Solo el 7% de la generación Z tiene hipoteca: así se ha retrasado la compra de vivienda en España

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La edad de la primera compra: de rondar los 30 a superar los 35

Comprar la primera vivienda en España dejó de ser cosa de treintañeros. A comienzos de los años 2000, el acceso a la propiedad se producía de media entre los 31 y los 33 años; hoy, según el análisis del Consejo General de la Arquitectura Técnica elaborado con datos del notariado y los registradores, esa edad ha escalado hasta los 41,8 años. Casi una década más en apenas una generación. El propio Banco de España cifra en 5,7 años el retraso acumulado desde 2007, cuando estalló la burbuja inmobiliaria, un desplazamiento que lejos de corregirse se ha agravado en los últimos ejercicios. El sector inmobiliario constata además una relación directa entre precios y calendario: cada subida del 1% en el coste de la vivienda retrasa aproximadamente tres meses el momento de la compra, de modo que el encarecimiento sostenido empuja año tras año ese umbral hacia edades cada vez más avanzadas.

El retraso responde a una ecuación difícil de cuadrar. El salario medio anual de la generación Z ronda los 19.356 euros, según el Banco de España, mientras el precio de la vivienda crece a ritmos de dos dígitos en las grandes ciudades. Los bancos exigen aportar el 20% del valor del inmueble más entre un 10% y un 12% en impuestos y gastos, lo que obliga a reunir cerca de un tercio del precio total. Según EAE Business School, los jóvenes tardan un 36,7% más que sus padres en ahorrar esa entrada: 3,6 años frente a 2,6 en 1993. El resultado es que solo el 7% de la generación Z paga hoy una hipoteca, frente al 37% de los millennials y el 42% de la generación X, según pisos.com. Quien compra cerca de los 40 dispone de menos años para amortizar el préstamo antes de jubilarse y acumula menos patrimonio.