Universal Music y ElevenLabs lanzan música con IA: los artistas cobrarán por cada canción

La alianza plurianual marca el primer acuerdo de ElevenLabs con una gran discográfica. La plataforma permitirá remixes y mashups a partir de canciones licenciadas, con compensación para los artistas.

Universal Music y ElevenLabs sellan una alianza plurianual para lanzar una plataforma de creación musical con inteligencia artificial.

Claves de la operación

  • La alianza plurianual es la primera de ElevenLabs con una gran discográfica. El acuerdo de colaboración estratégica da a la compañía emergente acceso al catálogo licenciado de UMG.
  • Los artistas que acepten participar cobrarán una compensación justa. La plataforma se construirá sobre canciones licenciadas de artistas de UMG que se sumen voluntariamente.
  • La herramienta se orienta a remixes y mashups de fans. El software aún no tiene nombre ni fecha de lanzamiento, pero será distinto de ElevenMusic.

La plataforma, todavía sin nombre, está pensada principalmente para los aficionados que quieran crear remixes y mashups a partir de música de artistas que acepten licenciar sus canciones. Según el comunicado de UMG, las herramientas de ElevenLabs también podrán generar nuevas interpretaciones de canciones y experiencias vocales personalizadas.

El movimiento no es un simple lanzamiento tecnológico. La industria musical mantiene una relación tensa con la irrupción de la IA generativa. Hace pocos meses, una coalición de grandes discográficas —incluida UMG— pidió que los temas de baja calidad generados por IA se excluyan de las listas de éxitos en todo el mundo.

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Al mismo tiempo, los tribunales han sido el otro campo de batalla. Demandas por infracción de derechos de autor contra compañías como Suno y Udio han salpicado los últimos años. Varios de esos litigios terminaron en acuerdos y en contratos de licencia. Uno de ellos, el que Warner presentó contra Udio en 2024, se cerró con un pacto.

La jugada de Universal Music y ElevenLabs encaja en ese patrón: en lugar de litigar, las grandes discográficas empiezan a monetizar la IA generativa. Esta misma semana, Suno señaló que sus nuevos modelos v6 marcaban el inicio formal de sus relaciones con Warner y BMG.

La gran discográfica ha dejado de litigar contra la IA generativa para empezar a monetizarla.

En esta redacción observamos que el acuerdo supone un cambio de enfoque en la negociación de licencias. A diferencia de los ingresos por streaming, que se reparten por reproducción, aquí la discográfica cede el catálogo a cambio de una compensación ligada al uso de la plataforma. El matiz es relevante: no se paga por escucha, se paga por creación derivada.

La batalla por el valor de la música generada por IA

El acuerdo deja sin despejar la cifra exacta que recibirán los artistas por cada canción. UMG habla de una compensación justa, pero no desglosa el reparto.

Esa es la variable que determinará si la plataforma logra seducir a un catálogo amplio. Las regalías del streaming apenas cubren los costes de producción, una queja recurrente entre los artistas españoles.

El precedente de Warner con Suno demuestra que los acuerdos pueden cerrarse rápido. La diferencia es que UMG se asocia con ElevenLabs, que no es una plataforma de generación musical masiva ni un modelo entrenado con datos ajenos. La mayoría de los acuerdos con grandes sellos se cierra en semanas, según han mostrado los últimos movimientos.

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Lo que se juega la música en español

En España, la industria musical ha experimentado una transformación profunda desde los años de la piratería física. La irrupción del streaming devolvió ingresos a las discográficas, pero el reparto por reproducción sigue bajo sospecha. Los sellos independientes y los artistas emergentes han reclamado durante años un reparto más proporcional, con escaso éxito en los grandes números.

La alianza de UMG y ElevenLabs introduce una vía adicional: pagar a los artistas por participar en el uso de herramientas creativas. Si se consolida, podría reequilibrar la balanza para los creadores que hoy ven cómo sus canciones se licencian a terceros sin un retorno claro. La clave estará en que la compensación sea atractiva para los nombres medianos, no solo para las superestrellas.

No obstante, el riesgo es evidente. Si las condiciones económicas no son suficientemente atractivas, los artistas consagrados se mantendrán al margen. Habrá que esperar al próximo lanzamiento o al anuncio de los primeros artistas adheridos para calibrar el alcance real.