La precampaña del PSPV en Alicante ya tiene pistoletazo de salida: Diana Morant da por hecho que habrá cambio en la Generalitat.
La secretaria general del PSPV-PSOE y ministra, Diana Morant, reunió este sábado a los suyos en Alicante para abrir la conferencia política con la que el partido arranca el curso. El lema elegido, «recuperar lo que importa», marca el tono. Junto a ella, la valenciana Rebeca Torró, secretaria de Organización del PSOE, ejerció de maestra de ceremonias ante un auditorio al que Morant pidió creerse la remontada. Es la primera piedra del camino a las autonómicas y municipales de 2027.
Por qué el PSPV elige Alicante para arrancar la maquinaria
La elección del escenario no es casual. Alicante es territorio que el PP considera bastión propio desde hace décadas, y ahí es justamente donde los socialistas aspiran a recortar. El partido confía en que el escándalo de las viviendas protegidas pase factura a los populares en la provincia. La jugada responde a un objetivo que en el PSPV repiten como un mantra: conquistar el escaño número 50, el que les daría opciones reales de gobernar.
La letra pequeña la puso una encuesta encargada por el propio partido y presentada en el acto. El sondeo dibuja un empate técnico entre bloques, munición suficiente para vender que «hay partido». Eso sí, el mismo trabajo confirma un retroceso del voto socialista en las tres provincias. Las cifras no cierran del todo.
«Veo al PP un poco nerviosito», ironizó Morant, ya candidata oficial a la Presidencia de la Generalitat. De ahí que sacara punta a la interinidad de Juanfran Pérez Llorca, el president de la Generalitat, todavía a la espera de que su partido lo confirme como cartel electoral para 2027. «Lo iban a nombrar hoy y… chao pescao», soltó. Y añadió que el jefe del Consell «tiene a Carlos Mazón protegido y pagándole el sueldo» —en alusión al expresident, hoy diputado en las Corts— «y no hay manera». El PP, dijo, está nervioso porque «ya no les dan los números».
Morant vende un empate técnico como antesala del cambio, mientras su propia encuesta confirma que el PSPV retrocede en las tres provincias.
La secretaria general apeló al voto útil para conjurar el fantasma de un sorpasso de Compromís. «Si hay un partido que puede hacer posible el cambio, es el PSOE», insistió, antes de mirar hacia Pedro Sánchez: «Rebeca, díselo al jefe». En el capítulo institucional criticó que el Consell pidiera ayuda a la UME, la Unidad Militar de Emergencias, para apagar el incendio del Saler este verano. «¿De verdad nos están diciendo que ya no existe la Generalitat como institución?», se preguntó. Su diagnóstico: «Necesitamos una Generalitat que no sea siempre una víctima».
El momento más emocionante llegó al hablar de la DANA de 2024. Morant prometió «abrir las puertas del Palau de la Generalitat» a las víctimas y el auditorio se puso en pie para aplaudir a Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana, presente en la sala. «Que no nos roben la esperanza», zanjó.
La respuesta del PP: «el sanchismo valenciano» y cero propuestas

El PP valenciano no tardó en contestar. Lo hizo por boca de su secretario general, Carlos Gil, para quien «lo único que le importa a Morant es complacer a su líder sanchista». Gil lamentó que «el sanchismo valenciano se reúna para repartirse los sillones de la Generalitat sin tener en cuenta la voluntad de los valencianos», y subrayó que las encuestas del propio PSPV apuntan a una pérdida de apoyo.
Su reproche de fondo fue otro: «De reivindicaciones para mejorar la vida de los valencianos, cero». Ni obras, ni un sistema de alertas que funcione,, ni la revisión del trasvase ni ninguna de las cuestiones que preocupan en Alicante, enumeró. El choque de relatos define ya la precampaña valenciana.
El Escenario Valenciano
La carrera arranca en una Comunitat gobernada desde diciembre de 2025 por el Consell de Juanfran Pérez Llorca, el octavo president de la Generalitat, sostenido por el pacto entre PP y Vox que ya se estrenó tras las autonómicas de 2023. El president llegó al cargo tras la dimisión de Carlos Mazón el 3 de noviembre de 2025, y sigue pendiente de que su partido confirme su cartel para 2027. Ahí ha encontrado Morant su primera grieta. El expresident conserva su acta de diputado en las Corts Valencianes (el parlamento unicameral valenciano, con 99 escaños) y su nombre sigue ligado al proceso judicial abierto por la gestión de la catástrofe de octubre de 2024.
La dimensión nacional pesa. El PSPV llega a esta carrera con la marca del PSOE desgastada por dos años de legislatura y con Pedro Sánchez como principal activo y, a la vez, principal lastre. Morant lo resumió sin adornos: «Somos un gran Gobierno, pero aún no hemos llegado a todo. La Comunitat es, en ese relato, la plaza donde el socialismo quiere demostrar que la remontada es posible. Del otro lado, la dirección nacional del PP maneja con calma la confirmación de su candidato, consciente de que Alberto Núñez Feijóo se juega en Valencia parte de su relato de mayoría sólida.
La proyección es clara. El calendario apunta a las urnas en 2027, con municipales y autonómicas a la vuelta de la esquina, y Alicante será doble premio: Generalitat y Ayuntamiento. Hasta entonces, cada comparecencia en las Corts sobre la reconstrucción tras la DANA servirá de termómetro. La precampaña ya ha empezado. Y va para largo.
Ficha del Caso
- El caso: Diana Morant abre en Alicante la conferencia política del PSPV con el lema «recuperar lo que importa» y la presenta como el primer paso hacia un cambio en la Generalitat en 2027.
- Datos importantes: encuesta encargada por el PSPV con empate técnico entre bloques y retroceso socialista en las tres provincias; objetivo del «escaño 50»; autonómicas y municipales en 2027; el PP aún no ha confirmado a Pérez Llorca como candidato.
- Resumen: la precampaña valenciana arranca con dos relatos enfrentados —el cambio que vende el PSPV y la crítica del PP al «sanchismo»— y con la DANA y la reconstrucción como telón de fondo.
