El electrodoméstico que más luz consume en silencio aunque pienses que está totalmente apagado

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Cómo cazar al culpable en tu propia casa: el medidor de enchufe y la regleta con interruptor

Composición minimalista de cargadores de dispositivos electrónicos conectados a una regleta de energía en interiores.

El primer paso no es apagar nada, sino saber quién gasta. Un medidor de enchufe —se intercala entre la toma y el aparato y se encuentra desde unos 13 euros— pone cifra en tiempo real al consumo en reposo, con lecturas desde 0,1 W en los modelos más sensibles, y muchos calculan el gasto anual tras introducir el precio del kWh. La referencia para interpretar lo que veas: según el IDAE, el consumo fantasma representa entre el 7% y el 11% del gasto eléctrico de un hogar español, unos 300 kWh al año que, con el PVPC rondando los 0,13 €/kWh en junio, las estimaciones traducen en 150-250 euros. La OCU señala a las impresoras (hasta 52,6 kWh anuales en reposo), los routers y las cadenas de música (35 kWh cada uno), las calderas de gas (27), los asistentes de voz (26) y los robots aspirador (23).

Medir sirve de poco si no se corta después, y ahí entra la regleta con interruptor, que se encuentra por menos de 10 euros: agrupa el mueble de la tele o el rincón del ordenador y apaga todo de un solo gesto. Dos detalles deciden si de verdad ahorra. El primero, que el interruptor sea bipolar, porque es el único que desconecta por completo y deja a la propia regleta sin consumo. El segundo, vigilar su gasto en reposo: en los modelos analizados por la OCU va de 0,3 W en los más eficientes a más de 0,9 W en los peores. No tiene sentido para frigorífico, alarma o router que deba seguir conectado, pero sí para televisores, consolas, equipos de sonido e impresoras. La secuencia lógica es medir primero y enchufar a la regleta solo lo que hayas pillado gastando.

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