Arabia Saudí ha cerrado de forma preventiva el oleoducto Este-Oeste, la infraestructura clave para enviar crudo al mar Rojo sin pasar por el estrecho de Ormuz, después de que un ataque con drones lanzados desde Irak provocara un incendio en la conducción. El suceso ha dejado daños humanos y materiales, según el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí y la agencia Reuters.
Por qué el oleoducto Este-Oeste es clave para el suministro de crudo
El oleoducto une Abqaiq, cerca del golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, ya en el mar Rojo. Esa ruta permite a Riad exportar crudo sin depender del estrecho de Ormuz, el paso por el que transita una parte sustancial del petróleo mundial. El cierre deja fuera de servicio la principal alternativa saudí a ese cuello de botella, al menos temporalmente.
Qué se sabe del ataque y de la respuesta de Irak
El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí situó el incendio cerca de Medina y confirmó daños humanos y materiales. Un funcionario del Gobierno de Riad había avanzado que el oleoducto se cerraba como medida de precaución, no por una avería. Bagdad reconoció que el ataque partió de su territorio y anunció la destitución del comandante de la provincia de Maysan, en el sur del país.
Riad no ha señalado por ahora a un autor concreto. Sí ha reiterado su denuncia habitual: grupos armados vinculados a Irán y asentados en Irak han atacado con drones sus instalaciones petroleras en otras ocasiones. Según el comunicado recogido por Reuters, la decisión saudí pasa por no responder en esta etapa y por apoyar los esfuerzos de Bagdad para impedir ataques lanzados desde suelo iraquí.
El Consejo de Cooperación del Golfo (el bloque que reúne a seis países de la región) describió el incidente como una escalada peligrosa y una amenaza inaceptable para la seguridad de Arabia Saudí.
El cierre no responde a un fallo técnico: Riad lo mantiene como medida de precaución tras un ataque lanzado desde territorio iraquí.
La ofensiva hutí en Bab al-Mandab y la presión sobre el precio del petróleo
El ataque llega un día después de que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se hicieran con el control de una isla de importancia estratégica en el estrecho de Bab al-Mandab (el paso marítimo entre el mar Rojo y el golfo de Adén). Según la información publicada por Euronews, los rebeldes afirmaron que la navegación es segura para todos excepto para los saudíes.
Ambos movimientos se suman a la guerra abierta entre Estados Unidos e Israel contra Irán desde febrero, que ya ha llevado los precios del crudo y de los combustibles a máximos. El barril superó los 100 dólares en la última sesión, de acuerdo con las cifras citadas por Reuters.
El precio ya lo ha notado.
El impacto para España y Europa
Para España y la Unión Europea, el cierre del oleoducto eleva la prima de riesgo sobre el suministro marítimo y sobre los precios energéticos. Aunque el crudo saudí no es el único que recibe Europa, las tensiones simultáneas en Ormuz y Bab al-Mandab encarecen fletes, seguros y cotizaciones del petróleo en los mercados internacionales. La continuidad del cierre preventivo y una eventual represalia de Riad son las dos variables que siguen los operadores europeos.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Arabia Saudí ha cerrado el oleoducto Este-Oeste tras un ataque con drones lanzado desde Irak e incendio, según su Ministerio de Exteriores.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Riad, el Gobierno de Irak, los grupos armados vinculados a Irán y los rebeldes hutíes de Yemen.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El cierre preventivo se mantiene y el barril cotiza por encima de 100 dólares, mientras Bagdad investiga el origen del ataque.

