista una nueva reunión a la vuelta de las vacaciones. Desde las filas del PNV se sostiene que altos funcionarios ministeriales ralentizan la llegada de competencias. La mención a la ‘caja única’ de la Seguridad Social lleva el debate al conjunto del Estado.
La negociación del nuevo Estatuto aparece y desaparece del calendario político. Las diferencias sobre el blindaje competencial y el derecho a decidir siguen siendo notables, según la fuente consultada. El curso se mueve entre la necesidad de acuerdos y la batalla por marcar perfil ante EH Bildu.

