6El consumo en modo de espera de la tele, el router, la consola y los cargadores
La tele, el router, la consola y los cargadores comparten un rasgo que los hace invisibles: permanecen enchufados durante las 24 horas aunque nadie los esté usando y su gasto no figura en ninguna línea del recibo. Según el IDAE, este consumo en modo espera representa entre el 7% y el 11% de la factura eléctrica de un hogar español. Dentro de este grupo, el router es el que más se lleva: la OCU calcula que mantenerlo siempre conectado cuesta unos 11,91 euros al año, porque carece de un apagado real y debe estar activo para dar servicio. La consola es el segundo gran agujero: en reposo activo, una PS5 o una Xbox puede consumir hasta 10 vatios de forma constante mientras descarga actualizaciones o mantiene juegos en pausa; basta con activar el apagado total en los ajustes para que caiga a 0,3 vatios. Aparato a aparato, la suma supera con facilidad los 30 o 40 euros anuales solo por lo que no se ve.
Hay un matiz importante: los equipos modernos ya no son los grandes culpables. Desde mayo de 2025, la Unión Europea limita a 0,5 vatios el consumo en espera de los aparatos nuevos, así que un televisor LED reciente apenas gasta un euro al año apagado. El problema se concentra en los dispositivos anteriores a 2010, que no cumplen esa norma y pueden triplicar esas cifras, y en los que permanecen en «espera en red», como el router o la consola en reposo. Y aunque un cargador individual apenas supone unos 0,12 euros anuales según la OCU, el hábito de tener veinte o treinta aparatos conectados a la vez convierte cada gesto mínimo en un goteo: el estudio SPAHOUSEC III del IDAE sitúa el consumo en espera de una vivienda media entre 245 y 300 kWh anuales, lo que se traduce en un coste de 150 a 250 euros. Una regleta con interruptor, que cuesta entre 10 y 15 euros, corta la corriente de varios dispositivos a la vez y puede ahorrar entre 20 y 40 euros al año.

