Aena estrena en Barajas el mayor parque solar de un aeropuerto europeo: 120 MW y 215.000 paneles

La planta generará 242,9 GWh anuales, el equivalente al consumo de 137.000 hogares, y se enmarca en el Plan Fotovoltaico de Aena. Dos instalaciones adicionales de 45 y 7,5 MW permitirán cubrir el 100% del consumo eléctrico del aeropuerto.

Aena ha inaugurado en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas el mayor parque solar desplegado en un aeropuerto europeo: 120 MW de potencia repartidos en 215.000 paneles solares que generarán más de 240 GWh anuales para autoconsumo.

Un parque solar de 120 MW que inaugura una nueva era

La instalación, enmarcada en el Plan Fotovoltaico de Aena, alcanza una producción anual de 242,9 GWh, según los datos presentados por la propia compañía. Desplegar energía solar fotovoltaica a esta escala equivale al consumo de 137.000 hogares; para hacerse una idea de la superficie, el campo solar ocupa un área comparable a unos 200 campos de fútbol, como detalló el presidente de Aena, Maurici Lucena.

No es un caso aislado dentro del gestor aeroportuario. Aena ya cuenta con instalaciones fotovoltaicas en doce de sus aeropuertos, pero ninguna alcanza la potencia de Barajas. La planta madrileña se convierte así en la referencia europea de autoconsumo solar en infraestructuras críticas.

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El ministro de Transportes, Óscar Puente, recordó que la aviación supone entre el 2% y el 3% de las emisiones globales de carbono y defendió que Barajas cumplirá los parámetros de sostenibilidad cuando llegue la alta velocidad. A su lado, la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, subrayó que este tipo de infraestructura reduce la dependencia de los combustibles fósiles y refuerza la autonomía energética de la economía.

El proyecto no se queda en la planta ya operativa. El Plan Fotovoltaico de Aena contempla dos instalaciones adicionales dentro del recinto madrileño: una planta de 45 MW y otra de 7,5 MW destinada íntegramente al autoconsumo. Con esta segunda fase, la compañía calcula que la generación fotovoltaica cubrirá el 100% del consumo eléctrico del aeropuerto.

La planta de autoconsumo de 7,5 MW ocupa 22 hectáreas y se encuentra en avanzada fase de ejecución. Su particularidad es que no verterá excedentes a la red: toda la electricidad se consumirá dentro de la operativa aeroportuaria.

La sostenibilidad no se mide por la potencia instalada, sino por la electricidad fósil que deja de comprarse cada año.

La tercera instalación, con una potencia nominal de 45 MW, sumará una producción estimada de 79,2 GWh anuales sobre una superficie de 41 hectáreas. La localización de los tres proyectos responde a la disponibilidad de terrenos, a los condicionantes medioambientales del entorno y al alto potencial solar de Barajas, según expuso Transportes.

La letra pequeña del Plan Fotovoltaico de Aena

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad en servicio: 120 MW con 215.000 paneles solares en el recinto de Barajas.
  • Producción anual: 242,9 GWh, el equivalente al consumo de 137.000 hogares.
  • Ampliación prevista: 52,5 MW adicionales mediante plantas de 45 MW y 7,5 MW para autoconsumo.
  • CO2 evitado: No detallado en la fuente oficial; Aena sí apunta a cubrir el 100% del consumo eléctrico del aeropuerto.

A efectos de reducción de emisiones, conviene separar dos planos. La fuente oficial detalla la producción de la planta y su cobertura prevista, pero no cifra las toneladas de CO2 que dejará de emitir el aeropuerto. Tampoco desglosa la inversión por fases. El impacto climático se mide, por tanto, en la electricidad fósil que Aena deja de comprar cada año, más que en una cifra aislada de reducción directa.

La letra pequeña también importa en términos económicos. El autoconsumo a esta escala permite estabilizar parte del coste energético frente a la volatilidad del precio mayorista. Es, además, una apuesta por la electrificación de la operativa terrestre: iluminación, equipajes, climatización y, cada vez más, la recarga de flotas de servicio.

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El reto de descarbonizar la aviación sin vender humo

El precedente está en la propia Aena: doce aeropuertos con instalaciones fotovoltaicas demuestran que el modelo es replicable. Ahora, Barajas eleva el listón, aunque conviene ser precisos. Descarbonizar la operación terrestre de un aeropuerto no equivale a descarbonizar la aviación: el grueso de las emisiones del sector se concentra en el queroseno, no en el consumo eléctrico de las terminales.

El paquete legislativo europeo Fit for 55 presiona al transporte aéreo para que acelere su transición, y la Taxonomía Verde exige detallar qué parte de la inversión es de verdad sostenible. En ese marco, una planta de autoconsumo de esta escala es una palanca real, pero no exonera al sector de transformar su combustible.

El efecto dominó es innegable. Una infraestructura de 215.000 paneles impulsa la cadena de suministro fotovoltaica, mueve inversión en inversores, obra civil y mantenimiento, y sienta un modelo replicable para otros aeropuertos europeos. También empuja a los operadores de servicios aeroportuarios a electrificar flotas y a repensar sus consumos, lo que acaba afectando a las empresas que operan dentro del recinto.

Para el consumidor, el impacto directo es menos evidente que en el recibo de otra industria, pero el ahorro energético de Barajas contribuye a contener costes operativos y a reforzar la competitividad del aeropuerto como hub. Es una apuesta que va más allá de la etiqueta: se traduce en menos electricidad de red y en una mayor resiliencia ante los picos de precio.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 242,9 GWh anuales de generación limpia que sustituyen electricidad de la red en uno de los mayores aeropuertos de Europa.
  • Modelo que cambia: La dependencia de la red eléctrica convencional en aeropuertos se transforma en autoconsumo fotovoltaico planificado por fases.
  • Para las próximas generaciones: La electrificación del consumo aeroportuario reduce la huella fósil de la infraestructura, aunque el gran reto intergeneracional sigue siendo descarbonizar el vuelo.