La Junta de Andalucía ha activado la fase de preemergencia ante el riesgo de inundaciones en Almería por lluvias torrenciales.
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, adoptó la decisión a las 20:32 horas después de que se mantuviera el aviso naranja en el Levante almeriense. La medida eleva la vigilancia ante la posibilidad de inundaciones y responde a una previsión de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora.
La activación se enmarca en el Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones de Andalucía, conocido por sus siglas PERI, en su situación operativa 0. Este escalón no implica evacuaciones ni cortes de carreteras, pero sí supone un incremento de la preparación de los servicios de emergencia y de la coordinación entre la Junta, las administraciones provinciales y los ayuntamientos.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta de Andalucía ha activado la preemergencia por riesgo de inundaciones en la provincia de Almería ante lluvias de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora.
- ¿Dónde y quién? La decisión corresponde al consejero Antonio Sanz y afecta al Levante almeriense, al Poniente y a la ciudad de Almería.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Refuerzo de la vigilancia de los servicios de emergencia y recomendaciones de precaución ante posibles crecidas.
La Junta eleva la vigilancia en la provincia almeriense
La activación en Almería llega después de que la Aemet mantuviera el aviso naranja por lluvias en el Levante almeriense hasta las 4.00 horas de la madrugada. La franja litoral es la más expuesta a tormentas de rápida evolución en esta época del año, cuando el mar conserva el calor acumulado durante el verano y aporta más energía a las nubes.
Además del naranja, permanecían vigentes avisos amarillos por tormentas en el Poniente y en la ciudad de Almería, con acumulaciones menores pero con riesgo de crecidas súbitas. Los ayuntamientos suelen reforzar la limpieza de imbornales y la vigilancia en pasos inferiores cuando se activan estos avisos.
El servicio 112 Andalucía, que coordina bomberos, policía y sanitarios, ha recomendado a la población alejarse de cauces secos, no cruzar zonas inundadas y evitar desplazamientos no imprescindibles durante el episodio. La precaución en carreteras secundarias y en los accesos a zonas agrícolas del litoral es clave para reducir incidentes.
Treinta litros por metro cuadrado en una hora bastan para desbordar ramblas y atrapar vehículos en minutos.
Las lluvias torrenciales golpean de nuevo el Mediterráneo
La situación meteorológica en Almería se produce después de un episodio de lluvias torrenciales y fuertes rachas de viento que afectó en las últimas horas al área mediterránea, especialmente a Baleares y Cataluña. En Mallorca, una mujer de 63 años murió ahogada tras resbalar y quedar atrapada debajo de un vehículo durante una tromba de agua.
La Comunidad Valenciana también se mantiene pendiente de la inestabilidad, con avisos activos en buena parte de su litoral. El flujo de aire húmedo procedente del Mediterráneo mantiene la atmósfera inestable desde Baleares hasta el sureste peninsular.
La Lectura Andaluza
La provincia de Almería es especialmente vulnerable a las lluvias torrenciales por su orografía: ramblas secas que en minutos se convierten en barrancos con fuerza suficiente para arrastrar vehículos. La activación de la preemergencia no es una formalidad administrativa, sino un aviso operativo para que ayuntamientos y servicios de emergencia estén preparados.
Para los vecinos del Levante almeriense y del Poniente, la preemergencia se traduce en un refuerzo de la vigilancia en carreteras, cauces y zonas urbanas. La coordinación autonómica a través del 112 permite una respuesta más rápida; cada municipio activa su plan local y Protección Civil está preparada.
La previsión de la Aemet se irá actualizando a lo largo del día. Si las lluvias superan los umbrales previstos, Protección Civil podría elevar la fase de emergencia y movilizar más recursos. Quienes viven en Almería conocen bien la llamada gota fría y la prudencia que exige.
Andalucía cierra así la primera semana de septiembre con la lección de siempre: en el litoral mediterráneo, el tiempo cambia rápido y la prevención es la herramienta más eficaz.

