El PNV y EH Bildu reclamaron este martes en el Congreso más información y firmeza al Gobierno en la gestión de la crisis migratoria de Ceuta, aunque sin llegar a pedir responsabilidades políticas.
La posición de ambos grupos se produjo durante la comparecencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso de los Diputados para explicar la actuación de su departamento tras la llegada de miles de migrantes a la ciudad autónoma los pasados 30 y 31 de julio, según publica El Diario Vasco.
La exigencia de información y transparencia
Los diputados de PNV y EH Bildu reprocharon a la ministra que, dada la gravedad de la crisis, quien debía haber comparecido en primer lugar era, a su juicio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El diputado de EH Bildu Jon Iñarritu emplazó al Ejecutivo a ‘ponerse las pilas’ en la resolución de la crisis ceutí.
Iñarritu exigió cifras concretas: cuántos migrantes entraron en la ciudad autónoma, cuántos permanecen hoy, cuántos son menores de edad, cuántos son solicitantes de asilo y cuántas personas han fallecido en territorio español. Reclamó también los informes que Defensa y el Estado Mayor de la Defensa están elaborando sobre el contencioso, así como la explicación de por qué se produjo la entrada masiva.
En su intervención, el parlamentario de EH Bildu pidió al Ministerio que aclare qué hipótesis maneja sobre la entrada masiva. ‘¿Nos puede indicar en su ministerio, en los informes que están realizando, cuál es la hipótesis que manejan?’, planteó, y añadió: ‘Nos queda esa duda, señora ministra, que no sabemos por qué se ha producido’.
Iñarritu también instó a no buscar ‘atajos’ y aseguró que durante estos días se ha tenido la sensación de que se incentivaba la salida voluntaria de migrantes ‘generando una situación de insalubridad, de inseguridad, de inatención’.
Los grupos vascos centralizaron su intervención en la exigencia de transparencia y en la demanda de una explicación clara sobre las causas de la crisis, sin activar responsabilidades políticas.
Las posiciones de los grupos sobre la soberanía y la gestión de la crisis
El diputado del PNV Mikel Legarda calificó lo ocurrido como una ‘crisis migratoria sin precedentes’. A su juicio, deja un legado de crisis humanitaria, percepción de inseguridad ciudadana y pérdida de confianza en las instituciones, en buena parte por ‘la inacción del Gobierno en las tres primeras semanas de este mes de agosto.
Legarda también reclamó al Ejecutivo que precise cuántos migrantes cruzaron, cuántos retornaron, cuántos menores siguen en Ceuta y cuántas personas fallecieron. Pidió además explicaciones sobre ‘quién está detrás de la marcha azul’, sobre la confianza en Marruecos y sobre por qué no se convocó antes el Consejo de Seguridad Nacional.
En cuanto a la españolidad de Ceuta y Melilla reiterada por la ministra, el PNV afirmó que corresponde a la ciudadanía ceutí y melillense decidir su futuro. Junts preguntó al Gobierno si se plantea convocar un referéndum sobre su pertenencia a España.
El peso de los partidos vascos en la gobernabilidad
En la sesión, los dos grupos no reclamaron dimisiones ni medidas extraordinarias contra miembros del Gobierno. Su posición se enmarca en la reanudación de la actividad del Congreso, marcada por un calendario judicial que condiciona la agenda política y en la que el respaldo de los nacionalistas vascos tiene especial incidencia.
En el inicio del curso político, los dos grupos trasladaron que se mantienen en la mayoría de la investidura, un respaldo que ha resultado determinante para la gobernabilidad durante la legislatura.
Su exigencia de información se produce además en un contexto de relación entre el Gobierno central y las instituciones vascas marcado por el marco foral. La comparecencia de Robles terminó sin votación, por lo que las posiciones quedaron registradas en el Diario de Sesiones del Congreso a la espera de que se reactive plenamente la actividad parlamentaria tras el paréntesis de agosto.
La atención de los grupos vascos se mantendrá en el control al Ejecutivo durante el nuevo periodo de sesiones. La crisis de Ceuta, por su dimensión humanitaria y por sus implicaciones en la relación con Marruecos, seguirá presente en las iniciativas parlamentarias que PNV y EH Bildu registren en las próximas semanas.

