7Mantenimiento de la caldera y seguros de reparación añadidos a la tarifa de gas
Que el mantenimiento de la caldera viaje dentro de la factura de gas no es casualidad. Las comercializadoras lo presentan como un «servicio de valor añadido» que se cobra por mensualidades y se renueva solo cada año si el cliente no lo cancela; desde que en diciembre de 2024 se prohibieron las llamadas comerciales no solicitadas, además, su activación se ha trasladado a los propios contratos, sin aviso previo. La asociación de consumidores Irache calcula que el 61% de los usuarios desconoce si paga servicios vinculados en sus facturas de luz o gas. La cuota, de entre 6 y 13 euros al mes según el plan —los de Iberdrola, Endesa o Naturgy rondan esos importes—, parece pequeña, pero los más completos superan los 150 euros al año. Y como se descuenta igual pagues más o menos gas, casi nadie repara en esa línea del recibo.
Lo más llamativo es que la obligación legal que sostiene estos contratos es menor de lo que parece. Según el RITE, una caldera doméstica de menos de 70 kW solo exige una revisión cada dos años, que puede realizar cualquier instalador autorizado sin pasar por la comercializadora: la OCU la sitúa en 96 euros de media por revisión, frente a los 125 euros al año de un plan medio con asistencia en averías. Abonar 12 euros al mes los doce meses significa pagar por adelantado averías que quizá nunca ocurran y por una visita que, como mucho, toca cada 24 meses. Con frecuencia, esa cobertura duplica la de la garantía del fabricante o del seguro del hogar. Y al intentar darse de baja aparecen la permanencia anual y trámites que se eternizan: en la OCU hay reclamaciones por cuotas que siguen cobrándose incluso después de cambiarse de compañía.

