Cómo hacer 10 comidas sencillas para el táper de la vuelta al trabajo

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Wok de verduras con pollo y salsa de soja (para recalentar)

cooked food on red ceramic plate

Este salteado es el plato único por excelencia para la fiambrera: en un solo recipiente caben la proteína, dos o tres raciones de verdura y, si se le añade arroz, el hidrato que falta. La cocción en el wok a fuego muy vivo, en unos 20 minutos, deja las verduras al dente y conserva mejor sus nutrientes que un guiso largo, mientras la salsa de soja aporta sabor, color y ese punto umami sin necesidad de añadir sal. Con 150 gramos de pollo y un puñado de verduras de temporada se montan dos raciones por poco más de lo que cuesta un menú, y el plato aguanta tres o cuatro días en la nevera dentro de un recipiente hermético. Según las versiones que circulan en las recetas, cada ración ronda entre 300 y 400 kcal con unos 30 gramos de proteína. Además, admite cualquier verdura que sobre en casa —pimiento, brócoli, zanahoria, calabacín o champiñón—, lo que lo convierte en el comodín perfecto para vaciar la nevera antes de arrancar la semana.

Lo que lo separa de otros salteados es que sobrevive al recalentado sin convertirse en un puré empapado. El truco está en dejarlo ligeramente crudo: si las verduras se cocinan al 75 %, terminan de hacerse en el microondas de la oficina sin ablandarse. La salsa de soja actúa además como reserva de humedad que rehidrata el conjunto, y una cama de arroz en el fondo del táper absorbe el exceso de líquido y evita el efecto sopa. Basta con calentar a potencia media, tapado y en intervalos de un minuto removiendo entre cada uno, o darle dos o tres minutos en una sartén si se está en casa; una cucharada de agua antes de calentar ayuda si se ve seco. Solo pide no sobrepasar los tres días de nevera y calentarlo una única vez. El resultado es un táper que casi sabe como recién hecho, algo poco habitual en las sobras de inspiración oriental.