Pérez Llorca anuncia que la unidad de protonterapia del Hospital La Fe funcionará antes de finales de 2027

La Fundación Amancio Ortega aporta 29,04 millones y la Generalitat otros 21,5 para un edificio de más de 5.500 metros cuadrados junto a La Fe. El servicio requerirá 39 profesionales nuevos y atenderá a unos 200 pacientes al año.

La unidad de protonterapia del Hospital La Fe de Valencia atenderá a sus primeros pacientes antes de que finalice 2027. Lo ha confirmado el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, durante la recepción de las dos piezas centrales del equipamiento.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Hospital La Fe de Valencia ha recibido el Gantry y el Ciclotrón, las dos máquinas principales del equipo de protonterapia.
  • ¿Quién está detrás? La Generalitat de Pérez Llorca, la Fundación Amancio Ortega (29,04 millones) y la Conselleria de Sanidad (21,5 millones).
  • ¿Qué impacto tiene? Unos 200 pacientes al año podrán tratarse en Valencia, incluidos enfermos derivados de otras comunidades autónomas.

Qué son el Gantry y el Ciclotrón que ya han llegado a Valencia

Las máquinas llegaron al centro sanitario el miércoles 23 de septiembre, fabricadas expresamente para Valencia y financiadas por la Fundación Amancio Ortega. Con ellas, la Comunitat Valenciana se convierte en la tercera autonomía que pone en marcha este tipo de equipos, según la Generalitat.

La protonterapia funciona así: el Gantry es una estructura giratoria de grandes dimensiones que dirige el haz de protones hacia el tumor con precisión milimétrica, y el Ciclotrón es el acelerador que genera y acelera esos protones. Juntos forman la radioterapia externa más precisa disponible: concentra la radiación sobre el tumor y reduce el daño en los tejidos sanos.

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Pérez Llorca ha subrayado que la instalación «va a salvar vidas» y permitirá tratar a alrededor de 200 enfermos al año. Tumores infantiles, cerebrales, oculares, sarcomas, y linfomas figuran entre los principales candidatos a este tratamiento.

El equipamiento ocupa un edificio de más de 5.500 metros cuadrados conectado por el subsuelo con el servicio de Oncología Radioterápica. Dentro, un búnker de hormigón armado de 35 metros cuadrados y nueve metros de altura albergará las máquinas. El conjunto forma parte de la llamada «ciudad oncológica», que incluirá también un centro de producción de radiofármacos.

La protonterapia no cura más: cura mejor. En Valencia, eso significa menos efectos secundarios para los pacientes que más lo necesitan.

Los plazos son exigentes. La instalación debería estar lista antes de que termine este año, según la previsión del Consell. Después llegará el comisionado clínico, la fase en la que se calibra el equipo y se validan los protocolos antes de recibir pacientes.

Quién paga los 50 millones y quién pone las manos

Amancio Ortega

La Fundación Amancio Ortega ha aportado 29,04 millones de euros para el equipamiento. La Generalitat ha completado la operación con otros 21,5 millones destinados al edificio, el búnker de protección radiológica, las instalaciones auxiliares, el mantenimiento y el personal. La factura total ronda los 50 millones.

La plantilla es el otro punto crítico. El nuevo servicio necesitará 39 profesionales adicionales, que se sumarán a los 61 especialistas con que cuenta actualmente el Servicio de Oncología Radioterápica. La formación de esas personas está incluida en la financiación de la fundación, con soporte complementario de la Conselleria de Sanidad.

Pérez Llorca ha defendido la colaboración público-privada como «vital para la sanidad» y ha pedido «dejar de lado dogmas y discusiones ideológicas». También ha anunciado que los pacientes de otras comunidades autónomas podrán tratarse en La Fe: «la salud y la vida de las personas no tienen fronteras», ha dicho.

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El Escenario Valenciano

El anuncio llega en un momento de relativa calma para el Consell de PP y Vox, que mantiene su mayoría en las Corts Valencianes. Pérez Llorca sitúa la sanidad en el centro de su gestión, un terreno donde el pacto con Vox apenas genera fricción y donde la oposición de PSPV y Compromís tiene difícil construir un relato de rechazo a una infraestructura sanitaria de primer nivel. No se trata de un asunto menor en clave interna: la sanidad es la política pública que más valoran los valencianos en las encuestas del CIS por comunidades.

Valencia es la tercera autonomía en poner en marcha un equipo de estas características, una cifra que dibuja una red de protonterapia todavía en construcción en el conjunto del Sistema Nacional de Salud. Que los pacientes puedan llegar desde otras comunidades añade una dimensión estatal al proyecto y abre un debate clásico: cómo se derivan los enfermos entre territorios cuando el tratamiento solo existe en algunos hospitales.

El calendario marca los próximos pasos: la instalación debe cerrarse antes de que acabe 2026, el comisionado clínico ocupará buena parte de 2027 y los primeros tratamientos están previstos antes de que termine ese año. En paralelo, la «ciudad oncológica» seguirá creciendo con el centro de radiofármacos.

Sobre el peso de la filantropía privada en la sanidad pública, el debate no es nuevo en la Comunitat Valenciana. Tampoco lo es en España, donde las donaciones de grandes fortunas a hospitales públicos han generado tanto agradecimiento como preguntas sobre la sostenibilidad de servicios de alta especialización que dependen de ese empujón externo.

Ficha del Caso

  • El caso: La Generalitat ha recibido en el Hospital La Fe de Valencia el Gantry y el Ciclotrón, las dos máquinas principales del futuro centro de protonterapia financiado por la Fundación Amancio Ortega.
  • Datos importantes: 29,04 millones de euros aportados por la fundación y 21,5 millones por la Generalitat; unos 200 pacientes al año; 39 profesionales nuevos que se sumarán a los 61 actuales; primeros tratamientos previstos antes de finales de 2027.
  • Resumen: Valencia se convierte en la tercera autonomía con protonterapia y abre la puerta a pacientes de otras comunidades, en un proyecto que combina filantropía privada y sanidad pública.