El curso escolar en Andalucía arranca este jueves 10 de septiembre con 30.300 alumnos menos que el curso anterior, una caída récord visible en ciudades como Sevilla y Málaga.
Un arranque de curso marcado por la natalidad
La comunidad autónoma inicia la vuelta al cole con una de las mayores transformaciones demográficas de su historia reciente. La Consejería de Educación ha confirmado que el nuevo curso 2026/2027 pierde cerca de 30.300 estudiantes respecto al anterior, el mayor descenso registrado hasta la fecha en la región. La propia consejera, Carmen Castillo, lo ha calificado de descenso récord.
El desplome de la natalidad no es una sorpresa para los equipos directivos. En las capitales de provincia y en las zonas rurales se reorganizan aulas y plantillas desde hace varios años, y el nuevo curso acentúa esa tendencia. La Junta de Andalucía defiende que el descenso de alumnado abre margen para mejorar la atención educativa, con la mirada puesta en la calidad y no solo en el número de estudiantes por clase.
Ese descenso sostenido tiene consecuencias concretas en la vida de los centros. La planificación de aulas y plantillas se ajusta en cada municipio en función de las necesidades reales, y la administración autonómica insiste en que la menor presión demográfica permitirá reforzar la atención a la diversidad y a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
En ese contexto, la administración autonómica ha decidido probar este mismo curso una de las medidas más relevantes de la legislatura: la reducción de ratios de 25 a 22 alumnos por aula en Infantil. El objetivo es doble: adaptar la oferta a la demografía y, al mismo tiempo, sentar las bases para una enseñanza más personalizada.
La prueba de las clases de 22 en Infantil y su posible extensión
La Consejería de Educación ha puesto en marcha la experiencia en centros de la comunidad, aunque el calendario y el alcance concreto se irán evaluando a lo largo del curso. La intención, según confirman fuentes del departamento, es comprobar cómo encaja la ratio reducida en la organización general de los colegios y si los resultados avalan su extensión a toda Primaria.
Andalucía convierte la caída de la natalidad en una palanca para mejorar la enseñanza: menos alumnos por aula pueden significar más atención para cada niño.
El departamento autonómico estudia acelerar una medida clave de la legislatura porque la caída de la natalidad le da oxígeno presupuestario y organizativo. Con menos niños por aula, la ratio se reduce sin necesidad de habilitar nuevos espacios en la mayoría de los casos. Eso permite avanzar sin una gran inversión en infraestructuras, algo que ha sido determinante en la decisión.
No se parte de cero. La ratio máxima de 25 alumnos por unidad es la referencia general; la reducción a 22 se aplica ahora como experiencia piloto en Infantil, con un despliegue progresivo que la Consejería de Educación irá concretando en las próximas semanas. Si la evaluación es positiva, el siguiente paso será su extensión a Primaria, una decisión que dependerá también de la disponibilidad de recursos y de la evolución demográfica.
La Lectura Andaluza
La lectura andaluza de este arranque de curso tiene un primer gran dato: 30.300 alumnos menos equivalen, aproximadamente, a vaciar por completo el sistema educativo de una ciudad media. No es un ajuste menor. Es una transformación que obliga a repensar la escuela desde la demografía, y Andalucía se convierte en un laboratorio europeo al probar la ratio de 22 alumnos en Infantil con una de las poblaciones escolares más grandes de España.
Para las familias, la lectura es directa: un colegio con menos alumnos por aula puede traducirse en una atención más individualizada para los más pequeños, sobre todo en Infantil, donde el acompañamiento emocional y la adquisición de rutinas son esenciales. Sin embargo, también hay una vertiente práctica que preocupa a docentes y equipos directivos: la reorganización de unidades y plantillas puede provocar traslados o reagrupamientos en zonas concretas. La Junta de Andalucía defiende que la medida busca proteger la red pública y la calidad del servicio.
La proyección es clara: la experiencia de este curso en Infantil servirá para decidir si la ratio reducida se extiende a toda Primaria, una decisión que se tomará previsiblemente a lo largo del próximo año. De confirmarse, supondría un cambio estructural en el modelo escolar andaluz. Andalucía no solo arranca el curso con menos alumnos: lo hace con un plan para que ese descenso se convierta en una oportunidad pedagógica.

