Elegir unas buenas zapatillas de running no solo es escoger un modelo por su estética. La pisada, el tipo de suelo y la distancia son factores que deberían influir en la compra. Además, deben ser zapatillas cómodas, estables y adecuadas a tu pie.
Cada zapatilla de running tiene una función específica
A la hora de comprar zapatillas running hombre, uno de los primeros aspectos a valorar es el uso que se les va a dar. Pues no es lo mismo usarlas para correr de forma ocasional que entrenar varias veces por semana, preparar una carrera o recorrer cortas o largas distancias.
También hay que tener en cuenta el terreno. Si quieres unas zapatillas para correr sobre asfalto tiene que tener unas características diferentes a otras que están destinadas a otros suelos como, por ejemplo, el de montaña. Por ello, antes de comprarlas se debe tener claro dónde, cuánto y con qué frecuencia se va a ir a correr. En este sentido, i-run permite consultar las características de sus zapatillas deportivas.
La amortiguación: ¿por qué es tan importante?
La amortiguación ayuda a gestionar los impactos que se producen durante el ejercicio. Básicamente, es la capacidad de una zapatilla para deformarse y recuperar nuevamente su forma durante la pisada. Por ello, es necesario escoger unas zapatillas de running adecuadas a nuestras necesidades personales. La distancia de los entrenamientos y el tipo de suelo siempre debe influir en la decisión.
Una zapatilla demasiado blanda no es sinónimo de comodidad. Sí que puede resultar agradable al caminar o durante los primeros minutos de una carrera, pero si la espuma se hunde demasiado puede llegar a transmitirnos una sensación de inestabilidad e incluso exigirnos un mayor control en la pisada para mantener el ritmo. En este caso una mediasuela respondería mejor.
Para carreras largas o maratones, conviene decantarse por la mediasuela, ya que aporta comodidad incluso cuando aumenta nuestra fatiga. En cambio, para series o cambios de ritmo, una zapatilla más ligera y reactiva nos vendría muy bien.
¿Qué debo tener en cuenta para comprar unas zapatillas de running para hombre?
- Estabilidad: permite que pie y tobillo estén perfectamente sujetos en la zapatilla
- Flexibilidad: la capacidad que tiene la propia zapatilla para doblarse
- Peso: las zapatillas para carreras (máximo 200 g) deben ser más ligeras que las estándar
- Ajuste: deben ajustarse bien al pie, pero tener espacio en la puntera
- Drop: es la diferencia de altura entre el talón y la punta del pie, si es mayor de 8 mm el talón es la zona de apoyo y si es inferior sería la zona delantera
Conoce tu tipo de pisada
Por último, hay tres tipos de pisada y es importante conocerlas para saber cuál es la tuya. Todas se caracterizan porque el comienzo del impacto parte de la zona más exterior del talón, pero se diferencian por el apoyo del pie. La pisada pronadora, la cual tiene el 40% de la población, se apoya en la parte lateral interna del pie. La neutra, en la parte central, y es la pisada del 50% de la población. Y la supinadora, solo usada por un 10%, es la que apoya la parte lateral exterior del pie.
