5Majaelrayo y el pico Ocejón: el mirador natural de la comarca
Majaelrayo es la puerta natural al Ocejón y, a la vez, uno de los conjuntos más reconocibles de la arquitectura negra. El pueblo se levanta a unos 1.180 metros de altitud, en la cabecera del valle del río Jaramilla y a los pies de la montaña, con menos de un centenar de habitantes censados y el caserío protegido por su valor patrimonial. Sus casas de pizarra, la iglesia de San Juan Bautista —construida en clave contemporánea pero integrada en el entorno—, los chozos de pastor, las taínas y las fuentes del Caño, la Buena y la de las Cabezadas forman el punto de partida de la mayoría de rutas de la comarca. Está a unos 68 kilómetros de Guadalajara y en torno a 120 de Madrid, lo que explica que sea una de las paradas obligadas en cualquier recorrido por los pueblos negros.
El pico Ocejón, con 2.049 metros, es el gran balcón de la Sierra de Ayllón y el motivo por el que muchas escapadas terminan aquí. Desde Majaelrayo sale una de las ascensiones clásicas (señalizada como camino de montaña CM-1), de unos 841 metros de desnivel y alrededor de cinco horas de ida y vuelta, que pasa por Peña Bernardo —auténtica terraza sobre los pueblos negros— y el collado de Perdices antes de encarar la cumbre, junto al Ocejoncillo. Arriba, el paisaje abarca buena parte de la sierra, el valle del Jarama y, en días claros, cumbres lejanas como el Moncayo, con el que la leyenda emparenta al Ocejón junto al Alto Rey. Ese perfil inconfundible, visible desde decenas de kilómetros, y la sensación de dominar toda la comarca desde la cima son lo que lo convierten en el mirador natural del recorrido.

