Málaga concentra casi la mitad de la inversión inmobiliaria de Andalucía: los datos del nuevo ‘boom’

La provincia acaparó el 48% de los 864 millones invertidos en Andalucía, veinte puntos más que hace un año. Hoteles y alojamiento flexible concentran el 96% del volumen.

La inversión inmobiliaria en Málaga alcanzó los 418 millones de euros en el primer semestre de 2026, su mejor registro en la serie histórica que analiza la consultora CBRE. El dato supone un crecimiento del 217% respecto al mismo periodo de 2025, cuando las operaciones sumaron 132 millones de euros.

En total, la provincia acaparó el 48% del capital que se movió en el mercado inmobiliario andaluz entre enero y junio, un mercado que en conjunto sumó 864 millones de euros. Dicho de otro modo: casi la mitad de la inversión inmobiliaria de Andalucía se decide en Málaga.

El mejor primer semestre de la serie histórica

CBRE lleva años midiendo el pulso de este mercado y nunca había contabilizado un arranque de año como el actual. Las operaciones cerradas entre enero y junio consolidan a la provincia entre los mercados inmobiliarios más activos de España, impulsadas por capital nacional e internacional, según la consultora.

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El peso de Málaga dentro de Andalucía ha cambiado de forma abrupta en apenas doce meses. En el primer semestre de 2025 la provincia representaba el 28% del volumen invertido en la comunidad; ahora ese porcentaje se ha elevado hasta el 48%, veinte puntos porcentuales más en un solo ejercicio.

El director de CBRE en Málaga, Pelayo Fernández, sostiene que el mercado provincial ha dado un «salto de calidad» y se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos de España para los inversores. «El volumen registrado en este primer semestre y la fortaleza de la demanda reflejan la confianza de los inversores y de las compañías en los sólidos fundamentales de la provincia», señala el responsable de la consultora.

Málaga ya no atrae solo por el sol: el capital busca hoteles premium, vivienda flexible y activos sanitarios.

Fernández insiste en que la provincia ya no sobresale únicamente por la fortaleza del turismo o por su calidad de vida, sino por su capacidad para dirigir capital hacia segmentos inmobiliarios muy distintos. Esa variedad —hotel, residencial flexible, comercial, sanitario— es la que, según la consultora, permite hablar de un mercado maduro y diversificado.

El comportamiento de la provincia refuerza además a Andalucía como uno de los grandes mercados inmobiliarios del país. La diversificación de sus mercados, la evolución económica y demográfica y el atractivo internacional de destinos como la Costa del Sol y Sevilla explican por qué el capital extranjero mira cada vez con más atención hacia el sur.

Hoteles y vivienda flexible: los dos motores del capital

La actividad inversora estuvo muy concentrada. Los segmentos de Hoteles y Living —el uso residencial flexible, más allá de la compraventa tradicional y del alquiler clásico— sumaron más de 400 millones de euros, en torno al 96% del volumen transaccionado en Málaga durante el semestre.

El mercado hotelero fue el gran protagonista, con 232 millones de euros, aproximadamente el 55% de toda la inversión inmobiliaria de la provincia. La cifra multiplica por nueve el volumen del mismo periodo de 2025 y confirma el apetito por activos de calidad en la Costa del Sol, con especial atención a los establecimientos de cuatro y cinco estrellas.

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El segmento Living se mantuvo como segundo motor, con 169 millones de euros invertidos, un 61% más que un año antes y cerca del 40% del total provincial. A esas dos patas se sumaron operaciones puntuales en Retail y Healthcare, una señal de diversificacion progresiva que CBRE lee como síntoma de madurez del mercado malagueño.

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La Lectura Andaluza

Andalucía se ha convertido en un destino de inversión inmobiliaria por derecho propio, y los 864 millones del semestre lo demuestran. La comunidad ya no depende de un único mercado: Málaga tira del carro y Sevilla aporta estabilidad. Ese reparto es una buena noticia para el conjunto de la región, porque reduce la dependencia de un solo ciclo económico y reparte por el territorio el empleo que genera el sector.

El marco estadístico oficial lo publica la Junta de Andalucía a través del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), la referencia para medir el pulso económico de la comunidad. Las series de actividad y ocupación turística de los últimos ejercicios dibujan el mismo escenario que refleja la inversión: una región que ha dejado de ser periferia económica y se ha colocado en el mapa de los grandes inversores nacionales e internacionales.

Para quien vive aquí, la traducción es doble. Empleo, de entrada: cada hotel que cambia de manos arrastra consigo puestos de recepción, limpieza, restauración y mantenimiento, y el segmento Living abre un nicho laboral nuevo en la gestión de alojamiento flexible. La otra cara es la vivienda: la presión inversora sobre el suelo residencial tensa los precios de compra y de alquiler en Málaga y en los municipios de la Costa del Sol, un debate que ya está encima de la mesa de sus ayuntamientos.

La proyección apunta alto. Si el ritmo se mantiene, la provincia cerrará 2026 con el mejor ejercicio inversor de su historia, y los próximos datos que publique CBRE dirán si el tercer trimestre sostiene el pulso o si el mercado toma aire. Andalucía juega ya una partida que no es solo turística: es una puja por capital que se dirime entre Málaga, Sevilla y los grandes mercados nacionales europeos. Quien lo entienda antes, mejor preparado estará para aprovecharlo.